Ambiente

8/2/2024

SAN JUAN

Orrego y el lobby minero contra la Ley de Glaciares

Entreguismo antiambiental.

Sigamos la lucha contra el plan Milei y en defensa del ambiente.

La Ley Ómnibus incluía la modificación de la Ley N° 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y Ambiente Periglaciar (Ley de Glaciares), que fue sancionada en el año 2010 y tiene como objetivo preservar estas reservas estratégicas de recursos hídricos.

En la provincia de San Juan, hace más de 20 años, los distintos gobiernos de turno -de la mano del peronismo- vienen trabajando sobre una ingeniería de leyes para entregar nuestra cordillera a las grandes multinacionales mineras. Durante el gobierno de Carlos Menem se legisló para entregar los recursos naturales a las provincias, y, con este as en la mano, el exgobernador peronista José Luis Gioja comenzó su detallista y perseverante legislación para las megamineras.

Haciendo caso omiso a la perfectible Ley de Glaciares, le abrió las puertas a la Barrick Gold, que estableció la explotación de oro a cielo abierto y con cianuro en Veladero. En el año 2015 se produjo el primer derrame de cianuro y mercurio en los afluentes del Río Jáchal, que alimentan el departamento homónimo. Los trabajadores mineros avisaron a sus familiares que dieran el alerta en el Departamento ya que se habían derramado 15.000 litros directamente sobre el río; el gobernador y la Policía Minera lo sabían, pero no dieron el alerta. Los trabajadores no estaban autorizados a dar la información, pero la filtraron a sabiendas de que la población sería la última en enterarse.

A partir de este hecho, se han sucedido cientos de derrames no reconocidos por la empresa ni por las autoridades provinciales. El río actualmente tiene altos niveles de boro y arsénico y otros metales pesados, que están por encima de los indicados por el Código Alimentario Argentino para agua de consumo humano y animal, y, lo que es más grave aún, presencia de mercurio.

La contaminación es producida por derrames de la minera y la voladura de los cerros, por lo que la población de Jáchal debe consumir agua envasada.

No muy lejos en el tiempo, a mediados del pasado año, los vecinos de Pampa del Chañar en Jáchal cortaron la ruta y presentaron una cautelar ante la Justicia, reclamando a Obras Sanitarias Sociedad del Estado (Osse) por los altos tenores de mercurio y arsénico en el agua que consumían, extraída de la napa freática de la zona. Los funcionarios de Osse explicaron que, como el curso del río atraviesa zonas de altos tenores de estos elementos en los minerales de la montaña, es natural que tenga estos valores y que pueden seguir consumiendo agua normalmente, agua que en realidad, desde que comenzó la explotación minera en Veladero, aumentó a un ritmo acelerado su contenido en metales perjudiciales para el consumo humano y animal.

La Asamblea Jáchal No se Toca llevó la causa al juez Pablo Oritja, el que procesó a 8 operarios de la mina Veladero y anunció que paraba la explotación de la mina.

Por el mismo hecho, la asamblea llegó ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero esa misma corte no permitió que fuera investigado el CEO  de la Barrick Gold, Guillermo Caló. Primó la impunidad.

Esta política de contaminación y saqueo del bien común en San Juan por las megamineras que consumen millones de litros de agua por día tiene su continuidad en los gobiernos de los mandatarios capitalistas como el exgobernador y actual senador Sergio Uñac y el gobernador Marcelo Orrego.

En el capitalismo no hay desarrollo sustentable

Actualmente existen en nuestra cordillera y nuestros valles, en distintas etapas de explotación (prospección, exploración y explotación), más de 200 proyectos de explotación megaminera. Esto, en el marco de la crisis hídrica más grande de los últimos 100 años.

El gobernador Orrego hace lobby en la Cámara de Diputados de la Nación para que la Ley de Protección de los Glaciares sea modificada, para permitir que las corporaciones mineras puedan explotar y destruir los glaciares y la zona periglaciar en la cordillera sanjuanina y en consecuencia la cuenca hídrica de los dos únicos ríos de la provincia sea agotadas. Todo esto lo realiza en beneficio de las megamineras multinacionales y nacionales, transformando a San Juan en zona de sacrificio.

Desde el Partido Obrero en el FIT-U repudiamos las declaraciones de los diputados mileístas, de Juntos por el cambio y de UxP que afirman que el sector periglaciar, que constituye la reserva de la cuenca hídrica, no se verá afectado. Mienten.

Convocamos al pueblo trabajador y a las asambleas ambientalistas a seguir la lucha contra el plan Milei y en defensa del ambiente.