Universidad

25/5/2026

En el Pellegrini los estudiantes se organizan para ir a la toma en defensa de la educación pública

La necesidad de quebrar la pasividad impuesta por las conducciones dialoguistas y responder con métodos de lucha acordes a la gravedad de ajuste.

Crece la bronca estudiantil frente al vaciamiento del colegio preuniversitario.

En el colegio Carlos Pellegrini crece la bronca estudiantil frente al vaciamiento: docentes que renuncian, cursos sin profesores, problemas edilicios y una conducción del centro de estudiantes que desmoviliza y boicotea la organización.

En uno de los secundarios más grandes de CABA, el pasado lunes 18 se debatió en asamblea la posibilidad de tomar la escuela a partir de la iniciativa de estudiantes independientes Aunque la moción fue rechazada por un margen muy estrecho, la discusión dejó expuesto un clima cada vez más profundo de organización y lucha frente al deterioro de la educación pública. La iniciativa busca darle continuidad a la enorme movilización universitaria del 12 de mayo y abrir un camino de intervención activa del estudiantado secundario.

En ese marco, se convocó a una nueva asamblea estudiantil del Pellegrini para este martes 26 de mayo, donde volverá a discutirse la posibilidad de ocupar la escuela. La propuesta no surge de un capricho sino de la necesidad de quebrar la pasividad impuesta por las conducciones dialoguistas y responder con métodos de lucha acordes a la gravedad de la situación.

Después de años de ajuste, el gobierno de Javier Milei está llevando al límite a los colegios preuniversitarios. El congelamiento presupuestario que afecta a las universidades nacionales repercute de lleno sobre el Pellegrini, una institución con miles de estudiantes distribuidos en sus tres turnos. Las consecuencias ya son visibles: en lo que va del año renunciaron 27 docentes —20 de ellos en apenas las primeras tres semanas— debido a salarios de miseria.

La situación salarial es alarmante. Los docentes preuniversitarios cobran hasta un 50% menos que en otras escuelas públicas de la ciudad, lo que vuelve imposible sostener condiciones de vida mínimamente dignas. Esta sangría de personal ya dejó cursos sin profesores en materias centrales como Historia y Matemática, afectando directamente el derecho a estudiar de miles de estudiantes.

El vaciamiento también golpea a los equipos de orientación escolar. La mitad del plantel de psicólogos abandonó sus cargos en lo que va del año, en un contexto marcado por el agravamiento de los problemas de salud mental entre los jóvenes. Mientras tanto, las autoridades miran para otro lado.

La crisis no se limita al plano académico. El deterioro edilicio del Pellegrini revela el alcance de la desfinanciación educativa: hay aulas con agujeros en los techos desde donde literalmente puede verse el cielo, y no son pocos los episodios donde partes del edificio se desprenden mientras circulan estudiantes y docentes. A esto se suma la paralización, por falta de presupuesto, de la construcción de un anexo aprobado en 2023.

Frente a esta situación crítica, crece entre los estudiantes la idea de profundizar la organización y pasar a la acción. Desde la gran marcha federal universitaria del 23 de abril de 2024, el Pellegrini mostró una enorme disposición a luchar. Entre otras iniciativas, los estudiantes reunieron más de mil firmas para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.

Gran parte de estas medidas vienen siendo impulsadas desde abajo, por estudiantes independientes, mientras la conducción del centro de estudiantes Oktubre, asociada a La Cámpora, y otros espacios representativos actúan como un freno a la movilización. Su intento de bloquear la aprobación de la toma en la última asamblea profundizó aún más el cuestionamiento de amplios sectores estudiantiles a esta política de desmovilización. La bronca contra esta orientación es cada vez mayor. Como explicó Tomás Aparisi, estudiante del colegio e impulsor de la toma: “cada día nos damos cuenta de que si no salimos a luchar nosotros, no lo va a hacer nadie”.

Según explicó el propio Tomás, la toma apunta a “organizar esta acción de lucha y visibilización de manera colectiva, para actuar con la mayor fuerza posible hasta conquistar el objetivo político, que es la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario”. En otras palabras, se trata de pelear por la continuidad misma de una educación pública que hoy está siendo vaciada.

La experiencia del Pellegrini, donde estudiantes secundarios comienzan a organizarse de manera independiente frente al ajuste, la pasividad de las autoridades y el boicot de conducciones estudiantiles ligadas al peronismo universitario, debe ser tomada por todo el movimiento estudiantil como un ejemplo a desarrollar. La defensa de la educación pública requiere organización, lucha y una intervención activa de estudiantes, docentes y trabajadores contra el ajuste del gobierno nacional.

"Vamos a ir a la asamblea a plantear la toma del Colegio Nacional de Buenos Aires para radicalizar la lucha en defensa de la universidad"
El martes 26 habrá asambleas en los tres turnos del CNBA para definir las medidas para exigirle al gobierno de Javier Milei la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario. -
prensaobrera.com
Lo que la Marcha Federal Universitaria nos dejó
-
prensaobrera.com
Fuera Milei - Huelga General - Construyamos una alternativa de la izquierda y los trabajadores
Declaración política del 30 Congreso del Partido Obrero -
prensaobrera.com