El rol de las mujeres en las grandes movilizaciones populares iraníes

La represión de las protestas dejó cientos de muertos

Las movilizaciones que estallaron a fines de diciembre en Irán, fuertemente reprimidas por el gobierno, tuvieron como desencadenante un aumento en la nafta y el deterioro del poder adquisitivo de los sectores populares.

En este proceso, resulta imposible pasar por alto el papel de las mujeres, que se han convertido en uno de los principales motores de la insurgencia. Las movilizaciones callejeras alcanzaron una magnitud sin precedentes en los últimos años y continúan a pesar de la represión del régimen, que dejó cientos de víctimas fatales.

Por su parte, Donald Trump intenta sacar provecho de la situación, amenazando con un nuevo ataque militar contra Irán. Bajo el pretexto de proteger a los manifestantes, busca imponer su propia agenda en la región. Por lo tanto, apoyamos la lucha de los trabajadores y mujeres iraníes, pero rechazamos toda intervención y manipulación imperialista.

No es la primera vez que las mujeres iraníes desempeñan un rol protagónico en las manifestaciones. En 2022, encabezaron las protestas nacionales tras la muerte de Mahsa Amini, joven kurda, quien murió tras ser arrestada por la “policía de moral” del régimen por supuestamente incumplir el uso obligatorio del hiyab. Miles de mujeres (y hombres) salieron entonces a las calles, quitándose el hiyab en señal de protesta, y fueron reprimidas con extrema violencia. Más de 150 personas fueron asesinadas. Estas movilizaciones resultaron un hito que dejó, en muchos sectores, la conclusión de que la opresión hacia las mujeres es parte de un subyugamiento más amplio y la lucha para terminarla es tarea de todos los trabajadores en general.

El régimen iraní es altamente opresivo para las mujeres. La regulación estricta de la vestimenta es apenas la punta del iceberg: según el informe Women and the Death Penalty in Iran: A Gendered Perspective (2025) de Iran Human Rights, entre 2010 y 2024 al menos 241 mujeres fueron ejecutadas, con un aumento notable en 2024, cuando se registraron 31 casos, la cifra más alta en 15 años. Más de la mitad de estas ejecuciones por homicidio involucraron a mujeres acusadas de asesinar a sus esposos o parejas, y algunas eran niñas casadas o habían sido víctimas de violencia doméstica.

La aplicación de la pena de muerte se ve agravada por leyes discriminatorias en materia de divorcio y herencia, la no penalización de la violación conyugal o el matrimonio infantil. 

El mismo informe también destaca que las condiciones sociales aumentan significativamente la vulnerabilidad de las mujeres frente a la pena de muerte, siendo la pobreza, que afecta desproporcionadamente a las mujeres, uno de los factores principales.

La desigualdad también se refleja en que la tasa de desempleo entre las mujeres duplica la que hay en el caso de los hombres.

Sin dejar de señalar la criminalidad del gobierno teocrático iraní, el rol de muchos que salen a denunciarlo no es más que una impostura. Trump dice apoyar la movilización popular en Irán mientras en su propio país sostiene un régimen represivo que en los últimos días se ha cobrado la vida de una manifestante por participar de las acciones contra la policía migratoria. Lo mismo sucede con el sionismo que condena a Irán y se coloca como gendarme de Occidente en Medio Oriente, mientras viene cometiendo un verdadero genocidio en Gaza y condenando a las palestinas sobrevivientes a condiciones infrahumanas de existencia. Al ridículo llegó la ministra de seguridad argentina, Patricia Bullrich, que dice defender a las iraníes, mientras en Argentina cuestiona al “empoderamiento femenino” como responsable de los femicidios. La opresión de las mujeres en Irán nunca podrá ser combatida por este elenco de hipócritas que buscan sacar rédito mientras perpetúan todo tipo de ataques misóginos que garantizan la opresión de las mujeres en todo el mundo.

La hipocresía del imperialismo queda aún más al descubierto cuando se observa que la Casa Blanca es aliada de Arabia Saudita, uno de los regímenes más opresivos hacia las mujeres, o cuando se constata la ofensiva dentro de los propios Estados Unidos y otros países occidentales contra el derecho al aborto y otras reivindicaciones del movimiento de mujeres y las diversidades.

Resulta fundamental organizar la intervención en las movilizaciones en curso para que recojan las reivindicaciones fundamentales de las mujeres trabajadoras iraníes. No es de la mano del imperialismo, como vale también para Venezuela, que se podrán llevar adelante estas tareas democráticas y revolucionarias sino bajo la organización propia de las trabajadoras.

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Apoyo a la lucha del pueblo iraní, rechazo a toda intervención imperialista -
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