Internacionales
22/8/2026
ESTADOS UNIDOS
Importante resultado electoral de Kshama Sawant en la zona de Seattle
Un esfuerzo por constituir una alternativa obrera independiente
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Las recientes elecciones primarias de parlamentarios en Estados Unidos tuvieron un interés para la izquierda. En la 9na sección de Washington presentó su candidatura Kshama Sawant.
Sawant se reivindica revolucionaria y marxista, y se presentó de manera independiente, fuera de las estructuras de los partidos Demócrata y Republicano. Su lista obtuvo el 17,22% (casi 25 mil votos), quedando tercera y afuera de la elección general de noviembre -consecuencia de un sistema proscriptivo en el cual solo pasan los dos candidatos más votados, sean del partido que sean.
Su plataforma levanta las consignas de salud pública gratuita y universal, fin de la ayuda militar a Israel y embargo bélico total, desmantelamiento del ICE y los centros de detención de migrantes, frenar la instalación de centros de datos de inteligencia artificial, cancelar las deudas contraídas por estudiantes o por enfermedad, combatir los despidos por reemplazo con ia estableciendo un seguro público igual al costo de vida, un plan nacional de control de alquileres.
Para lograrlo, refiere la necesidad de la intervención de los trabajadores con rebeliones y la huelga general. En su planteo, incluye la pelea por una sociedad de otro tipo, por una sociedad socialista. Sawant fue concejala en Seattle por tres mandatos. Logró aprobar, con fuerte apoyo obrero, el salario mínimo más alto del país, además de ganar pulseadas contra Amazon y otras grandes empresas.
Campaña y resultados
La candidatura de Kshama Sawant movilizó a 800 activistas en distintas jornadas de acción militante. Recaudó unos 645 mil dólares de 5.000 aportistas individuales, la mitad de los cuales puso 25 dólares. Una campaña de firme arraigo popular.
Recibió el apoyó público (endorsement) de importantes periodistas independientes, incluyendo a la novelista Alice Walker, autora de “El color púrpura”. También, de figuras de las libertades democráticas, como Mumia Abu Jamal, y numerosos referentes de movimientos de mujeres, géneros, barriales, migrantes, ambientales, de minorías étnicas o confesionales, y activistas obreros.
Como contrapartida, las direcciones sindicales locales llamaron a votar por el Partido Demócrata.
En la totalidad de la sección 9na, el ganador de la primaria es Adam Smith con 47 puntos, un demócrata que reelige desde 1997. Ingresa segundo el republicano Basler con 24% y, más abajo, quedan otras candidaturas demócratas entre la que se destaca en cuarto puesto Melissa Chaudhry con el 12%.
La sección 9na de Washington es un área muy heterogénea que incluye como principal núcleo a la ciudad de Seattle, uno de los grandes polos tecnológicos de Estados Unidos, junto a otros núcleos urbanos menores y zonas poco pobladas.
En Seattle, Sawant hace una gran elección, trepando al segundo lugar con el 35% y gana un tercio de los precintos (similares a nuestros circuitos). Logra un empate técnico por el primer lugar en la zona sur, donde se concentran los trabajadores migrantes y las capas más pobres. Además, alcanza una gran votación en los barrios de sectores medios y profesionales.
El establishment demócrata y republicano, que ya quiso expulsar y hasta encarcelar a Sawant durante su paso por el concejo municipal, operó para bloquear su camino en la primaria proscriptiva. Por un lado, concentró el voto republicano en una única candidatura, muy fuerte en áreas suburbanas. Por el otro, dejó correr la presentación separada de figuras demócratas alternativas, diluyendo el descontento. La candidatura de Sawant no logró sortear estos obstáculos. La candidatura de Chaudry del ala “progresista” de los demócratas impidió que la candidatura independiente de Sawant peleara con el halcón belicista Smith en la elección general, mostrando explícitamente la función de la cooptación de izquierdistas y progresistas a los grandes partidos del capital.
El debate con DSA
La sede local de los Demócratas Socialistas de América (DSA), el grupo que actúa dentro del Partido Demócrata con planteos socialdemócratas, no brindó su apoyo a Sawant, sino que se abstuvo en la elección. En una reunión especial, rechazó siquiera poner en discusión el punto.
Con su negativa, DSA se mantuvo equidistante ante la posibilidad de que una candidatura de lucha sobrepase a la ultraderecha republicana y logre competir en las generales contra un hombre del establishment demócrata. La abstención del progresismo, que tantas veces insiste en elegir “el mal menor” entre dos candidatos burgueses, muestra con esta zancadilla su verdadero rostro.
La performance de Sawant se inscribe en el cuadro estadounidense de giro a la izquierda en trabajadores y sectores oprimidos. Las ideas del “socialismo” y del “comunismo” vuelven a florecer, bien que aún de manera genérica y atada a los liderazgos que aparecen más a mano. DSA, que reporta tener 120 mil miembros, intendentes (incluyendo Mamdani en Nueva York), diputados y una fuerte presencia sindical, está siendo su receptáculo central.
Pero este dato contextual no puede hacer perder de vista que la campaña de Sawant, a la par de delimitarse de los demócratas y republicanos “tradicionales”, también fue muy dura y enfática contra la dirección de DSA.
Criticó el electoralismo de DSA y sus presentaciones dentro del Partido Demócrata en las primarias, siempre con la excusa de ser una buena “táctica”, cuando en verdad se introduce una terrible confusión hacia los trabajadores al integrar un campo común con sus verdugos.
Del mismo modo, arremetió contra las dos figuras centrales de DSA, Alexandra Ocasio-Cortez y Zhoran Mamdani, por dejar caer la causa palestina mientras sellan compromisos con el ala derecha del partido. Cuestionó el rol de DSA en el Parlamento, donde no registra impulsos para luchar por el salario obrero. Más importante: rechazó la idea de que las conquistas obtenidas fueran producto de la negociación de DSA con sectores del Estado, planteando que habían sido arrancadas por los trabajadores debido al temor que su organización comienza a generar en los capitalistas.
Presentaciones independientes como la de Kshama Sawant y su organización Revolutionary Workers, con sus aciertos y límites, expresan una tendencia obrera de ruptura con el Partido Demócrata. En contraste, aquellas candidaturas que se mantienen en el marco de DSA y del Partido Demócrata, a la par del empuje que pueden operar sobre reivindicaciones muy sentidas, también levantan un dique de contención a la independencia de clase.
Es una importante delimitación para la izquierda que se reclama revolucionaria. Impulsar las tendencias de ruptura obrera o medrar en el gran magma tributario del imperialista y genocida Partido Demócrata.



