Universidad

22/5/2020

Córdoba: el decanato de Medicina obliga a los estudiantes a cursar en los hospitales

En medio de la cuarentena y sin protección sanitaria.

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El decanato de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) profundiza la política del “sálvese quien pueda” obligando a las cátedras a llevar adelante los plazos académicos aprobados en febrero sin contemplar el nuevo contexto en el que se desenvuelve la cursada y sin dar respuestas a ninguna de las problemáticas que se desprenden de ella. Peor aún, se está obligando a les estudiantes a realizar prácticas que ponen en riesgo su salud.

Esta decisión totalmente arbitraria por parte de la gestión, agudiza las dificultades que ya vive la comunidad educativa respecto a la cursada remota, que se implementa de manera totalmente improvisada y precaria, tal como lo demuestra la superposición de horarios en materias de un mismo año.

Además, se expone a estudiantes a romper la cuarentena obligándolos a desarrollar actividades prácticas como condición para regularizar materias. Tal es el caso de la cátedra de Semiología en la comisión del Hospital Misericordia donde, sin medidas de bioseguridad y con permisos tardíos, se les impone a les alumnes a que asistan al hospital y justifiquen su asistencia con fotos o videos con pacientes para poder aprobar la materia.

Por su parte la cátedra de Salud Comunitaria envía a les estudiantes a realizar prácticas en sus barrios recorriéndolos y viendo cuál sería la forma de promover la salud.

Este nefasto accionar que atenta contra la salud y las medidas establecidas en el marco de la pandemia tienen su antecedente en lo ocurrido con el voluntariado, cuando la misma gestión envió a estudiantes a realizar tareas de vacunación a los dispensarios, sin garantizarles elementos de salubridad e higiene y sin siquiera informar a los centros de Salud de esta medida. Y es aún más grave cuando quienes incumplen con estas medidas son los propios profesionales de la Facultad de Ciencias Médicas.

Si tenemos en cuenta la falta de acceso a la conectividad de un alto porcentaje de estudiantes, el mal funcionamiento de las plataformas y la enorme precarización laboral que sufre la docencia, es claro que la exigencia de aplicar a ultranza el calendario académico votado antes de que se decrete el confinamiento, implica un incremento de la brecha entre estudiantes y refuerza una política de exclusión empujando a un amplio sector estudiantil a que pierda un año lectivo o directamente a que deserte de sus estudios superiores.

Esta situación también se replica en el ingreso a la Facultad, ya que es el mismo decanato el que sigue sosteniendo un cupo totalmente restrictivo que deja a miles de estudiantes por año afuera de la misma.

Las agrupaciones estudiantiles ligadas al rectorado y al decanato, como Franja Morada (FM), conducción del Centro de Estudiantes y el REM (PJ provincial), hacen caso omiso a los reclamos estudiantiles. En este marco, es necesaria la organización independiente del movimiento estudiantil para que la virtualidad no deje a nadie afuera y no se exponga a les estudiantes a situaciones de riesgo para que puedan salvar sus materias.

Vamos por la más amplia deliberación de la comunidad educativa. Que los procesos de dictado de clases y de evaluaciones sean debatidos y consensuados entre docentes y estudiantes, que se garanticen las regularidades sin condicionamientos, que el decanato desarrolle un relevamiento de la situación concreta de estudiantes y docentes y garantice la conectividad para todes.

Ingreso irrestricto e incremento a $10.000 de la beca Progresar. Que se garanticen las medidas de salubridad e higiene para todes les becaries y trabajadores. Junto a les profesionales de la Salud luchemos por la centralización del sistema sanitario, tests masivos, presupuesto y salarios dignos.