Educación

7/5/2022

Comedores escolares: concesiones para quienes financian a Larreta

Larreta y Acuña arman negociados con el servicio de alimentación de miles de estudiantes de nivel inicial y primario.

Programa de Alimentación Escolar de CABA.

Durante las últimas semanas salieron a la luz diversas denuncias públicas, y en la Justicia, por parte de asociaciones cooperadoras y comunidades educativas afectadas, inquietadas y conmovidas ante la debacle en la calidad y cantidad alimentaria que lxs estudiantxs más pequeños del sistema educativo reciben a diario.

Primero la queja por parte de lxs protagonistxs directxs, las infancias, al respecto de quedarse con hambre, acompañado de la denuncia de lxs docentxs que cubren los turnos de los comedores escolares y distribuyen los desayunos y meriendas, como por asistentes de comedores y maestrxs vicedirectorxs quienes tienen a cargo el funcionamiento de dichos espacios, todxs constatan los recortes en raciones. La lógica de la la beca (la cual se tramita de forma online y es excluyente debido a la imposibilidad de numerosas familias de acceder a la realización del trámite) es enviar pocas porciones, rechazar solicitudes y achicar los gastos tanto por los recortes en la cantidad como en la calidad de la comida que no ha hecho más que empeorar o ser sustituída por extractos ultra procesados que intentan reemplazar los menús de alimentos de origen natural.

Cabe señalar que los problemas en torno a la alimentación no son nuevos y tampoco exclusivos del período de pandemia. Sin duda son previos a la misma y actuales. Las denuncias contra las empresas que proveen el servicio alimentario se multiplicaron no solo a causa de las reducidas cantidades sino también por proveer alimentos en mal estado causando la intoxicación de cientos de estudiantxs lo cual ha ameritado incluso hospitalizaciones.

La política de las tercerizadas y la constante renovación de los contratos es sostenida sobre intereses que van más allá del servicio de comedores escolares. 19 empresas licitarias hace por lo menos dos décadas han sustituido la calidad del servicio de alimentación escolar por aportes a las campañas electorales del oficialismo de Juntos por el Cambio. Es por este motivo que en estos días Larreta-Acuña se aprestan a darle continuidad incluso a las empresas denunciadas por incumplimiento. Esto sometiendo a casi 300 mil estudiantxs a los negociados realizados a costa de la salud y educación alimentaria de lxs pibis.

Mientras gasto estatal es de $37 por estudiante para los desayunos o refrigerios, por el mismo concepto a funcionarios de gobierno se les otorga $700 apróx. Esto es apenas una demostración del cinismo y desprecio del gobierno por la adecuada alimentación de las infancias de la ciudad.

En este sentido, lxs legisladorxs porteñxs del Partido Obrero en el Frente de Izquierda-Unidad, Amanda Martín y Gabriel Solano, presentaron un proyecto de ley de garantía de la universalidad y gratuidad de la alimentación escolar. Asimismo la extensión de la garantía alimentaria a las escuelas de Jornada Simple de los distintos niveles y modalidades. La rescisión de los contratos con las empresas tercerizadas que durante por lo menos dos décadas han lucrado con la salud, la educación alimentaria y nutricional de nuestrxs estudiantxs, sin resarcimiento estatal y con penalidades para aquellas que hayan incumplido con los pliegos o hayan recibido denuncias por parte de las escuelas, comunidades educativas, asociaciones cooperadoras, docentes y/o sindicatos. Al tiempo que plantea la creación de una Dirección de Alimentación Escolar que realice seguimientos y diseños pertinentes a las necesidades alimentarias de quienes asisten a las escuelas públicas de la CABA.

Mientras las cifras del hambre en las infancias y juventudes son escalofriantes, 6 de cada 10 chicxs es pobre en la Argentina, CABA aporta de manera siniestra lo propio: según el informe del INDEC del segundo semestre del 2021, la pobreza se encuentra en el 37.3%. En tanto el mayor nivel de pobreza, de acuerdo al mismo informe oficial, se da entre 0-14 años, con el 51,4% de las personas que conforman ese grupo seguido por el de entre 15-29 años con una tasa de pobreza del 44,2% .

El hambre es una consecuencia de medidas que persistentemente han desfavorecido a lxs trabajadorxs y sus familias, el acceso al trabajo con remuneraciones acordes a las necesidades se encuentra limitado por la falta de trabajo genuino en tanto los convenios colectivos de trabajo se encuentran en la picota de la reforma laboral que los gobiernos intentan instalar mediante cláusulas de flexibilización, como en el caso de la actual modificación del Estatuto Docente impulsado por Juntos por el Cambio consagrando el salario por mérito, la diferenciación salarial y el avasallamiento al derecho al trabajo y a la estabilidad laboral docente.

Sin duda la pobreza infantil es un flagelo que los gobiernos debiesen solucionar en primer medida con puestos de trabajo genuino para sus adultxs responsablxs, salarios acordes a las necesidades reales de la población, asignaciones familiares de cobertura real de los requerimientos de las infancias y juventudes. Sin embargo, son las honras al pago de la deuda externa, y la política que emana de ellas, las que prevalecen por encima de cualquier necesidad social.

Próximos a la Marcha Federal del 10,11 y 12 de mayo en la Plaza de Mayo como última parada de lo que será una expresión contundente de la lucha contra el hambre, la miseria, la desocupación y los bajos salarios. El proyecto presentado por la banca del FIT-U sobre el servicio de alimentación en las escuelas es un punto de apoyo para la organización de las luchas en curso y las que vendrán en defensa de las infancias, las juventudes, y sus derechos.