Universidad
5/5/2026
UBA
La elección en Exactas: marcadas por la lucha y la demagogia
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En Acción.
Las elecciones UBA estuvieron marcadas por el ajuste presupuestario y las respuestas a él, principalmente desde la docencia. Esto, que vale para las 13 facultades, es específicamente cierto en Exactas, ya que la facultad lleva dos meses de paro, que se renueva en los departamentos semana a semana. Exactas sin duda es hoy la facultad más radicalizada en la lucha por el salario de sus trabajadores, con asambleas masivas, cortes en los accesos y el planteo abierto de la toma de la facultad discutida entre los estudiantes.
Como vimos en el balance general de las elecciones, las autoridades del régimen universitario y sus agrupaciones estudiantiles se esforzaron por mostrarse como opositoras al gobierno de Milei, a pesar de haber iniciado el cuatrimestre negociando entregar la Ley de Financiamiento Universitario por una ley que solo daba un aumento de 12% en tres cuotas. Esa negociación fracasó, principalmente por la tenaz lucha docente que tuvo a nuestra facultad como punta de lanza.
Las elecciones, sin embargo, mostraron un triunfo de estos sectores, que conquistaron el voto mayoritario en parte por maniobrar como opositores al gobierno, y en parte por sus “centros de servicio”, que son valorados positivamente por el estudiantado que casi no tiene de donde agarrarse para no ser expulsado de la cursada.
Nuestra facultad viene de años de un proceso político interno muy movido. A diferencia de otras facultades, el plan de lucha se discute mes a mes en asambleas autoconvocadas, del Cecen e interclaustros, en departamentos, en comisiones estudiantiles. Una vida política y un activismo que explica que La Cámpora, que conduce hace ya 7 años el centro, tenga que dar cuenta e impostar un carácter combativo. Esto no sucede en ningún lado más, ni siquiera en Fadu, a unos metros, donde en dos años de conducción de El Módulo no hubo dos asambleas.
Qué pasó en las elecciones
En este cuadro, Identidad-Cámpora retiene el centro de estudiantes con un ligero crecimiento de votos y una ligera caída de porcentaje, en una elección bastante más numerosa que la de la vez pasada (casi un 20% más). La Cámpora transformó su línea política durante la semana de elección estrepitosamente: a mitad del primer día empezó a hablar del paro docente y el presupuesto porque se dio cuenta que era una elección marcada por la lucha, y sin duda esto le permitió evitar una mayor fuga de votos hacia la izquierda de la que tuvo. Como este año se presentó la lista Seamos Libres en Consejo, lo que golpeó las posibilidades de entrar como minoría a la Franja, se dedicó el resto de la elección a pegarle al FEM-Mella, al que llamaron a votar en 2024 para evitar que pierdan la minoría con los radicales.
Se vio claramente durante la semana de elección que estamos frente a una agrupación que, por contar con un apoyo aún mayoritario en los votos de la elección, no tiene el menor pudor en hacer malabares para “controlar” los resultados: si hay que hablar de la lucha universitaria son los más luchadores, aunque vengan de aparatear las asambleas y bloquear mociones y acciones de lucha de la oposición; si hay que decir que la Franja está por entrar al consejo para “bajar” al FEM lo dicen; si hay que llamar a votar al FEM para que no entre la Franja lo hacen. No parece preocuparles que el viernes hay que contar los votos, y hay que ver quién miente y quién dice la verdad.
En el caso del FEM, se aseguraron repetir la elección del 2024 en lo que les importaba, el consejo, gracias a haber instalado el fantasma del “voto útil” para que no entren los radicales. Esta línea, que fue con la que lograron zafar la elección de 2024 con ayuda de La Cámpora, demuestra la esterilidad política de su agrupación. Al estar estrechamente vinculada con el decano, no pueden ser una verdadera oposición a La Cámpora, porque necesariamente buscan evitar que Exactas se le “desborde” a Willy Duran. De hecho este vínculo los ha llevado a dejar pasar el recorte de mesas de finales, que si bien sus estudiantes votaron la última vez en contra, sus graduados se abstuvieron maliciosamente para que desempate el decano. El FEM en la facultad solo tiene la curiosa “utilidad” de evitar que la minoría del Consejo sea de los radicales, aunque quizá en este tipo de cuestiones no hubiese cambiado nada.
Espacio Exactas, la agrupación de la Franja Morada de Yacobitti, tuvo una mala elección. Perdiendo el segundo lugar en centro, por un lado, y quedando devuelta fuera de la minoría, esta vez no solo por la campaña antirradical, sino por la lista Seamos Libres que les sacó los votos de diferencia respecto a 2024. Era una elección esperable, siendo la agrupación más antilucha, antiparo y antihuelga en la facultad más radicalizada de la UBA. Incluso votar en la última asamblea interdepartamental un repudio a los dichos antiparo del vicerrector, o quejarse de que el rectorado alquila el predio pero no deja plata para Exactas, no les valió para ocultar su naturaleza política, que encuentra serios límites en el estudiantado de la facultad.
La elección de la izquierda
La izquierda en su conjunto en Exactas tuvo una mejor elección, sumando en total casi un 15%. Esto se explica por este cuadro radicalizado de la lucha docente dentro de la facultad, y por el lugar ganado de referencia para el activismo de las agrupaciones de izquierda frente al comportamiento burocrático de La Cámpora y la falta de una oposición de verdad en el Cecen de parte de la agrupación del decano (FEM) y de la del rectorado (Espacio Exactas).
Esto podría haber sido aprovechado mejor, sin duda, si se hubieran logrado listas unitarias, lo cual fue un punto de debate no solo entre las agrupaciones sino entre el activismo independiente. Hubiera concentrado la campaña y hubiera sido un polo de atracción en las disputas entre las diferentes agrupaciones del régimen universitario. Lamentablemente, no se logró avanzar en este sentido, y en 2026 tuvimos la misma cantidad de listas de izquierda que en 2024.
Los motivos de esta división no fueron diferentes a los de otras facultades de la UBA, y tienen como principal responsable al PTS que en el cierre de listas fueron guiados por el faccionalismo de “bajar al Partido Obrero” o por armar listas que giren en torno a la colocación de figuras electorales como Myriam Bregman en oposición a la construcción de una lista que concentre al activismo de izquierda e independiente y poniendo el foco en desarrollar las tendencias combativas del movimiento estudiantil. Esto los llevó, en el caso de Exactas, a rechazar la propuesta de la UJS para realizar una reunión abierta de las diferentes agrupaciones junto a los activistas de la facultad para conformar ahí un gran frente independiente y combativo. Tristemente los compañeros de Izquierda Socialista prefirieron sumarse a esta política del PTS en vez de construir con nosotros y las demás agrupaciones la reunión y el frente.
A pesar de esto, desde En Acción pusimos en pie una lista en unidad con activistas de las carreras, construida y militada por muchos estudiantes que recibieron con entusiasmo una campaña enfocada en el desarrollo de la lucha docente y la necesidad de una verdadera oposición a Identidad, y no en las disputas faccionales.
Este comportamiento de la izquierda llevó no solo a limitar un posible crecimiento electoral de la izquierda, sino sobre todo a poner en peligro las representaciones dentro de las vocalías del Cecen, quedando la segunda de ellas en disputa con La Mella y la Franja (por el sistema de reparto), y finalmente defendida y conquistada por la lista de En Acción + independientes.
Preparar lo que se viene
Terminaron las elecciones, pero la lucha continúa. De hecho, el repudio a la nueva ley, la lucha docente que no fue doblegada, y la agitación dentro de las facultades empujó al CIN y a las federaciones a convocar una nueva marcha federal universitaria el 12 de mayo. El horizonte para los luchadores es garantizar la masividad de esa jornada, prepararla con acciones previas, y dar la pelea para que no sea una nueva maniobra para descomprimir, sino un golpe al gobierno para impulsar y conquistar el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y nuestras reivindicaciones.
La militancia de En Acción, así como la vocalía defendida y conquistada, van a estar puestas al servicio de esta perspectiva. ¡Vamos adelante!




