Universidad
30/5/2026
Los graduados tenemos que apoyar la lucha en defensa del CNBA
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graduado CNBA
Si ganan los pibes, gana la educación pública.
Las tomas del Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA) y el Carlos Pellegrini están aportando una fuerte visibilización del conflicto de las universidades públicas por el presupuesto universitario. Es que en sintonía con el gran paro de la docencia universitaria, están siendo la caja de resonancia necesaria para denunciar que el gobierno de Javier Milei lleva más de 200 días sin aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. Los colegios preuniversitarios están sufriendo en la misma medida que las facultades de todo el país este ajuste que lleva a tener docentes con salarios de miseria y un empeoramiento de sus condiciones edilicias.
Las luchas de los preuniversitarios toman de las mejores tradiciones de nuestro colegio. La lucha por la democratización del CNBA que llevó a la creación del Consejo de Escuela Resolutivo (CER), la toma para evitar la venta del campo de deportes a la corporación Puerto Madero por parte del Consejo Superior de la UBA o la toma contra la reforma impulsada por el Rectorado que iba a expulsar de hecho a los alumnos libres. Son solo unos pequeños ejemplos de luchas que tuvieron a los estudiantes a la cabeza y mostraron de lo que es capaz el movimiento estudiantil preuniversitario.
Estos ejemplos muestran un punto en común y es el rol de las autoridades que siempre se colocaron en la vereda del frente a los reclamos estudiantiles. Como en 2018 que también atacaron la toma por el presupuesto universitario. Esta historia que como exalumnos hemos vivido incontables veces hoy vuelve a repetirse. El Rectorado de la UBA ha decido atacar de forma frontal el reclamo y posicionarse en el campo de la derrota de la lucha. No quieren levantar la perdiz para continuar con su infructífero reclamo a la Justicia que el gobierno ya demostró que le importa poco acatar.
¿Qué hacemos los graduados?
Mientras todo esto sucede tanto la oficina de graduados, como la asociación de Ex Alumnos no se han pronunciado al respecto de la crisis presupuestaria que golpea al colegio. Solo se han preocupado en lanzar una campaña de donaciones para cambiar la luminaria de la institución. En la propia convocatoria no hay una sola mención siquiera a la situación de las universidades públicas. No es casualidad, ya que son los mismos que integran la lista de Asamblea de Graduados conformada por un frente entre Franja Morada, Grupo Bicentenario y La Cámpora, todos quienes mantienen un acuerdo en el Consejo Superior de la universidad. Una campaña que a simple vista parece bien intencionada es la mejor prueba de la orientación que tiene el régimen universitario y sus distintas patas a esta crisis.
De hecho, todas las refacciones edilicias del CNBA son hechas con el aporte de la cooperadora y con financiamiento privado: La refacción del campo de deportes fue hecha con el aporte de la Corporación Puerto Madero, la del aula magna, a partir de una donación millonaria de Marcelo Mindlin, el dueño de Pampa Energía. La política de recursos propios y de financiamiento privado para sostener en pie el CNBA, algo que debería hacer el financiamiento estatal, es una estrategia de la gestión de la UTE Ctera para preservar sus negociados con el colegio, mientras ataca la lucha docente.
La lucha estudiantil marca el camino
En esta situación el apoyo a la lucha de los pibes es esencial y debe fortalecerse también en el fuerte arraigo que tenemos los graduados del CNBA a la institución. Somos miles los exalumnos que continuamos en la universidad pública, como estudiantes, docentes o investigadores por esto también su lucha es nuestra lucha.
En oposición a los ataques de las autoridades y que históricamente han estado en contra de los intereses de la comunidad educativa de los preuniversitarios llenemos con apoyo público la lucha de los pibes. Ante la política de destrucción del gobierno nacional, si ganan los pibes, gana la educación pública.




