26/03/2021

UNLP: sesionó una “asamblea universitaria” clandestina para prorrogar mandatos estudiantiles

A escondidas y por medios virtuales, se produjo una bochornosa sesión acordada por el Rectorado y la FULP. Los reclamos de estudiantes y docentes, ausentes.
Secretario de Enseñanza de la FUA y estudiante UNLP

El día de hoy se produjo una sesión extraordinaria de la Asamblea Universitaria de la UNLP, que reúne a los Consejeros Directivos de las 17 Facultades, con un temario de un único punto: prorrogar los mandatos de los consejeros estudiantiles, que vencían a comienzos de abril.

El mecanismo de funcionamiento virtual pintó de cuerpo entero una instancia bochornosa. Con temario único y cerrado, sin lista de oradores ni intercambio entre los consejeros representantes de los distintos claustros, y tan solo con la posibilidad de que cada consejero vote a través de un sistema virtual y, opcionalmente, deje su posición escrita como si fuera un “comentario” de una publicación en redes.

Además, otro dato a destacar es que la sesión fue completamente clandestina, de espaldas al conjunto de la comunidad universitaria, y ni siquiera fue publicada su convocatoria en los medios oficiales de la Universidad. No estamos frente a un “descuido” en esto: quien esconde una instancia de estas características, tiene cola de paja.

Una Universidad en crisis

Resulta lógico que se prorroguen los mandatos de los consejeros, ya que por la pandemia de CoVid-19 no hubo elecciones y lo contrario a una prórroga sería dejar los órganos de cogobierno sin representación estudiantil.

Pero lo que no resulta lógico, y es también un verdadero escándalo, es que una sesión plenaria de la Asamblea Universitaria se reduzca a ese punto, en momentos en que la UNLP atraviesa una grave crisis.

Luego de un año marcado por una virtualidad para la que no se garantizaron las condiciones de acceso para estudiantes y docentes, estamos comenzando un nuevo ciclo lectivo en las Facultades donde continúan y se profundizan las problemáticas precedentes.

El “sálvese quien pueda” de la virtualidad, que dejó como saldo una deserción de miles de estudiantes (45.000 estudiantes inscriptos abandonaron sus cursadas en el primer cuatrimestre del 2020, según los números oficiales de la Universidad) continúa en el 2021.

A la falta de herramientas materiales para el acceso de todxs lxs estudiantes y docentes a la virtualidad, la deserción y la falta de capacitaciones pagas para la docencia, se suman los problemas con las inscripciones a las cursadas 2021 en las Facultades y la falta de organización del nuevo ciclo lectivo.

La desorganización es tal que, un año después de comenzadas las clases virtuales, seguimos sin contar siquiera con reglamentos excepcionales para las cursadas y evaluaciones, que deberían ser discutidos con estudiantes y docentes para respetar sus derechos. No es casualidad que surjan denuncias, como está sucediendo en la Cátedra de Citología, Histología y Embriología de la Facultad de Medicina, de exámenes con bochazos masivos por una mala implementación de los formatos virtuales.

Las autoridades y el ajuste del gobierno nacional

La crisis de la UNLP no es un rayo en cielo sereno, sino que es expresión de un ajuste de años contra las Universidades Públicas, que el macrismo profundizó y el gobierno de Alberto Fernández continúa.

Después de un 2020 sostenido con una prórroga del presupuesto de ajuste votado por el macrismo a fines de 2018, el Presupuesto 2021 es, nuevamente, un recorte. Esto, porque el supuesto “aumento” del 17% no llega a igualar la inflación que proyecta el gobierno para este año, del 29% (y que todo indica será mucho mayor).

Las autoridades de la Universidad se han comprometido fuertemente con este ajuste, como lo demuestra que hayan apoyado reiteradas veces las negociaciones del gobierno con el FMI, que justamente reclama un recorte del “gasto público” en educación, salud, etc. La consecuencia de ese apoyo está a la vista: Tauber y los decanos son la correa de transmisión del ajuste en la Universidad y en cada Facultad.

Cuando sería necesario que se invierta en garantizar computadoras o tablets a todxs lxs estudiantes, y cuentas pagas para videollamadas ilimitadas, que garanticen las cursadas masivas sin interrupciones, nada de eso sucede. Las autoridades afirman “seguir acompañando” a estudiantes y docentes pero no se dignan a pagar ni una cuenta de Zoom.

Mientras se han suspendido derechos estudiantiles como el Comedor (reemplazado por una insuficiente y recortada “beca alimentaria”), el Albergue y el Boleto Estudiantil, el Rectorado habla de “enormes esfuerzos presupuestarios” al entregar… ¡38 equipos en 2021 con la “Beca Tu PC para estudiar”! Una tomada de pelo.

En el marco de ese ajuste, es evidente que la Universidad se dirige a un retorno presencial sin condiciones que podría darse en el segundo cuatrimestre. Si antes del paso a la virtualidad denunciábamos que la UNLP no estaba preparada para el Coronavirus, lo cierto es que en todo este tiempo no se ha invertido un peso en preparar las Facultades, que en muchos casos tenían aulas superpobladas y no contaban con jabón en los baños, para un retorno presencial en pandemia.

Estudiantes y docentes: organicemos la lucha por nuestros reclamos

La FULP y los Centros de Estudiantes, conducidos por el kirchnerismo-peronismo y por la Franja Morada, se valen de la pandemia para evitar cualquier instancia de organización. Solo se han preocupado por negociar esta “Asamblea Universitaria” bochornosa para prorrogar los mandatos de sus propios Consejerxs, cuando existe una crisis en la Universidad y en el país que golpea al conjunto de los estudiantes y requiere la acción de lucha de los gremios estudiantiles para enfrentarla.

Pero el año pasado, a pesar de la virtualidad y del bloqueo de esas agrupaciones, se desarrollaron instancias de organización en varias Facultades para pelear por los reclamos y se impulsaron acciones de lucha organizadas, como la importante movilización al Rectorado el 13 de Agosto.

Llamamos a estudiantes y docentes a retomar este camino, poniendo en pie instancias de debate para resolver los pliegos de reclamos y las acciones de lucha para enfrentar el ajuste y conquistarlos.

Por último, planteamos que en el eventual regreso a las aulas, deben convocarse de inmediato (y dando plazo a un período de campaña) las elecciones de Centros de Estudiantes y de Consejeros, para renovar democráticamente los mandatos que fueron cumplidos y extraordinariamente prorrogados por la Pandemia. En ese sentido, la UJS-PO llama a impulsar desde ahora la pelea por Centros y Consejerxs independientes del gobierno y las autoridades que representen realmente los reclamos e intereses de lxs estudiantes.

-Basta de deserción, que nadie se quede afuera de la Universidad

-Computadoras, tablets y conexión a WiFi para quienes lo necesiten.

-Reapertura de las becas con carácter universal. Reapertura del Comedor Universitario con protocolo y aumento de la Beca Alimentaria para estudiantes del Interior.

-Reglamentos excepcionales de cursadas y evaluaciones virtuales que respeten los derechos laborales y estudiantiles.

-Regularidad académica para todxs lxs estudiantes.

-¡Basta de ajuste! Por un presupuesto acorde a las necesidades.

-Por una partida extraordinaria para garantizar las condiciones de salubridad e higiene hacia el regreso a las aulas. Protocolos para un regreso seguro discutidos con las representaciones gremiales estudiantiles y docentes

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