13/04/2021

Trotta insiste en mantener las escuelas abiertas

A pesar de los contagios masivos.

Uno de los focos de contagio principales son los establecimientos educativos, aunque el ministro nacional Nicolás Trotta quiera desligarse: «las escuelas son espacios de bajo riesgo, no vamos a cerrarlas» dijo hoy en una entrevista radial. Una verdadera desfachatez, luego de que en menos de dos meses de presencialidad ya haya varios trabajadores de la educación que fallecieron por Covid en el país. «Todos los ministros de Educación sostienen esta misma mirada; si hay que restringir, que sean las demás actividades», reiteró el ministro Trotta en Página 12.

Estamos atravesando la segunda ola de la pandemia, con un ritmo exponencial en la suba de contagios, un colapso sanitario generalizado y una insuficiente vacunación. El gobierno de Alberto Fernández hizo anuncios vacuos, desligando en cada provincia el manejo de la pandemia y las restricciones.

Las declaraciones de Trotta van en consonancia con las del ministro de Trabajo Moroni, «las fábricas y lugares de trabajo no son espacios de contagio» y de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, para quien la falta de vacunas es responsabilidad de los laboratorios y no de su propio gobierno. Para el gobierno, nada contagia.

Las escuelas y el transporte son focos de contagio

Aunque el ministro haga un raid mediático negando los contagios en las escuelas, no se puede tapar el sol con un dedo. Las instituciones educativas son focos privilegiados de contagio. Porque no han sido refaccionadas para la vuelta a clases presenciales, porque no se aplican correctamente los protocolos, porque lxs trabajadorxs de la educación no están vacunados ni tienen un plan concreto para ello, y porque el transporte público para llegar hasta los lugares de trabajo y estudio están colapsados.

Sobre la base de que el Consejo Federal de Educación modificó el semáforo epidemiológico en el mes de febrero, el gobierno nacional y provinciales impulsaron la apertura escolar sin condiciones epidemiológicas. El gobierno manipuló los datos para favorecer la apertura general de la economía que tanto exigían las patronales y empresas.

El ministro refuerza la línea gubernamental de «los contagios son por conductas individuales»; descargando la crisis educativa sobre docentes y estudiantes. La realidad es que es el gobierno que recortó el presupuesto educativo, no brindó partidas extra para el sostenimiento de la virtualidad dejando a 6 millones de estudiantes por fuera de la cursada en 2020, no hay transporte adaptado a la pandemia y no garantiza ni las refacciones de infraestructura ni los elementos de higiene que hagan posibles cualquier protocolo válido. No garantizan ni la presencialidad ni la virtualidad.

Frente a la escalada de contagios, planteamos que se suspendan las clases presenciales en los distritos donde el semáforo epidemiológico está en rojo (más de 150 casos cada 100 mil habitantes, acumulados en 15 días). El Estado debe garantizar los elementos de conectividad, wifi y computadoras necesarios para que ningún estudiante quede afuera de la cursada.