Universidad
9/4/2026
Elecciones en la UNRosario: se impusieron los aparatos de las autoridades universitarias
A redoblar la lucha para poner de pie al movimiento estudiantil para enfrentar a Milei.
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Corresponsal
Ayer concluyeron las elecciones a Centro de Estudiantes y consejeros estudiantiles en la Universidad Nacional de Rosario. Unas elecciones que se realizan siempre a principio de año, sin la inclusión de los primeros años en los padrones, prácticamente la misma semana que se inician las clases, y por ende casi sin posibilidad de desenvolver campaña política alguna. Una forma clara por parte de las autoridades universitarias y la FUR (Federación Universitaria de Rosario) para evitar que se procesen los debates políticos al interior del movimiento estudiantil y por ende prevalezcan los oficialismos y los aparatos universitarios.
Hace menos de dos semanas atrás el rector radical de la UNR, Franco Bartolacci, quedó al frente del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional), que nuclea a los rectores de todo el país y no perdió oportunidad de salir con virulencia a criticar los paros docentes en curso frente a la miseria salarial del gobierno. Los rectores radicales y peronistas (y particularmente Bartolacci), son una pieza clave en la negociación con Milei de una nueva ley de financiamiento universitario, como forma de bloquear cualquier profundización de la lucha educativa, y al mismo tiempo se consolide así el brutal recorte salarial sobre docentes y no docentes.
Es en este marco que el radicalismo en sus distintas versiones, sumado a agrupaciones de camarillas “locales” que responden a distintos decanos (todos bajo el paraguas de rectorado), retuvieron la mayoría de los Centros de Estudiantes y consejeros directivos. Por su parte el MNR (su fracción que responde a Claudia Balague) retuvo en Bioquímicas y Cs Exactas e Ingeniería. El PCR-ALDE sostuvo en Ciencias Médicas y Arquitectura. Y el único cambio fue la derrota de Pampillón-Patria Grande en Humanidades y Artes a manos del peronismo.
Por su parte, La Libertad Avanza (Universitarios Por la Libertad) intentó hacer una apuesta fuerte en estas elecciones estudiantiles pero obtuvo un rotundo fracaso. Ya de entrada, un agrupamiento patrocinado por el gobierno nacional y financiado por el poder estatal, solo pudo presentarse en 4 de las 13 facultades. Obtuvieron un consejero en económicas y dos en Ingeniería, con magros resultados a Centro de Estudiantes donde se presentaron. El “batacazo” del cual habla Romina Diez por los medios de comunicación, es completamente inexistente. La presentación de La Libertad Avanza no provocó ninguna adhesión significativa por parte de la juventud universitaria.
La elección en Humanidades y Artes
La victoria del peronismo (Oktubre) en Humanidades festejada como un triunfo tras 52 años, representa claramente un giro a la derecha, precipitado por el derrumbe electoral de La Pampillón (Patria Grande). El peronismo que ganó las elecciones estudiantiles en Humanidades, hace rato que se ha convertido en la principal rueda de auxilio de Somos-Franja Morada y del decanato radical. Ocupan cargos claves en la facultad, progresaron en el claustro docente obteniendo cargos a dos manos, votan con las autoridades en el Consejo Directivo (votaron al actual decano radical). Ante la imposibilidad de Somos-Franja Morada de progresar en el claustro estudiantil, Oktubre se convirtió en el relevo garantizando la gobernabilidad de la camarilla universitaria. Nada tiene que ver este peronismo aliado a las autoridades universitarias radicales ajustadoras y privatizadoras, con el ascenso de la izquierda peronista tras la victoria de Cámpora en la década del 70´ con la cual se busca hacer comparación.
Por su parte, el derrumbe de La Pampillón-Patria Grande se explica por una conducción del Centro de Estudiantes que nunca quiso ir a fondo en la organización y lucha estudiantil. Que evitó confrontar con las autoridades universitarias en la idea de la “unidad” con la FUR radical y el rectorado para reclamar el presupuesto a Milei. Mientras las autoridades siempre operaron y operan para desactivar cualquier profundización de la movilización y la lucha, La Pampillón nunca sacó los pies fuera del plato. Por ello muchas de las iniciativas de lucha en esa facultad fueron impulsadas por el Frente de Izquierda.
El Frente de Estudiantes de Izquierda (PTS-Partido Obrero-MST) realizó una elección con un leve progreso a Centro (de 9 a 10%) y un crecimiento más marcado a consejo (de 9 a 12%), permitiéndonos sostener el consejero directivo, la secretaría en el Centro de Estudiantes y obteniendo 2 asesores en la carrera de filosofía.
La campaña de la UJS
Además de Humanidades y Artes, la UJS integrando el Frente de Estudiantes de Izquierda se presentó también junto al PTS y MST en Psicología y Ciencia Políticas, lugares donde todas las agrupaciones contamos con un desarrollo incipiente. El PTS por su parte presentó una lista en la facultad de Ingeniería.
La UJS con su agrupación Antídoto, se presentó por primera vez en la facultad de Bioquímicas y Farmacéuticas. Una facultad ampliamente dominada por el MNR - Bases de Claudia Balague (integrante del frente Soberanía con Carlos Del Frade), que sostienen una alianza con el rector radical Bartolacci al cual aportaron sus votos para la reelección a cambio de una integración al rectorado. Allí, Antídoto desenvolvió una profusa agitación política para hacer conocida la nueva lista que se presentaba tras 4 años de “bipartidismo” (MNR y Franja Morada).
La campaña política de la UJS en todas las facultades que se presentó se destacó por ir a fondo en la denuncia de la situación límite en la cual se encuentra la universidad pública. El incumplimiento de la ley de financiamiento educativo, los bajos salarios, la falta de presupuesto para el mínimo funcionamiento. Todo ello está empujando la universidad al colapso. En este punto las autoridades universitarias buscan desactivar cualquier proceso de lucha, y por el contrario se mantienen al acecho aprovechando la destrucción de la educación pública para avanzar en la privatización a partir de diversos negociados. Por eso aprovechamos las elecciones para incentivar al movimiento estudiantil a ponerse de pie y preparar a través de organización y lucha la rebelión educativa necesaria para poner fin al ahogo presupuestario y contribuir en sacarnos de encima a este gobierno.
Esta campaña política del Partido Obrero, por supuesto, no solo contrastó con las agrupaciones de las autoridades universitarias, sino también con la campaña del ALDE-PCR y Pampillón-Patria Grande, que en toda la universidad se dedicaron a reclamar la reprogramación de las mesas de exámenes que caen los días de paro, un planteo fuertemente reaccionario frente a la huelga salarial docente. Cualquier denuncia al gobierno de Milei y a las autoridades universitarias cómplices la relegaron a un segundo plano, y solo buscaron competir con las agrupaciones del rectorado, para ver quién puede ofrecer un “mejor” Centro de Estudiantes que “gestione servicios”.
Cabe destacar también que como Frente de Estudiantes de Izquierda no hubo una campaña homogénea, sobre todo en Humanidades y Artes donde las fuerzas del frente estamos más afincadas. El PTS optó por una campaña en todas la facultades llamando a votar a la agrupación de Myriam Bregman (con gigantografías y material de campaña con su figura), dejando relegadas las tareas que tiene por delante el movimiento estudiantil en términos de organización y de lucha para enfrentar a Milei, las autoridades universitarias y sus agrupaciones.
Salimos de las elecciones con una fuerte campaña a cuesta, con el desafío de estructurar las agrupaciones universitarias de lucha en cada facultad, e impulsar la pelea decididamente contra Milei y las autoridades universitarias.



