Internacionales
28/7/2026
BRICS: ¿bloque económico alternativo?
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Los BRICS expresan una tendencia hacia la disgregación del orden imperialista vigente surgido después de la segunda guerra mundial, pero distan de constituir un orden sustituto y un bloque económico alternativo. Esta consideración resulta especialmente útil porque confronta el discurso oficial con el funcionamiento real de las instituciones creadas por los BRICS.
Desde la ampliación del bloque (BRICS+), sus miembros representan una parte muy importante de la población mundial y una porción creciente del PBI global medido por paridad de poder adquisitivo. Esto refleja un desplazamiento del centro de gravedad de la economía mundial hacia Asia y el Sur Global.
Sin embargo, ello no significa la existencia de un bloque económico integrado, priman intereses heterogéneos y en muchos casos, enfrentados y persisten profundas contradicciones: China e India mantienen fuertes disputas geopolíticas y fronterizas. Brasil conserva estrechos vínculos financieros con Wall Street y Europa. India desarrolla una alianza estratégica con Estados Unidos en el Indo-Pacífico. Rusia depende crecientemente de China desde las sanciones occidentales, aunque el gigante asiático no se priva de ir desplazando al Kremlin en los países y en el espacio históricamente bajo la tutela de Moscú.
Los BRICS carecen de mercado común; unión aduanera; política comercial común; banco central; moneda compartida; coordinación macroeconómica.
En consecuencia, constituyen más bien un foro de coordinación política entre Estados que un verdadero bloque económico comparable, por ejemplo, a la Unión Europea.
El Nuevo Banco de Desarrollo y el Fondo de Reserva (CRA)
La principal innovación institucional fue la creación del Nuevo Banco de Desarrollo en 2015.
Su objetivo declarado era ofrecer una alternativa al Banco Mundial.
Sin embargo, con una década de funcionamiento, los resultados son modestos. Entre sus principales observaciones: el volumen de préstamos sigue siendo reducido respecto del Banco Mundial; continúa financiándose en los mercados financieros internacionales; la mayoría de sus préstamos siguen denominados en dólares.
Según los datos del propio NDB (presentación a inversores de 2025): 65,5% de los préstamos estaban en dólares; 8,8% en euros; sólo 17,9% en yuanes; porcentajes prácticamente insignificantes en rupias, rands o reales.
Desde este punto de vista, el banco no ha roto con la lógica financiera internacional, sino que opera dentro de ella (Eric Toussiant, Sin permiso, 14/6).
Los BRICS también crearon el Contingent Reserve Arrangement (CRA), concebido como una especie de "FMI propio".
La expectativa era disponer de un mecanismo de asistencia financiera para países con crisis de balanza de pagos. Sin embargo, nunca ha sido utilizado; permanece prácticamente inactivo y no constituye una verdadera alternativa al FMI.
Ello revela que la arquitectura financiera paralela apenas existe en la práctica.
¿Qué ocurre con la desdolarización?
En lo que se refiere al comercio bilateral hubo avances. China comercia crecientemente en yuanes con: Rusia; Irán; Brasil y algunos países africanos. También aumentan los acuerdos de intercambio utilizando monedas nacionales.
Los BRICS discuten mecanismos como BRICS Pay y la interconexión de sistemas nacionales de pagos para reducir la dependencia de Swift. Algunos observadores consideran que estos proyectos han avanzado, aunque todavía están lejos de constituir una infraestructura global plenamente operativa.
Pero donde los avances son inexistentes es en la moneda común. La idea impulsada en distintos momentos por Lula nunca obtuvo consenso. China no desea compartir el control monetario. India rechaza un predominio chino. Rusia privilegia acuerdos bilaterales. Brasil tampoco impulsa hoy una moneda común como objetivo inmediato.
La propia declaración de la cumbre de Río de 2025 no planteó la creación de una moneda.
El balance arroja que, si bien es cierto que: aumenta el comercio en monedas nacionales; el yuan gana presencia internacional y las sanciones estadounidenses incentivan la búsqueda de mecanismos alternativos., el dólar sigue dominando: las reservas internacionales; los mercados financieros; la deuda internacional y el comercio mundial de materias primas.
Incluso el propio Banco de los BRICS continúa financiándose mayoritariamente en dólares.

Los BRICS siguen integrando la arquitectura institucional del orden económico internacional
A pesar del discurso sobre un "nuevo orden mundial", ninguno de los principales miembros de los BRICS ha abandonado las instituciones fundamentales del capitalismo mundial creadas después de la Segunda Guerra Mundial.
Entre ellas:
- Fondo Monetario Internacional. Todos los BRICS son miembros y participan en sus programas de financiamiento, mecanismos de supervisión y decisiones. China es hoy el tercer mayor accionista del organismo, después de Estados Unidos y Japón.
- Banco Mundial. Todos integran el organismo, reciben o recibieron préstamos y participan de su dirección. China e India son además importantes prestatarios e inversionistas.
- Organización Mundial del Comercio. Todos los BRICS son miembros activos y utilizan sus mecanismos para resolver disputas comerciales. China ha basado buena parte de su expansión exportadora en las reglas de la OMC desde su ingreso en 2001.
- Banco de Pagos Internacionales. Los bancos centrales de China, India, Brasil y Sudáfrica participan en este organismo, considerado el principal ámbito de coordinación financiera mundial.
- G20. Todos los miembros fundadores de los BRICS forman parte del G20, el principal espacio de coordinación de las grandes economías capitalistas.
- Consejo de Estabilidad Financiera. China, India, Brasil y Rusia participan en este organismo encargado de coordinar la regulación financiera internacional.
¿Qué condicionamientos implica esa integración?
La pertenencia a estas instituciones tiene consecuencias políticas y económicas.
Primero, los BRICS continúan aceptando las reglas fundamentales del mercado mundial: libertad del comercio, protección de las inversiones, pago de la deuda externa y estabilidad financiera.
Segundo, mantienen una parte sustancial de sus reservas internacionales en activos denominados en dólares y euros. China, por ejemplo, sigue siendo uno de los mayores tenedores de bonos del Tesoro estadounidense, aunque redujo su exposición en los últimos años.
Tercero, dependen de los mercados internacionales de capital. Incluso el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS obtiene buena parte de sus recursos mediante la emisión de bonos en esos mercados y conserva una elevada proporción de préstamos denominados en dólares (ídem).
Cuarto, sus exportaciones e importaciones continúan organizándose, en gran medida, dentro de las normas de la OMC. Las controversias comerciales entre China, India, Brasil y otros países se resuelven frecuentemente mediante los mecanismos de esa organización.
Quinto, ninguno de los gobiernos de los BRICS ha propuesto retirarse del FMI, del Banco Mundial o de la OMC. Por el contrario, reclaman una redistribución de las cuotas de voto y una mayor representación, es decir, buscan reformar esas instituciones para reflejar el mayor peso económico de las potencias emergentes, no reemplazarlas.
Conclusiones
Está la vista que los BRICS no cuestionan las relaciones capitalistas mundiales, sino que buscan mejorar la posición negociadora de determinadas burguesías nacionales dentro del capitalismo global. No pretenden abolir el mercado mundial; las finanzas internacionales; la propiedad capitalista. Su disputa se refiere principalmente a intentar ganar mayor autonomía y capacidad de negociación dentro de ese mismo orden. Y conquistar un lugar más privilegiado dentro del sistema existente y una tajada superior en el reparto de la ganancia derivada de la explotación capitalista de la clase obrera.




