11/10/2021

Córdoba: clases bimodales en la UNC y la crisis que el rector Juri trata de tapar

El sistema “mixto” que se sostendrá hasta finalizar el cuatrimestre encubre el ajuste que se impuso y el que se proyecta para el 2022.

En recientes declaraciones Hugo Juri, el rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), reiteró que las clases seguirán de manera bimodal: virtual y presencial. Esto lo dijo a propósito de la última resolución del Ministerio Nacional de Educación sobre la autorización del regreso a clases presenciales para el distrito del país que así lo decida.

Está «bimodalidad» requiere de un balance sobre lo dado hasta ahora y las perspectivas que tendrá la cursada en momentos en que se proyecta un ajuste presupuestario para el 2022. Esto es así a tal punto que el ministro Martin Guzmán pretende recortar un 20% la propuesta de presupuesto que elaboró el Concejo Interuniversitario Nacional (CIN), que está por detrás de las necesidades de docentes y estudiantes.

La bimodalidad se impuso por la fuerza de las propias circunstancias. Esto es así por dos motivos. En primer lugar, la virtualidad fue y está siendo un fracaso porque no se dispusieron los recursos necesarios. Los gastos del Estado fueron para pagar la deuda externa y subsidiar a los capitalistas locales por diversas vías, prácticamente nada fue para educación pública en dispositivos ni conectividad. En segundo lugar, no se pudo ir a una presencialidad total ni aún en esos momentos de relativa calma epidemiológica por el sencillo motivo de que las condiciones de higiene y salubridad en la UNC son catastróficas y los protocolos de distanciamiento ni siquiera resultan aplicables. Esto último lo sabe cualquier estudiante que circule por los pabellones, especialmente quienes debían cursar en aulas colapsadas cotidianamente.

Por esta situación, un intento de continuar con la bimodalidad debe partir por tomar muy en serio los problemas de la docencia precarizada, los problemas pedagógicos y también los sanitarios. Aún hoy una mitad de la población argentina sigue sin tener el esquema de vacunación completa, y sin embargo hay estudiantes que requieren con toda seguridad el derecho a acceder presencialmente a prácticas que son insustituibles por medios virtuales ¿Con que presupuesto se contará para acondicionar o ampliar los pabellones?

La mayor presencialidad requerirá mayores gastos y el presupuesto 2022 del gobierno plantea un recorte drástico en educación, un contrasentido que debe ser combatido. Esta denuncia es uno de los ejes de la campaña electoral de la Unión de Juventudes por el Socialismo en las próximas elecciones a realizarse en la UNC entre el 18 y el 22 de octubre.

En este cuadro vale preguntarse ¿Los protocolos sanitarios los seguirá estableciendo el COE local, un organismo cruzado por escándalos de médicos truchos y respuestas policíacas represivas a cuestiones sociales y de salud? Consideramos que los protocolos deben estar en manos de comités de salubridad e higiene, que funcionen como asambleas de todos los claustros y con poder de veto a las medidas del gobierno universitario en caso de considerarse necesario. Defendemos la autonomía frente a la injerencia del Estado burgués y su policía.

No toleramos la impostura del rector Juri cuando afirma que sus decisiones respecto al regreso de la presencialidad tienen el condicionante de que hay actualmente una proporción importante de estudiantes que están fuera de la provincia y la ciudad. Se acordó tarde de abordar este factor ahora que termina el segundo cuatrimestre, y sigue para colmo pretendiendo desconocer que una gran cantidad se fue por la imposibilidad de afrontar los altos costos de alquiler.

En este cuadro, planteamos que las becas de $10.000 pasen al menos a $15.000 para quien la necesite con el objetivo de continuar sus estudios, a través de esta consigna invitamos a la organización y la lucha para hacerlo realidad. Esta es la perspectiva y la lucha a la que se vuelca la Unión de Juventudes por el Socialismo frente a la próxima etapa que se abre para la educación superior, gran víctima de las políticas fondomonetaristas de todos los últimos gobiernos que ven nuestra salud y educación como monedas de cambio para sostener el fraude antinacional capitalista que constituye el pago y negociación de la deuda externa argentina.

Por eso vamos por el voto al Frente de Izquierdas por la Absolución en estas elecciones universitarias. La única lista que rechaza el ajuste y pelea por una verdadera democracia en cada facultad, como lo hicimos en la rebelión educativa del 2018 y que hoy el Estado criminaliza llevando a juicio a más de una decena de estudiantes. ¡Absolución ya!

Reivindicamos aquel proceso de lucha histórica y vamos por su profundización desde una perspectiva política independiente contra todas las fuerzas y autoridades responsables de la actual crisis educativa sin precedentes. Franja Morada, La Bisagra y Sur por sus distintas ligazones con los partidos del régimen son agrupaciones dispuestas a hacer pasar el ajuste mayor que se viene como lo han hecho gobierno tras gobierno. Súmate a la campaña de la UJS en el Frente de Izquierdas por la Absolución, para que haya democracia universitaria y presupuesto para la educación. Enfrentemos el ajuste con la izquierda.

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