Educación
31/12/2025
Todos los partidos de la burguesía votaron por el desfinanciamiento educativo de Milei
Por un gran movimiento de lucha hasta derrotarlo.
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Votación en el Senado 26-12-25
En el marco de un presupuesto de guerra contra los trabajadores, con un recorte respecto del presupuesto del año 2025, ya de motosierra total, lo aprobado ataca a especialmente a los jubilados, a la salud, a las discapacidades (una reducción del 8% del presupuesto de la Agencia Nacional de Discapacidad y un 17% menos de pensiones por discapacidad), y a la Educación y la Cultura, que cae el 1% real en el Presupuesto 2026 y 47,7% con relación a 2023. En su artículo 30, se deroga el artículo de la Ley de Financiamiento Educativo que exige que el gasto en el área sea como mínimo del 6% del PBI, la garantía de financiamiento al sistema nacional de ciencia y tecnología (-10,7% real) y el Fondo Nacional para la Educación Técnica, lo que implica una caída del 67,1% real con respecto a 2025, modificando leyes existentes, lo cual no puede ser parte del tratamiento de una ley anual como el presupuesto, y por lo tanto es inconstitucional.
Parte de estos recortes figuran en el proyecto de Ley Liberal de Educación, que todavía no se puso en discusión.
El peronismo fue un factor estratégico para este triunfo del gobierno, dentro y fuera del Congreso, después del golpe sufrido con el sostenimiento de las leyes sobre discapacidad y financiamiento universitario, cuya derogación fue rechazada dentro del presupuesto, pero que revierte parcialmente con estos brutales recortes. Además de aportar seis votos de senadores provenientes del peronismo –incluyendo votos de Unión por la Patria- la CGT, las CTAs y la Ctera dejaron pasar este ataque sin la más mínima reacción.
Por su parte, la Ctera directamente oculta la responsabilidad fundamental del peronismo cuando en un comunicado oficial no menciona los votos positivos de senadores pejotistas: “Estas medidas –dice Ctera- fueron avaladas por el bloque oficialista, el PRO y un sector de la UCR, con la lamentable abstención de espacios políticos que en 2006 acompañaron la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo”.
Esta acción de todo el arco político patronal y de toda la burocracia sindical responde a la exigencia expresa de la clase capitalista de fortalecer la política de ataque y desmantelamiento de conquistas obreras y populares que está llevando a cabo el gobierno de Milei, fundamentalmente por el apoyo de la oposición, sin el cual no podría imponer estas medidas.
La preocupación por obtener un triunfo después de los tropiezos de la semana pasada se evidenció en la tensión de la camarilla gobernante, que se atrincheró en la Cámara de Senadores para asegurarse que el presupuesto saliera sí o sí. “Diego Santilli, Martín y Lule Menem y Carlos Guberman se habían instalado en el despacho de la exministra de Seguridad para terminar de urdir acuerdos que salvaran el presupuesto de cualquier modificación que exigiera un retorno a la cámara de Diputados, una preocupación que atormentaba sobre todo a Luis Caputo por el frente financiero” (LPO, 26/12).
La Unión Cívica Radical, por su lado, que se postula como abanderada de la educación y de la universidad, le aportó 10 votos a la ofensiva derechista contra la educación pública, y también entregan la lucha universitaria en la calle y en el parlamento.
Los berretas argumentos para aceptar el brutal desfinanciamiento de la educación puso de relieve la sumisión sin límite de los bloques patronales. El jefe de la bancada radical, Eduardo Vischi, apoyó el presupuesto del gobierno derechista en todos sus términos y justificó el ajuste en educación previsto en el artículo 30, porque el 6 por ciento del PBI para la inversión en esa área prácticamente nunca se cumplió. No se le ocurrió que esa anomalía se podía revertir haciendo cumplir la ley. La senadora Ávila, que responde al gobernador peronista de Tucumán, Osvaldo Jaldo, fue más directa: "Mi provincia se ha hecho cargo de obras que la Nación ha abandonado. Necesitamos imperiosamente que la Nación tenga inversión en infraestructura".
El ajuste deja a la educación técnica al arbitrio de las empresas
El mantenimiento de una escuela técnica, por sus maquinarias y recursos necesarios para la enseñanza práctica en los talleres, es mucho más costoso que el de cualquiera otra escuela. De ahí que no existan, salvo rarísimas excepciones, escuelas técnicas privadas.
Con este guadañazo, la educación técnica dependerá casi exclusivamente en el aporte de las grandes empresas privadas, siempre subsidiadas en ese “aporte” por el estado, consolidándose los nichos como las escuelas técnicas públicas apadrinadas por Paolo Roca en Escobar o las escuelas vinculadas con YPF, que define “a las escuelas técnicas como un verdadero semillero de talento. Nuestra relación con ellas va más allá de ser simplemente un destino laboral para sus egresados. A través de la Fundación YPF y diversas iniciativas corporativas, trabajamos activamente para fortalecer la educación técnica en todo el país. Creemos que invertir en la formación de los jóvenes es invertir en el futuro de nuestra industria y de Argentina” (Fundación YPF).
Esta política del liber-facho Milei profundiza la existente actividad del Inet (Instituto Nacional de Educación Técnica), que está orientada en este sentido, incluso en los gobiernos peronistas precedentes. Recientemente, en un puntilloso estudio del Inet, que siempre mencionamos en nuestras páginas, elaborado en 2016 por el gobierno de Macri, se señala que los referentes de los sectores productivos a los que se consultó qué tipo de habilidades y capacidades debían impartirse en la educación, el cien por cien de los patrones respondió que la educación pública sólo se debería concentrar la enseñanza en función de las necesidades del mundo del trabajo.
Mayor segregación social en educación
Obviamente, ingresar a las escuelas público/privadas bajo control patronal, además de sufrir un ámbito de características esclavistas, es un horizonte restringido para muy pocos de las y los alumnos de las escuelas técnicas de la Argentina (entre 700 mil y un millón según datos del 2020), menos de la tercera parte de la matrícula secundaria total.
Un segundo problema, entonces, será el incremento de la segregación social educativa en la escuela técnica, entre quienes puedan acceder a los nichos de las escuelas-empresas y entre quiénes no. Esa segregación también se producirá en el ámbito de la escuela técnica pública que no sea absorbida por las empresas, pero que se volverá más cara de lo que es hoy. Como es de imaginar, los recursos hoy derogados del Fondo Nacional para la Educación Técnica siempre fueron más que insuficientes, lo que siempre obligó a que las y los alumnos de las escuelas técnicas tuvieran que costearse las herramientas y útiles específicos para cada especialidad, además de cuotas de cooperadoras más altas de las que existen en las escuelas públicas no técnicas, con los que las instituciones hacen malabares para mantener el equipamiento de máquinas que son necesarios en los talleres de estas escuelas. El incremento del costo de este esfuerzo, obligado por la asfixia presupuestaria, será otro elemento de desmantelamiento de la educación técnico-profesional desde el lado de la matrícula.
La Ctera Inmóvil
La dirección de Ctera de los Hugo Yasky, Sonia Alesso y Roberto Baradel apenas sacó un comunicado, en el que repudian “fuertemente” este nuevo ajuste que, igual que todos los anteriores, no enfrenta.
Su reiterado compromiso en defensa de la educación pública es una frase vacía, mientras mantienen paralizados los sindicatos docentes por ellos conducidos.
Sólo la oposición antiburocrática nacional ha salido a luchar, las asambleas, con el paro, con la movilización y un plan de lucha hasta derrotar a Milei esta ofensiva anti-educativa, apoyada por todos los gobernadores.
Por un gran movimiento de lucha de docentes, padres y estudiantes para derrotar el desguace de la educación técnica
Apenas se conoció la sanción indigna de este presupuesto 2026 de ajuste y entrega y de ataque a la educación pública, docentes, padres y estudiantes de la educación técnica han comenzado a organizarse para enfrentar el atropello.
Es necesario poner en pie un gran plan de movilización nacional como el que surgió en defensa de la educación universitaria, organizado con total independencia de los paridos que han votado este engendro y de la burocracia sindical que lo avaló con su pasividad.
Tribuna Docente, junto al Frente de Izquierda, que presentará un proyecto de Ley para la restitución de los recursos arrebatados, nos ponemos al servicio de esa lucha.



