23/03/2021

Lxs estudiantes de Filosofía y Letras y una tradición de lucha contra el golpe genocida

Sumate a la asamblea del CEFYL este martes 23/3 a las 19 h.
UJS Filo, Representante de Junta de Historia

Estamos a un día de un nuevo aniversario del golpe genocida. Desde hace 37 años, el pueblo argentino sale a las calles a reivindicar la lucha contra la última dictadura militar. Lejos de entenderlo como un punto final de la represión y el ajuste en la historia argentina, el 24 de marzo significa repudiar la continuidad de un plan fondomonetarista, represivo y de ataques contra les trabajadores y la juventud.

Esta tradición de lucha histórica tiene su correlato en nuestra Facultad. Hace décadas el CEFyL se organiza en asambleas y acciones de lucha preparatorias, incluyendo la participación activa en la jornada de lucha del 24 de marzo. Este año sería un caso único, ya que peligra la participación del CEFyL en la movilización. Esto es producto de que su conducción (El Colectivo, integrante del Frente de Todos) no quiere incomodar a su gobierno, el cual continúa perpetuando todo tipo de atropellos contra el pueblo trabajador.

Filo bajo la dictadura

Los primeros ataques contra la organización estudiantil comenzaron antes de la instauración del régimen militar. A mediados de 1974, el gobierno de Isabel Perón colocó a Oscar Ivanissevich como ministro de Educación, con el objetivo de “eliminar el desorden” en los claustros. Es decir, iniciar un proceso de persecución y control que logre suprimir la vida política universitaria.

En Filosofía y Letras, se restringió el acceso a la sede (con la obligación de presentar la libreta universitaria para poder ingresar), se paralizaron o se anularon los procesos de reformas de planes de estudio de carreras como Letras y Artes, y se combatió todo intento de organización independiente por parte de los estudiantes.

La dictadura profundizó las dos líneas estratégicas de ataque de la “misión Ivanissevich”: vaciar de estudiantes las universidades a través de limitar el acceso, y aniquilar toda muestra de intervención política estudiantil.

El conjunto de los organismos gremiales estudiantiles fueron disueltos a la fuerza. En FyL, se intensificaron los controles físicos en las entradas, se cerraron momentáneamente carreras completas como Ciencias de la Educación, y se estableció un régimen de correlatividades absoluto con cursadas anuales de carácter expulsivo. Una de las mayores avanzadas anti-educativas fue la imposición de cupos máximos para el ingreso a la Universidad, una ataque que iba al choque con las luchas estudiantiles que exigían que se garantice el ingreso irrestricto. Esta medida había sido creación de Ivanissevich y Ottalagano, pero fue llevada al máximo por los militares. A través de la imposición de cupos máximos, de exámenes de ingreso, y, durante la fase final de la dictadura, de proyectos de arancelamiento contra la educación pública, la matrícula descendió a niveles históricos. En Historia, por caso, el promedio de estudiantes se redujo a cerca de 100 por división de año.

Los estudiantes desaparecidos de nuestra Facultad son más de 400, incluyendo los miembros de las carreras de Sociología y Psicología (por aquel entonces, parte de FyL). Entre ellos se encuentra nuestro compañero Cristóbal “Gogó” Russo, militante de la UJS y estudiante de Historia.

“El invierno fue de ellos, la primavera será nuestra’’

Al calor de la situación política nacional, entre 1980 y 1981, los conflictos obreros se multiplicaron en relación con los primeros años de la dictadura. La desocupación y subocupación habían pasado de un 9,2% a un 12,7% y el salario real había descendido un 40% respecto de 1974. El activismo universitario también comenzó a reorganizarse políticamente. Para reconstruir esta tradición de lucha de lxs estudiantes de Filosofía y Letras le pedimos a nuestro compañero de la Asociación Gremial Docente Pablo Cámera que nos cuente cómo fue la organización de lxs estudiantes bajo la dictadura.

En 1980, después de la fase más brutal de la represión genocida (1976/79), la reconstrucción del CEFyL dió sus primeros pasos. Los encuentros debían hacerse fuera de las instalaciones de FyL, por motivos de seguridad. Estas discusiones llevaron a la organización de una Comisión por la Recuperación del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CReCEFyL). Este espacio de reagrupamiento en un primer momento sólo estuvo compuesto de un grupo principal de activistas, sin poder desplegar un esquema de delegados por curso.

Esta situación de aislamiento pudo romperse gracias a la primera actividad pública del CReCEyL, en 1981. Se trató de un festival que se realizó en el Club Villa Malcolm, bajo la consigna “El invierno fue de ellos, la primavera será nuestra”. La actividad terminó siendo un éxito, y contó con la presencia de cerca de 800 jóvenes. En palabras de Cámera, “fue una apuesta a la capacidad de respuesta de los estudiantes” para lograr un punto de reorganización a partir de esa convocatoria. “La importancia de un planteo de organización de independencia política me parece que fue central, porque, aparte, formó a un grupo de luchadores que después siguió luchando en otros ámbitos.”

La organización de la CReCEFyL estuvo vinculada a la lucha contra los métodos genocidas a través de los cuales la clase dominante estaba ensayando un plan de disciplinamiento contra el conjunto de les trabajadores. Los estudiantes reagrupados en la comisión publicaban de forma clandestina un boletín, y llamaban a sumarse a las movilizaciones a las que por entonces comenzaban a convocar las Madres de Plaza de Mayo. Así, los estudiantes de Filosofía y Letras llegaron a participar de la históricamente movilización del 30 de marzo de 1982. Se trató de la mayor convocatoria de lucha política de masas contra el régimen. Cincuenta mil trabajadores disputaron las calles a las Juntas genocidas a lo largo de seis horas, coreando consignas como “Se va a acabar la dictadura militar”.

La operación Malvinas fue fuga hacia adelante por parte del régimen dictatorial frente a la crisis política en curso. Sin embargo, luego del fracaso en la guerra, el control dentro de la Universidad se resquebrajó.

Contra la impunidad de ayer y de hoy: les estudiantes de FyL SÍ marchamos

No se puede borrar de un plumazo la tradición histórica de un centro de estudiantes vanguardia de lucha estudiantil como es el CEFyL. A 45 años del golpe militar, defender esta tradición está en manos de lxs estudiantes. En este sentido, invitamos a participar masivamente de la asamblea del CEFyL este martes 23/3 a las 19 hs.

Lxs estudiantes de FyL sabemos que este 24 de marzo nos sobran motivos para movilizar. Contra la impunidad de ayer y de hoy, contra el ajuste, el FMI y contra la represión de todos los gobiernos: Nosotrxs SÍ movilizamos.

 

También te puede interesar:

¡Que los centros de estudiantes, federaciones y coordinadoras se pronuncien!
Este 18, 19 y 20 de diciembre viajamos a Marcos Paz para cerrar el año con una experiencia de formación y de lucha.
Vamos el 11/12 a la Plaza de Mayo, contra el acuerdo con el FMI.
La decana de Sociales se abstiene de exigir un mayor presupuesto para la facultad.