02/07/2020

Cientos de trabajadores de Amazon fueron a la huelga en Alemania

Mientras el gigante de las ventas online tiene ganancias récord, los contagios de covid crecen entre los obreros

Convocado por el sindicato Ver.di (de trabajadores de servicios), el lunes 29 comenzó una huelga de 48 hs en los depósitos e instalaciones de Amazon de 5 ciudades alemanas en donde trabajan 2 mil empleados.


El motivo fundamental de la medida de fuerza es el crecimiento de los contagios de Covid-19 entre los trabajadores; en la sede de la ciudad de Bad Hersfeld se llevan contabilizados 40 infectados. El otro aspecto del conflicto es el reclamo por un convenio colectivo de trabajo que incluya a todos los trabajadores de Amazon en Alemania, que superan los 13 mil. La paralización de la logística de la empresa fue acompañada con diversas manifestaciones, una movilización en la ciudad de Werne y una caravana de autos en la propia Bad Hersfeld. La huelga también tuvo lugar en los centros de distribución de las ciudades de Leipzig, Rheinberg, y Koblenz.


Dirigentes del conflicto manifiestan que la empresa no provee todos los elementos de protección personal necesarios ni aplica un reglamento de trabajo que proteja verdaderamente a los trabajadores. Por el contrario, hay un crecimiento de las horas trabajadas y de la cantidad de artículos a despachar y trasladar en todo el periodo de cuarentena con la mayor presión física y psíquica que ello implica. Los espacios de descanso en los depósitos son reducidos, con lo que es imposible mantener la distancia social necesaria, lo mismo ocurre en los transportes que brinda la empresa para el traslado del personal, que suelen estar abarrotados. La presión sobre los trabajadores llega a forzar a los mismos a no manifestar problemas de salud por temor a ser despedidos.  Amazon se niega a informar la situación de los trabajadores aislados y el número real de infectados. Del mismo modo, rechaza el testeo masivo del personal. La activista sindical y ex trabajadora, Jana Jumpp, señala que en todo el mundo llevan contagiados 1600 trabajadores de la firma. En Francia, luego de medidas de lucha por parte de los obreros, la justicia obligó a la empresa a suspender sus actividades por considerar que no se cumplían las medidas sanitarias acordes.


Amazon, propiedad de Jeff Bezos, la persona más rica del mundo, es la principal compañía a nivel mundial de ventas y distribución online, una de las pocas ramas económicas que han crecido con la pandemia. En el primer trimestre de 2020 sus ganancias se duplicaron en relación al mismo periodo del año anterior (Deutsche Welle, 26/5). Sin embargo, eso ha devenido en peores condiciones laborales. Durante abril, la multinacional dio un plus de 2 euros por hora a sus trabajadores -lo que funcionaba como una prenda para aceptar trabajar más horas-, en junio ese bono será reemplazado por un pago único de entre 250 y 500 dólares a cada trabajador. Al mismo tiempo que rechaza firmar un convenio colectivo, Amazon pretende reemplazar la adopción de medidas laborales y sanitarias que preserven la integridad de los trabajadores con compensaciones salariales menores.


La conquista de los objetivos planteados por la lucha de los trabajadores de Amazon hace necesario desarrollar un plan de lucha del conjunto de los trabajadores de la empresa y del sector en Alemania (el segundo mercado de Amazon en el mundo). Esta tarea está por fuera de las perspectivas del sindicato Ver.di, que ha limitado sus iniciativas a acciones localizadas y parciales, dejando por fuera al grueso de los obreros de Amazon. No se trata de una organización menor, Ver.di es el segundo sindicato más grande de Alemania con más de dos millones de afiliados. Sin embargo, su capacidad de lucha esta limitada por la orientación política de su dirección, fuertemente ligada al Partido Socialdemócrata, uno de los pilares del régimen político alemán.


Está en manos de los trabajadores ir a fondo por los reclamos planteados. La constitución de comités de seguridad e higiene con poder de veto en cada establecimiento sería un primer paso a emprender por un activismo que debe ponerse el objetivo de desarrollar un agrupamiento independiente y de lucha.


Esta huelga en Amazon de Alemania estuvo precedida por conflictos de similares causas en sucursales de la empresa en toda Europa y en Estados Unidos, y más en general por un desarrollo de luchas y procesos de organización de trabajadores ligados a empresas de tecnología y aplicaciones en todo el mundo. La clase obrera comienza un rumbo de oposición a las nuevas modalidades laborales que, lejos de terminar con la explotación, suponen un intento de reforzar la precarización laboral.