Universidad

4/8/2022

El salto final de La Mella-Patria Grande a las camarillas ajustadoras de la Universidad de Buenos Aires

En el Consejo Directivo de Filosofía y Letras sus dirigentes estudiantiles asumieron cargos en la gestión ajustadora.

Secretaria general del CEFyL y Consejera Directiva.

Consejo Directivo.

La asunción de las nuevas composiciones en los organismo de gobierno y cogobierno de la UBA configuró el escenario político en la universidad. En Filosofía y Letras d ela UBA se introdujo una novedad sin precedentes: representantes de la agrupación El Colectivo asumieron cargos dentro de la gestión de Manetti-Morgade. Como advertimos desde la UJS, El Colectivo es el trampolín de los militantes kirchneristas a la gestión de la facultad.

Este último salto terminó de desenmascarar la política oportunista del Frente Patria Grande. Mientras en sus orígenes como corriente tomaban una posición crítica “contra las autoridades”, ahora sin asco se meten de lleno ocupando subsecretarías y cargos de forma directa. Esto fue su objetivo desde siempre, solo que antes no podían hacerlo abiertamente porque estaban condicionados por la lucha por la democratización y por su intención de cooptar a este activismo antigestión que existía de forma más fuerte en la universidad.

 

La integración del kirchnerismo a la gestión tuvo antecedentes directos este año. El cuatrimestre pasado se animaron a votar por primera vez a la “nueva” gestión de la facultad, que de nuevo no tiene nada. La trayectoria política de la fórmula Manetti-Morgade, dentro y fuera de Filo, es la del ajuste, arancelamiento y precarización laboral. Son los responsables de la crisis edilicia que atraviesa la facultad, de la destrucción de los planes de estudio y la expulsión de miles de estudiantes de la educación pública.

 

Integrados para ajustar

Es claro que el hecho que la gestión y El Colectivo sean parte del gobierno nacional de Alberto y Cristina Fernández allana el camino para la integración. Ahora bien, el cuadro político de la UBA también demanda, a sus ojos, el realineamiento. La Franja Morada y Nuevo Espacio se hicieron con el Rectorado en la última asamblea universitaria y se consolidó la “Fuba reformista”. Ante este avance el kirchnerismo pretende volcarse a los pocos bastiones que le quedan: Exactas y Filo. No es casual que en este recambio de autoridades en toda la UBA también arañaron dos cargos de subsecretarías en la Facultad de Ciencias Exactas.

En sus discursos ellos dicen que van a “construir la oposición al rectorado reformista”, después de la elección antidemocrática de Ricardo Gelpi y Emiliano Yacobitti. Sin embargo, Patria Grande y el kirchnerismo integran directamente las gestiones para priorizar su propia escalada y arribismo, en contraposición con cualquier tipo de política contra estos bloques que ajustan y hunden a la universidad pública.

Hablan de “garantizar derechos”, de “abrir las puertas” y “transfeminizar la universidad” pero es solo para la tribuna. No solo forman parte del Frente de Todos, el gobierno que hunde a las mayorías populares en el hambre y la miseria. También a la hora de votar el ajuste en la universidad, radicales y kirchneristas votan juntos en el Consejo Superior.

La puja por la caja y la guerra de camarillas es completamente ajena a los reclamos de lxs estudiantes y docentes que recorren las 13 facultades de la UBA.

“Avanzar para transformar” al Cefyl en la oficina de las autoridades

En Filo queda claro a la luz de estos hechos a qué “transformación” se refiere el Colectivo en sus intervenciones: la transformación del centro de estudiantes en una oficina de las autoridades. El objetivo es dejar atrás la histórica tradición de lucha de Filosofía y Letras que combatió el ajuste de las autoridades kirchneristas, que le hizo frente con tomas, movilizaciones y asambleas masivas, y levantó sus reclamos para arrancar conquistas, como la construcción del nuevo edificio.

La transformación que lleva adelante el kirchnerismo es un retroceso en esta conclusión, ya que supone que es el camino de la integración a las autoridades el que conlleva las victorias. Nada más lejano de la realidad.

Hoy por hoy el CEFyL entrega los espacios estudiantiles como el viejo comedor del centro, y no organiza ninguna pelea por las demandas de lxs estudiantes. En momentos donde el Centro de Estudiantes debería estar convocando a asambleas para debatir en conjunto cómo enfrentar el ajuste, cómo somos una herramienta para pelear contra el hambre y la pobreza, cómo aportamos y contribuimos a la lucha del movimiento piquetero para que todxs puedan acceder a la educación, tener un trabajo y vivienda, cómo enfrentamos las nuevas políticas de Massa frente al Ministerio de Economía que van a profundizar el rumbo del FMI, y los reclamos propios de la facultad, El Colectivo decide integrarse con cargos a una gestión ajustadora que recorta la oferta horaria, que mantiene clausurado el subsuelo, la biblioteca y los baños de la planta baja.

Una gestión que tampoco piensa abrir el nuevo edificio de Bonifacio, al contrario de lo que habían dicho el cuatrimestre pasado únicamente para darle una mano al Colectivo en las elecciones y así pudieran retener la conducción del centro.

Pongamos a Filo de pie frente al ajuste: asamblea del CEFyL y plan de lucha

Desde la UJS-Partido Obrero defendemos la independencia política del movimiento estudiantil como el único horizonte que permite desarrollar las luchas y pelear sin ataduras por los reclamos de lxs estudiantes. Para defender la universidad y la educación del ajuste del FMI en momentos de crisis profunda que lo requieren con urgencia.

Exigimos una asamblea del CEFyL para comienzos del cuatrimestre, que vote un plan de lucha con movilización de todos los sectores educativos para poner en agenda las demandas que atravesamos en la universidad.