Multitudinaria movilización contra la cumbre del G7 en rechazo al militarismo imperialista

Miles marcharon en Ginebra, en medio de crisis y choques inteirmperialistas.

La manifestación en Ginebra

Cerca de 60 mil personas -según los organizadores- participaron este domingo 14 de la movilización en Ginebra contra la cumbre del G7, que empezó unas horas más tarde en la localidad de Evian-les-Bains, en los Alpes franceses. La convocatoria tuvo que cambiar de país, debido a la prohibición de las autoridades galas. Aun así, las autoridades suizas restringieron el recorrido, montaron un enorme despliegue policial y reprimieron a los manifestantes, que denunciaban el creciente militarismo de los gobiernos imperialistas. Este se pone de manifiesto en las guerras, el aumento de los presupuestos de defensa y la reinstauración de la conscripción en varios países, entre otros puntos. 

El G7 reúne a Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y Canadá. La cumbre de este año, que cuenta con la presencia de Donald Trump, tiene entre sus principales puntos de discusión las guerras en Irán y Ucrania, la guerra comercial y la rivalidad con China.

No se trata de una cumbre de armonía. De hecho, según el diario madrileño El País, no está prevista una declaración general conjunta al final del encuentro, ante el riesgo de una falta de consensos. Sólo se espera un texto de la presidencia del cónclave (Francia) y textos sobre asuntos particulares. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) se encuentran enfrascados en una agria disputa arancelaria. En vísperas del viaje a Francia, Trump le dijo al New York Post que impondría aranceles del 100 por ciento a los vinos franceses si el presidente galo, Emmanuel Macron, no da marcha atrás con un impuesto del 3 por ciento a los ingresos de las grandes tecnológicas, que afecta, desde 2019, a compañías yanquis.

La Casa Blanca viene presionando a Bruselas, además, para que ponga en marcha el acuerdo arancelario -relativamente favorable a Washington- que se acordó en 2025, y que la UE no muestra ninguna prisa en convalidar. Recién hace un par de semanas lo aprobó el Parlamento Europeo, y aún resta el aval del Consejo Europeo. Para acelerar el procedimiento, Trump amenazó con elevar los aranceles a los automóviles europeos del 15 al 25%. La cumbre tiene otro punto incómodo: la guerra en Ucrania, donde europeos y norteamericanos difieren sobre los términos del apoyo militar a Kiev y un potencial acuerdo con Rusia.

Trump llega a la cumbre con el anuncio de un acuerdo con Irán bajo el brazo, que se firmaría esta misma semana. Sin embargo, se trata de un  acuerdo parcial, que se limita a la reapertura del Estrecho de Ormuz. Además, el presidente yanqui no impuso ninguno de los objetivos que lo empujaron a la guerra. Los temas principales quedan sujetos a una negociación posterior. 

En relación a esta guerra, las potencias europeas, aunque no se plegaron a la ofensiva militar de Trump e Israel, aprovecharon la oportunidad para reforzar su presencia militar en Medio Oriente y para presionar a Teherán. Macron sostuvo que entre sus intereses se encuentra el desmantelamiento del programa nuclear y del programa de misiles balísticos iraní (dos de las principales demandas de Trump), y el apoyo al gobierno del Líbano, que prometió desarmar a Hezbollah. En esta cumbre del G7, fueron invitados los mandatarios de Qatar, Egipto y Emiratos Arabes para discutir la situación regional.

El enfrentamiento con China estará presente en la cumbre bajo la modalidad de la "diversificación" del aprovisionamiento de tierras raras, dado que el gigante asiático posee las mayores reservas y cuasi monopolio del procesamiento de esos recursos estratégicos. Trump ya puso la mira en Groenlandia y otros territorios que albergan tierras raras y “minerales críticos”, como la República Democrática del Congo, Indonesia y Australia. Con estos dos últimos países, suscribió convenios específicos. Otro punto a tener en cuenta es que el G7 tiene como invitados en esta cumbre a Brasil y la India, que comparten los Brics con Beijing. La heterogeneidad de este espacio salta otra vez a la vista.

Ante el militarismo imperialista y los gobiernos del hambre, la represión y el ajuste, desarrollemos una irrupción política independiente de los trabajadores. En esta perspectiva se inscribe la conferencia internacional de Atenas, que se desarrollará en el mes de julio.

Acuerdo Estados Unidos-Irán: un recule de Trump que no cancela la guerra
-
prensaobrera.com