Momento crucial para la rebelión popular en Bolivia

Entre el Estado de Excepción y la extensión de la movilización.

La vanguardia obrera y campesina debe avanzar en estructurarse en torno a un programa.

Hace 45 días que se viene desarrollando una gran rebelión popular contra el presidente Rodrigo Paz. El gobierno está maniobrando para quebrar la ola de cortes de ruta que tienen bloqueada a parte de Bolivia, y particularmente a La Paz y El Alto. Negocia con diferentes liderazgos sindicales y sociales el levantamiento de las medidas de lucha a cambio de promesas reivindicativas que se obtendrían a través del “diálogo”.

Confusión, gases y tomates

La propaganda gubernamental y derechista habla de que diversos sectores están dispuestos a levantar los cortes de ruta. La Federación de Trabajadores Fabriles habría firmado un acuerdo con el gobierno para iniciar una “negociación” que “centrarán sus esfuerzos en el seguimiento a compromisos relacionados con la producción y la generación de empleo”. No se conoce siquiera un pliego de reivindicaciones salariales y laborales. Se dice que cinco Federaciones Departamentales de la COB estarían dispuestas a negociar una “tregua social nacional” y que algunas ya han comenzado a levantar los bloqueos.

Por otro lado, hay informes que hablan de que diversos cabildos abiertos (Provincia de Aroma) han ratificado la continuidad de las medidas de lucha y hasta incrementarlas y masificarlas. Llegan versiones de que en el seno de la Federación de los Mineros ha habido fuertes discusiones y acusaciones contra sectores dirigentes por no estar “jugándose” más abiertamente por la participación obrera minera en esta gran lucha nacional.

Para el sábado 13 estaba convocado un ampliado nacional de la Central Obrera boliviana (COB) que fue unilateralmente levantado y pasado para el día siguiente. El domingo 14 el ampliado de la COB que iba a realizarse en la sede de la Federación Minera fue nuevamente postergado aduciendo “razones de seguridad”. Un grupo de derechistas se instaló en los alrededores y recibió a algunas delegaciones tirando tomatazos. “Se ha suspendido el ampliado sin fecha por falta de garantías”, declaró Berno Mamani, dirigente de los mineros de Oruro. ¿La Federación Minera no puede garantizar la puesta de un piquete que garantice la deliberación democrática de una instancia nacional de las organizaciones obreras? ¿Los bloqueos de rutas han aguantado los gases y palos de las fuerzas represivas y aquí unos tomatitos lanzados por “pititas” han logrado disolver la instancia de debate y organización de las masas en lucha?

El movimiento de lucha de las masas, si bien habría retrocedido de unos 100 a 70 cortes actuales, sigue siendo masivo especialmente en la zona de La Paz. A pesar de que algunos fueron levantados en la importante ruta a El Alto, repentinamente han irrumpido un fuerte contingente de camioneros reclamando combustible sin adulterar y resarcimientos del estado por los desastres causados por las naftas adulteradas en sus vehículos.

Existe una confusión en el seno de la movilización de masas. Se dice que el lunes 15 o quizás el martes 16 se realizaría el ampliado de la COB. Cuanto más se tarde, más se facilita el trabajo de desgranamiento que el gobierno está realizando sobre burocracias sindicales maniobrando y prometiendo concesiones (que luego burlara) con tal de que se levante el movimiento general de huelga general. Algo típico del accionar de los gobiernos burgueses, que tiran lastres concesivos para desactivar el carácter revolucionario que asume una movilización obrera y popular.

“Estado de Excepción” a “lo Alais”

En 1987, en Argentina, el general Alais recibió instrucciones para marchar al mando de una división del ejército a Campo de Mayo para reprimir el levantamiento de los militares “carapintadas” contra el gobierno constitucional. Inició una marcha que tardó varios días y no llegó a concretarse nunca, cuando se podía realizar en menos de 24 horas. En la jerga popular quedo la expresión “a lo Alais” para caracterizar una lentitud que no quiere que se concrete una acción.

En la Bolivia de la rebelión popular la derecha pidió que se decrete el “Estado de Excepción” (Estado de sitio) y se enviara al ejército a reprimir los piquetes y romper los bloqueos, desde el primer día del inicio de la huelga general. El gobierno de Rodrigo Paz anunció que lo iba a hacer, pero… “a lo Alais”.

Primero debía derogar un mandato constitucional que lo impedía. Luego hacer aprobar por las dos cámaras legislativas, por separado, una autorización para que el Poder Ejecutivo pudiera decretar el Estado de Excepción. Realizado esto, se planteó el problema de hacer una reglamentación de cómo se decretaría tal Estado de Excepción. Luego, hacerla aprobar nuevamente, por cada cámara legislativa por separado. Después debía sacar un decreto que lo decretara concretamente y volver a hacerlo votar en cada cámara…

La cuestión es que Rodrigo Paz lleva más de 40 días anunciando la salida del decreto, que no ha salido. No es un problema de ineficiencia sino de correlación de fuerzas. Los intentos de despejar los bloqueos en algunas rutas fueron rechazados por la movilización de campesinos y pobladores. El más impactante fue el reciente de San Julián, donde varios miles de policías y militares, con la participación directa y protagónica de una banda paramilitar lumpenderechista fue rechazada por una movilización general de todo el pueblo sanjuliano.

Temen que una acción represiva militar pueda producir una división en las bases de las fuerzas armadas y policiales y hasta el inicio de una guerra civil.

El Senado dirigido por la derecha acaba de aprobar un pliego de ascenso a generales a libro cerrado, sin analizar siquiera los antecedentes, para que el gobierno tenga personal firme para la tarea represiva. Y el gobierno de Trump cambió de “encargado de negocios” colocando al frente de la delegación norteamericana en Bolivia a un hombre más de acción directa. El general Víctor Hugo Balderrama, en un acto de conmemoración por la finalización de la guerra del Chaco en 1935, declaró como objetivo “la preservación de la institucionalidad democrática”, es decir se declaró en contra de la renuncia de Rodrigo Paz.

Hay que sumar el rechazo y la expulsión el lunes 15 de una delegación de la Argentina, integrada por miembros de organismos de derechos humanos y representantes legislativos (entre los que se encontraba nuestra compañera Vanina Biasi) y de organizaciones sociales a la que no se le permitió desembarcar en el aeropuerto de El Alto. ¿Está indicando que ante las dificultades de que se levanten los bloqueos el gobierno piensa apelar al empujoncito de la represión directa de ciertos núcleos con el Estado de Excepción aprobado? Una Comisión de Derechos Humanos internacional podría ser un escollo a un accionar represivo más directo.

Organización

Mientras se reclama a las direcciones de la COB y campesinas que se convoquen a ampliados con delegados que vengan con mandatos de asamblea para resolver el curso a seguir y mantener la unidad del movimiento de lucha obrero/campesino, es importante elegir delegados en cada bloqueo y en cada instancia de organización de esta lucha y coordinarlos: un paso importante es realizar asambleas distritales y llegar a una asamblea popular nacional de estos delegados.

Al mismo tiempo es importante que en fabriles, mineros, petroleros y demás sectores de la clase obrera se retome la lucha por sus reivindicaciones, en primer lugar el aumento salarial del 20% que planteaban docentes y mineros, también contra la política de privatizaciones que viene preparando el gobierno para entregar el litio y demás minerales a la explotación imperialista y oligárquica. Esto permitirá la incorporación de masas obreras en la rebelión popular.

En este proceso tan rico, la vanguardia obrera y campesina debe avanzar en estructurarse en torno a un programa y la construcción de un partido socialista revolucionario. El problema de una vanguardia de lucha experimentada, organizada en torno a un partido de lucha, es esencial en el proceso de lucha actual y venidero.

En Buenos Aires se ha convocado a una nueva marcha para este miércoles 17/6 a las 17:00 desde el Obelisco a la Embajada de Bolivia, con las consignas: no al Estado de Excepción, libertad a todos los detenidos. ¡Fuera Rodrigo Paz!

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