14/04/2021

Ingreso a la carrera de Medicina en Salta y Tucumán: un examen de guerra contra los estudiantes

Organicémonos por el ingreso irrestricto.

Nuevamente salta a la vista las intenciones de no garantizar el acceso a la carrera de Medicina por parte de las autoridades universitarias de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) al imponer un examen de ingreso criminal contra los estudiantes. Dicho examen para el ciclo lectivo 2021 fue el 8 de abril y se rindió en ambas provincias, y el recuperatorio será el 22 de abril en ambos casos.

En Salta se presentaron 952 estudiantes, de los cuales aprobó en primera instancia solo una persona, es decir, estamos hablando de un examen que mando a recuperar al 99.89% de los aspirantes. Una locura que ya lo denunciábamos en el examen de ingreso 2020. En Tucumán rindieron para el ciclo lectivo 2020 965 estudiantes, de los cuales aprobaron 180, es decir el 20% de los postulantes. En cuanto a al ciclo 2021 rindieron 1.400 aspirantes, y aun no se conocen los resultados concretos de cuantos aprobaron, ya que las autoridades publican los resultados después del recuperatorio, por lo que cada alumno consulta individualmente si aprobó o no. De esta manera mantienen un control discrecional de los resultados para evitar cualquier conflicto ante la arbitrariedad de los exámenes.

Un examen totalmente viciado

Los aspirantes denuncian que año a año tienen que enfrentar un examen que dura 4 horas, donde tienen que responder un largo listado de múltiples opciones de 4 materias. El principal problema es el grado de dificultad que tiene el examen, ya que no se corresponde con los contenidos enseñados en el curso de nivelación que brinda la facultad, y los estudiantes señalan que, por ejemplo, los contenidos de química son propios de materias avanzadas de la carrera de Química y no de Medicina.

El colmo fue la denuncia de que las preguntas y respuestas estaban mal formuladas. En medio del examen, las autoridades tuvieron que anunciar esto. Alejandra Falú, coordinadora del ingreso a Medicina en Salta, por medio de un reportaje tuvo que reconocer que esto era así. De paso, aprovecho para lavarse las manos al decir que esos exámenes vienen de Tucumán.

Como se ve, se busca diseñar el examen con un grado de complejidad y arbitrariedad para usarlo como un mecanismo de expulsión de aspirantes. Un bochazo masivo para estudiantes y bochorno total de las autoridades.

¿El examen de ingreso acredita calidad educativa?

En 2019, producto del descontento y de la movilización estudiantil el consejo superior de la UNT, se vio obligado a aprobar una resolución que eliminaba el cupo de 60 estudiantes para el ciclo lectivo 2020 y además que se podía ingresar con 60 puntos. En Salta elevaron la expectativa de los aspirantes diciendo que se eliminaría el cupo. Sin embargo, armaron este examen para establecer un fuerte filtro, que incluso es peor que el cupo, ya que son más los estudiantes que quedarían afuera.

Los que defienden el examen de ingreso dicen que de ese modo entran los mejores calificados. Ningún examen de ingreso puede tener ese alcance, no es cierto, es falso que entran los mejores. Hasta mal formulado estaba; es un examen para excluir, es su único sentido.

Es por esto que llamamos a impugnar el examen de ingreso como proceso de aprendizaje. Los resultados tienen que ver con esa arbitrariedad. La evaluación debe ser parte de un proceso de aprendizaje, nunca un colador. Tienen que estar asociados a que la gente aprenda lo que se les enseña en el curso de ingreso, no que esta quede fuera. Como esta evaluación está en medio de la pandemia, es una guillotina para los compañeros que luchan para acceder a la universidad pública.

Las autoridades universitarias deben garantizar una transición para la incorporación de todos los que quieran ingresar a la carrera. Para esto es fundamental la eliminación del examen de ingreso y que los compañeros puedan convalidar sus conocimientos por medio de los trabajos prácticos, los parciales y exámenes finales.

Desde la Unión de Juventudes por el Socialismo, exigimos que se de un informe general del estado de la carrera, que se anule el examen de ingreso por el grado de arbitrariedades aquí desarrolladas y que el recuperatorio del 22 sea acorde a los contenidos impartidos en el CNA (Ciclo de Nivelación Académica), ya que se prepara una nueva masacre que busca desmoralizar a los compañeros para que no se vuelvan a presentar a rendir.

Ante la parálisis de las direcciones estudiantiles queremos impulsar la más amplia auto convocatoria de los aspirantes y estudiantes de Medicina de ambas provincias para que podamos conquistar el acceso irrestricto a la carrera y acabar con todos los tipos de trabas, para que caiga el examen de ingreso, para que se dispongan de docentes que preparen a los aspirantes en las diferentes áreas y cortar la sangría que significa prepararse en cada una de ellas.