Internacionales
11/5/2026
La guerra imperialista de Estados Unidos e Israel, la respuesta iraní y una crisis energética global
Seguir
La guerra disparó los precios del petróleo
Desde hace dos meses están bloqueados 805 buques en el Golfo Pérsico con una tripulación de 20 mil marineros viviendo hacinados. El bloqueo del Estrecho de Ormuz a la navegación impide la salida del petróleo y el ingreso de insumos básicos y alimentos. Se interrumpen los ingresos de las exportaciones provocando una iliquidez que está llevando al incumplimiento de las obligaciones de las monarquías del Golfo Pérsico.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz redujo el flujo de oferta del petróleo en un 20 por ciento y los misiles de Irán han provocado daños a instalaciones gasíferas y petroleras de las monarquías del Golfo que tardarán años en poder funcionar nuevamente. La mayor planta de licuefacción de gas (GNL), el complejo de Ras Laffan en Qatar, ha sido dañada y las reparaciones de las instalaciones dañadas (dos de los 14 trenes de licuefacción y una unidad de gas a líquidos) llevarán entre tres y cinco años. Como consecuencia, Qatar Energy se ha visto obligada a invocar la cláusula de fuerza mayor en sus contratos de suministro a largo plazo, afectando a países como Italia, Bélgica, Corea del Sur y China. La duración de esta interrupción podría extenderse hasta cinco años. La estrategia de la Unión Europea para reducir su dependencia de Rusia pivotaba hacia proveedores como Qatar. Este ataque ha puesto en grave peligro esa estrategia, profundizando su dependencia del GNL estadounidense, que ya supone casi el 60% de sus importaciones. Los precios se han duplicado desde el inicio del conflicto. Las proyecciones indican que el mercado energético global entrará en una fase de escasez y precios elevados durante varios años, con un impacto especialmente duro en la economía europea, que ya enfrenta una desventaja competitiva frente a regiones como Estados Unidos o Asia.
El doble bloqueo del Estrecho
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, Irán bloque la salida y entrada al Golfo Pérsico y luego Estados Unidos estableció un bloqueo a los buques iraníes. El bloqueo de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán representa la mayor perturbación en la historia de los mercados petroleros mundiales. Muchos observadores se preguntan por qué los mercados parecen sorprendentemente imperturbables: los precios del petróleo han subido, pero no tanto como tras la invasión rusa de Ucrania. ¿Por qué? Los mercados petroleros estaban prevenidos antes que se iniciaran los ataques contra Irán, con altos niveles de inventario y luego los principales consumidores decidieron volcar parte de las reservas estratégicas al mercado para impedir un salto en los precios.
Una diferencia entre la crisis actual y la ocurrida en la década del setenta es que las mejoras en la productividad han hecho que la cantidad de petróleo necesaria para generar un determinado nivel de producción económica ha mejorado drásticamente. En 1973, año de la primera crisis del petróleo, el cálculo a partir de fuentes del sector, se consumía aproximadamente 130 litros de petróleo por cada 1.000 dólares de PIB mundial a precios de 2025. En 1980, el año posterior a la revolución iraní, esta cifra se redujo a 116 litros. El año pasado, fue de 52 litros. Esto atenuó el impacto en la economía, pero una continuidad del bloqueo desatará un incremento del precio del petroleo y su impacto en la economía global (Financial Times, 5/5).
La suba y escasez de los fertilizantes, otro derivado del petróleo
Otros productos que no pueden salir del golfo son los fertilizantes y la urea. Se requiere gas natural (o nafta derivada del petróleo) como materia prima para obtener el hidrógeno necesario y energía (también proveniente de gas o petróleo) para alimentar el proceso, que opera a altas presiones (200 atmósferas) y temperaturas (450-500°C). Los fertilizantes también son derivados del petróleo.
La FAO señala que la disrupción en el Estrecho de Ormuz ha provocado una suba de entre el 40% y el 60% en el precio de la urea. Otras fuentes indican incrementos aún mayores, como una suba del 77% desde principios de 2026 o un 46,7% entre enero de 2025 y finales de marzo de 2026.
En otros fertilizantes los precios también se disparan. Por ejemplo, los fosfatos registraron incrementos de más del 50% si se compara principios de 2025 con principios de 2026. Todos productos esenciales para mantener los rendimientos de los cultivos. ¿Realmente se va a sembrar menos en Estados Unidos y en otros paises? Los datos oficiales apuntan a un cambio en las intenciones de siembra con reducciones aún menores en la siembra de maíz y soja. Y los precios trasladarán la suba de los fertilizantes y de la urea.
La falta de sustitutos del petróleo
El consumo actual de petróleo se concentra en usos de alto valor y en sectores donde no existe sustituto, como el transporte terrestre o aéreo y el transporte marítimo. Las mayores aerolíneas de Europa han reducido sus vuelos, Lufthansa ha anulado de su programa 20 mil vuelos. SAS y Air France-KLM también han cancelado vuelos o han aplicado recargos en vuelos de larga distancia para hacer frente a la crisis.
Las navieras están aplicando recargos de emergencia por conflicto y bunkering (Recargo de Emergencia por Combustible), lo que ha provocado un aumento de las tarifas y la congestión en los puertos. Cuando se inició el ataque a Irán, las empresas de seguros dieron de baja todas las coberturas. Luego algunas empresas otorgaron seguros de los buques de transporte en la zona del Golfo multiplicando las primas por diez veces (Ipmiglobal.com, 1/3).
En el transporte terrestre el aumento del precio del combustible encarece cualquier tipo de transporte que dependa de derivados del petróleo. Hay aumentos de tarifas y restricción en el servicio ante la falta de combustible en varios países asiáticos.
Una prolongación del bloqueo de la salida del petróleo en el Golfo Pérsico producirá repercusiones en toda la economía, al ser los derivados del petroleo insustituibles en el transporte aéreo, marítimo y terrestre. El petróleo es la base de la industria petroquímica, en todos los productos plásticos (envases), electrodomésticos, teléfonos móviles, partes de automóviles, etc. En la construcción, los asfaltos, impermeabilizantes, pinturas. Textiles sintéticos (poliéster, elastano, nailon) están hechos con derivados del petróleo. Su escasez, además de aumentar los costos que se trasladan a mayor inflación, pueden paralizar sectores de la economía. Los precios del petróleo aún no reflejan la reducción de la oferta, la liberación de “reservas estratégicas” no resuelve el corte del suministro.
Al inicio del ataque de Estados Unidos e Israel, el presidente Donald Trump dijo que en “dos o tres días” lograría el cambio del régimen y la capitulación de las autoridades de Iran. Algo que no solo no ocurrió, las fuerzas armadas iraníes lanzaron ataques a 13 bases militares de Estados Unidos en la región, a instalaciones petroleras de las monarquías y bombardeos masivos a Israel, dando señales indudables que no capitularían.
Los mercados donde cotiza el petróleo tuvieron una suba de precios que duplicó el barril (Brent) desde 65 dólares previo al conflicto hasta superar los 115 dólares (un barril de petróleo equivale a 159 litros). Estos aumentos aún no reflejan en su totalidad la reducción de la oferta de petróleo, puesto que ha sido atenuada con una inmensa liberación de las reservas estratégicas de los principales consumidores. El consumo global de petróleo es de 100 millones de barriles diarios y todos los analistas calculan que se redujo la quinta parte del suministro con la crisis del Golfo Pésico, o sea 20 millones diarios. Si van liberando reservas hasta alcanzar 400 millones de barriles cubren 20 días de consumo. El aumento de precios de los combustibles redujo el consumo en todo el mundo, pero el final de las “reservas” ya está agotando su efecto. El cierre se inició hace ya 69 días (28 de febrero). Las reservas estratégicas sirven para atenuar una suba abrupta de precios y reorganizar el suministro, pero no sustituyen indefinidamente un corte prolongado de la oferta como está ocurriendo. Los precios de los futuros (septiembre 2026) en las primeras semanas de iniciado el conflicto no subieron en igual medida que los precios de contado, considerando una resolución del conflicto en el corto plazo. Esto comenzó a cambiar, ahora los precios más distantes suben más que los precios de los contratos cortos y de vencimiento cercano (junio). Los mercados de futuros comienzan a descontar que el conflicto no se resolverá para restablecer el flujo de petróleo en el corto plazo.
La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel exporta inflación a todo el mundo
Las únicas ganadoras son un puñado de petroleras que cotizan en Wall Street (Exxon, Chevron, Shell, etc.). La suba de los combustibles y las ganancias de las exportaciones ya se reflejan en ganancias superiores a los 70 mil millones de dólares por la suba reciente del crudo. La contracara es el salto inflacionario que han creado al elevarse los precios de los combustibles siguiendo el curso del incremento del crudo en los mercados internacionales. La guerra contra Irán y el posterior bloqueo del Estrecho de Ormuz se ha convertido en un exportador de inflación a todo el mundo con la suba del petróleo del gas (GNL), de los fertilizantes, aluminio, helio, etc. que han reducido la oferta global. Este disparador inflacionario tiene consecuencias en la economía al reducir el consumo y en las finanzas al crear un escenario inflacionario que impide la reducción de las tasas de interés.
La suba del petróleo se traslada a toda la economía con aumentos que alteran los costos de todas las actividades. El resultado es un aumento de precios y mayor inflación por un tiempo imprevisible. La suba de precios resultante de la crisis de 1973 produjo años de la mayor inflación en las principales economías llevando a una recesión global.
En 1973 la guerra en Medio Oriente inició una suba del petróleo que generó una crisis energética y una inflación que se prolongó hasta 1981. Con el ataque a Irán, ¿comenzó una crisis de energía similar?
En octubre de 1973 Egipto y Siria invadieron Israel, la llamada guerra de Yom Kipur. Luego, como represalia por el apoyo occidental a Israel, los países árabes miembros de la Opep (Organización de Países Exportadores de Petróleo) anunciaron un recorte de producción del 5% y un embargo total de petróleo a Estados Unidos, Países Bajos y otros aliados de Israel. Richard Nixon había roto la convertibilidad del dólar con el oro en 1971 (los acuerdos de Bretton Woods) que inició un proceso de endeudamiento y aumentos de precios que luego, sumado a la escalada de los precios del petroleo, llevó la inflación en dos años a alcanzar el 12%. La inflación se propagó globalmente produciendo fuerte suba de precios, escasez y racionamiento de combustible, caída de actividad económica y aumento del desempleo. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) aplicó una política monetaria restrictiva que consistió en subir drásticamente las tasas de interés (llegaron a superar el 15% -actualmente están en 3,75%), lo que agravó el cuadro recesivo, y la inflación recien comenzó a caer en 1981. El hundimiento de los bonos de deuda redujo el crédito y acceso al consumo.
¿Puede repetirse el mismo proceso inflacionario? Actualmente los índices de la inflación global (Bloomberg) ya acumulan un +28% en lo que va del año y ha superado oficialmente el pico de la crisis energética de 2022. Como resultado, los precios de las materias primas están en camino de registrar el mayor aumento anual en 4 años. La inflación ha regresado y el conflicto en el Golfo Pérsico sigue abierto.
La guerra contra Irán aumenta la división del imperialismo. "Esta no es nuestra guerra", respondieron los países europeos ante los pedidos de ayuda de Trump. El conflicto en el Golfo Pérsico afecta a los países europeos que luego de haber abandonado la compra del crudo proveniente de Rusia, pasaron a depender del GNL de Estados Unidos y Qatar. Ahora con el cierre del estrecho la dependencia y los precios del GNL de Estados Unidos se incrementó.
Desde el inicio del conflicto el GNL que consume Europa subió entre 40 y 60%. La negativa de los países europeos a sumarse al plan de Trump reabrir el Estrecho de Ormuz por medios militares ensanchó la brecha abierta en la Otan por la exigencia de Trump de mayor gasto en armamentos y ayuda a Ucrania. Ahora el distanciamiento se está transformando en una ruptura del frente imperialista ante la guerra contra Irán. Los países de Europa deben enfrentar un nuevo ciclo de aumentos del GNL y su dependencia de Estados Unidos como un proveedor fortalecido ante la salida de producción de las plantas en Qatar que tardarán años en volver a estar en producción. Trump avanzó en quebrar la Otan. Irán, con el bloqueo, ha iniciado una crisis global de energía que comienza a transformarse en una crisis financiera en el Golfo Pérsico.
Irán está entre los países más sancionados por el imperialismo; expulsado del sistema de transferencias internacionales (Swift) no puede transferir dinero en dólares. Y cualquier país que compre petróleo iraní es sancionado. Empresas y funcionarios son sancionados. Todo su gobierno ha sido asesinado al inicio del ataque de Israel y Estados Unidos (28 de febrero). Pero aún así no ha capitulado. Cerró el Estrecho de Ormuz y Estados Unidos, luego de varios intentos, no lo ha podido reabrir. Las monarquías del Golfo Pérsico enfrentan una repentina interrupción de ingresos que ha generado dificultades financieras. Los Emiratos Arabes Unidos, Bahréin, Kuwait, y otros en menor medida, padecen iliquidez. Para que no vendan bonos estadounidenses el Secretario Scott Bessent les ha ofrecido líneas de crédito de corto plazo (swaps, como a MIlei).
Emiratos ha sugerido que, sin el swap de Bessent, tendrían que vender sus tenencias en Wall Street, poniendo en jaque la estabilidad del dólar. La crisis del Golfo Pérsico no solo está creando una crisis energética: esta lleva a los inicios de una crisis financiera.
Trump no tiene las cartas
En una reunión en la Casa Blanca, a la que concurrió el presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky, Trump le dijo que arregle un alto el fuego y debata un acuerdo con Rusia. Ante la morosidad en hacerlo, le dijo: “Ya no tienes las cartas”. La guerra en Irán no ha fortalecido a Trump, quien se ha encontrado con una resistencia a sus objetivos de dominación y sometimiento. Y se ha puesto a prueba la capacidad bélica de Estados Unidos en la región, la armada "más poderosa del mundo” no se acerca al Estrecho temiendo ser atacada. El anunciado por Trump “Operativo Libertad” para escoltar y sacar los buques del Golfo duró 24 horas, ante los ataques a los acorazados de escolta y la negativa de Arabia Saudita de permitir el uso de las bases en su territorio para la fuerza aérea de Estados Unidos.
Luego se produce la ruptura de la Opep, ante el abandono de los Emiratos Arabes Unidos por diferencias con sus miembros en apoyar a Estados Unidos y llevar adelante nuevos ataques contra Irán para liberar el Golfo Pérsico.
Después de candidatearse al Nobel de la Paz, Trump ha iniciado una guerra contra Irán que se extendió a todo el Golfo Pérsico provocando el inicio de un proceso inflacionario global que está en sus inicios. Los fracasos se acumulan y son el síntoma de la decadencia de Estados Unidos que está arrastrando a todo el mundo a nuevas guerras y al inicio de un proceso inflacionario que puede llevar a una crisis económica y financiera. ¡Abajo Trump! por la lucha mundial de los trabajadores contra el imperialismo y sus guerras.
8 de mayo

