Universidad

7/12/2023

Filo UBA: ¿Cómo se conquistó el nuevo edificio y el comedor universitario?

Movilización estudiantil.

Aunque la inauguración del nuevo edificio de Filosofías y Letras de la Universidad de Buenos Aires fue en 2022, recién en el primer cuatrimestre de 2023 los estudiantes de filo comenzamos a cursar en las aulas del edificio anexo de Bonifacio. A su vez, en septiembre de este año se inauguró el comedor universitario en el subsuelo de dicho edificio.

El decano Manetti destacó que tanto el edificio anexo como el comedor universitario se pudieron realizar gracias a la voluntad política de su gestión y de las autoridades nacionales. En el mismo sentido, el Colectivo, conducción del CEFyL, agradeció a las autoridades de la facultad por la inauguración del comedor y se sacaron una foto con el decano Manetti y Morgade en medio de las medidas de lucha contra el recorte de horarios que promovió el propio decano.

En el relato del colectivo, las menciones a la lucha estudiantil para efectivizar estas conquistas son secundarias. Pretenden apropiarse la conquista del edificio y el comedor como un logro de su gestión por haber juntado firmas y otras actividades testimoniales que impulsaron en 2022. Pero la realidad es que el nuevo edificio y el comedor universitario se consiguieron gracias a una lucha estudiantil histórica y muy dura contra las autoridades y el gobierno. En este sentido nos parece importante hacer un breve repaso histórico de la lucha por el edificio en Filosofía y Letras.

El estudiantazo y la toma del 2010

La lucha comenzó cuando se tomaron más de 20 colegios secundarios de la Ciudad de Buenos Aires a partir de las pésimas condiciones edilicias que sufrían los estudiantes. Se le exigía a Mauricio Macri, en ese entonces jefe de Gobierno porteño, aumentar el presupuesto en obra pública para las escuelas. Rápidamente, los estudiantes universitarios se sumaron a la lucha. Y es que las condiciones edilicias y de cursada eran igual de malas que en los colegios secundarios.

De esta manera, tanto en Filosofía y Letras como en Sociales, asambleas masivas de cientos de estudiantes votaron tomar las facultades. En ese marco se realizaron asambleas interfacultades de miles de estudiantes que debatieron cómo continuar las medidas.

La izquierda conducía la mayoría de los centros de estudiantes y la Fuba, fomentando espacios democráticos e independientes de las autoridades y los gobierno.

En Sociales, luego de más de un mes de toma, se consiguió el presupuesto para finalizar las obras en la sede de Constitución y que se empiece a cursar en un solo edificio (en aquel momento en Sociales se cursaba en tres sedes: Ramos, Constitución y Marcelo T. de Alvear). Y en filo, luego de 30 días de toma, se logró que el decano Trinchero firme un compromiso para iniciar la construcción de un edificio anexo en el espacio del estacionamiento de Bonifacio y que el mismo tenga prioridad para la cursada de las carreras de grado, que cuente con un comedor universitario y jardín materno-parental.

La idea original de las autoridades de la facultad (de la cual Manetti era parte como director de la carrera de Artes) era darle prioridad a las cursadas de posgrados pagos y profundizar la línea liberal del financiamiento mediante recursos propios.

Vale aclarar que en aquel momento el FUP, antecesora del Colectivo, militaron abiertamente en contra de la toma, ubicándose en la vereda de enfrente de las demandas estudiantiles.

De la toma del 2010 a hoy

Luego de la lucha del 2010 el reclamo principal del movimiento estudiantil de filo pasó a ser la exigencia para que se inicien las obras del nuevo edificio y que el mismo tenga prioridad para las carreras de grado, cuente con un comedor universitario y un jardín materno-parental.

Desde la UJS-Partido Obrero siempre supimos que la única garantía para conquistar el edificio era apelando a la movilización y a la organización estudiantil y nunca confiamos en la “voluntad política” de las autoridades. De esa manera actuamos cuando estuvimos en la conducción del CEFyL.

Por aquellos años se realizaron numerosas movilizaciones al Consejo Directivo, clases públicas e incluso contábamos con la presencia del “Señor edificio” que recorría las cursadas y acompañaba las movilizaciones estudiantiles por el edificio.

Recién a partir de un convenio firmado en el año 2015 se asignó el presupuesto y en el año 2016 iniciaron las obras hasta su finalización en 2022. Las autoridades de la facultad tardaron 12 años en cumplir con el compromiso que el movimiento estudiantil les arrancó luego de 30 días de toma y tardaron un año más en inaugurar el comedor universitario.

En ese lapso pasaron las gestiones de Trinchero, Morgade y la actual gestión de Manetti. Y transcurrieron 8 años de gobiernos peronistas-kirchneristas y 4 años de gobierno macrista. Queda claro que si hubo algún tipo de voluntad política de parte de las autoridades, fue para dilatar y postergar las demandas estudiantiles.

Recuperemos un CEFyL independiente y de lucha

El relato del Colectivo para apropiarse de esta conquista intenta ocultar toda una historia de lucha del movimiento estudiantil. Pero el objetivo de este articulo no se reduce a discutir que agrupación tuvo más o menos mérito, sino más bien intenta acercarle a les estudiantes y activistas de filo, una parte de las experiencias de lucha para aportar conclusiones a los desafíos y las luchas que se vienen.

Muchos estudiantes que ingresaron a Puan durante o después de la pandemia, solo conocen al actual CEFyL del Colectivo. El rol que jugaron justificando el recorte de horarios generó que se muestren ante la comunidad de filo como lo que son: la pata estudiantil de la gestión, que actúan contra cualquier intento de organización independiente de les estudiantes.

La etapa que se abre con el triunfo del ultraderechista Javier Milei y sus planes de guerra contra los trabajadores y la educación pública, colocan la necesidad más que nunca de volver recuperar un CEFyL independiente y de lucha. Aunque lo quieran ocultar, tanto el nuevo edificio como el comedor universitario y todas nuestras conquistas fueron producto de la lucha y de la organización estudiantil independiente. Bajo estas premisas debemos volver a poner de pie al movimiento estudiantil para defender nuestra universidad y por todas nuestras demandas.