Internacionales

29/11/2021

Una nueva generación de militantes marxistas está surgiendo en Cuba

Algunas reflexiones sobre una serie de reuniones y diálogos con el consejo editorial del blog Comunistas.

Guillermo Kane (izq, PO) entrevista a Frank García Hernández (Comunistas)

Hay un nuevo escenario político en Cuba. Tuve la oportunidad de tomar contacto de primera mano con estas novedades gracias a la invitación hecha por el consejo editorial del blog Comunistas de este país al Partido Obrero y otras organizaciones. El intercambio con los jóvenes militantes de esta organización ha sido verdaderamente esclarecedor. Es indudable que se ha roto la confianza del pueblo cubano en el gobierno a niveles inéditos desde la revolución de 1959, que hay una avidez de nuevas ideas políticas y agrupamientos y que dentro de ese proceso existe una camada de jóvenes y trabajadores que toman el estudio del marxismo como herramienta para entender la realidad de la isla y para transformarla.

Hemos realizado una entrevista en profundidad con Frank García Hernández, miembro del consejo editorial del blog Comunistas, que publicaremos en el portal de la revista En Defensa del Marxismo y da una idea más acabada de la situación. Frank es un historiador y activista muy reconocido. Fue detenido en las protestas de julio y expulsado de su trabajo en teleSUR, enfrentando acusaciones grotescas de actividad contrarrevolucionaria de parte de miembros de la burocracia del Partido Comunista de Cuba que tuvieron que ser retiradas por falta de pruebas. La entereza de Frank en todos estos acontecimientos lo han realzado como personalidad política en la isla.

Los trabajadores sufren el impacto combinado de las medidas económicas de devaluación (unificación cambiaria) y creciente dolarización de la economía mediante las tiendas MLC (Moneda de Libre Circulación, donde se compra con una tarjeta magnética que representa dólares) que en teoría iban a captar divisas mediante la venta de artículos de lujo y en realidad han pasado a concentrar el stock de gran parte de los artículos de primera necesidad, haciendo que el acceso al dólar digital que se usa allí sea una necesidad para toda la población. La caída (motivada por la pandemia) del turismo, que ocupa un lugar enorme en el PBI, así como el poco acceso a cuidados sanitarios durante los picos de Covid terminaron de pintar un cuadro de máxima tensión social y de ruptura de crecientes franjas de la población con el gobierno. El bloqueo de Estados Unidos agrava toda esta situación, pero esto no exime la responsabilidad directa de la burocracia en el resultado de su política.

Las protestas del 11 de Julio, como lo advertimos en Prensa Obrera, fueron una verdadera expresión popular que significó para todos un antes y un después. Tuvo profundas raíces populares, aunque el gobierno quisiera pintarlo como un hecho promovido por agentes al servicio de EEUU. Militantes de Comunistas me han relatado cómo los jóvenes que protagonizaron saqueos en los barrios populares de La Habana y han recibido condenas de hasta 28 años explicaron que salieron ese día a expresar la enorme bronca de no poder disponer de los medicamentos y alimentos que necesitaban sus familias y que son reservados para los sectores de mayores ingresos. El presidente Miguel Díaz-Canel tiene un respaldo muy bajo y hay rumores constantes de que se lo pueda desplazar para producir un recambio y aliviar el malestar popular. Ya se han retirado los funcionarios que prepararon el actual programa económico, bautizado “Tarea de Ordenamiento”. Lo que no ha cambiado es el plan económico, destinado a dar mayores garantías a los negocios privados, de creciente extensión en la isla, con un empresariado con mayor reconocimiento legal, poder económico y entrelazamiento con el mando político y sobre todo militar. La restauración capitalista en Cuba, que lleva décadas, ha empezado a parir una verdadera burguesía, que se está dando formas crecientes de acción política y cultural para desarrollar su influencia.

La derecha liberal y pro-norteamericana ha tratado de capitanear este proceso. Las jornadas previstas para noviembre, convocadas por el movimiento Archipiélago tenían esta impronta, reemplazando las reivindicaciones inmediatas de los trabajadores por llamados a “democracia” o “libertad” que son envolturas para los planteos de vuelta de la burguesía expropiada en 1959, intervención norteamericana y privatizaciones que planteó el Consejo de Transición Democrática que era también convocante. Esta colaboración entre la derecha proyanki y un sector de intelectualidad liberal terminó frustrado. El gobierno cubano reveló (mediante un uso abierto de espionaje) las conversaciones entre Yunior García de Archipiélago y uno de los dirigentes de los emigrados contrarrevolucionarios. Yunior salió rápidamente del país sin poder explicar esta relación, que hizo perder apoyo a la frustrada manifestación derechista.

El nerviosismo del gobierno se ha hecho evidente también en la infiltración y copamiento de grupos juveniles y expresiones culturales, temeroso de que puedan transformarse en movimientos opositores. Es en esta línea que ha lanzado hace poco un movimiento de jóvenes de “pañuelos rojos”. Este movimiento, que había nacido como un grupo de jóvenes que planeaban movilizarse en forma relativamente autónoma del gobierno contra la embajada yanqui terminó transformándose en una agrupación paraestatal, presentada en una gala con funcionarios oficiales.

Comunistas, que repudió los escraches y detenciones realizados a dirigentes opositores, sacó una clara posición contra la participación en la marcha que se proyectaba para el 15N. Los dirigentes de Archipiélago incluso simularon sumar las reivindicaciones planteadas por Comunistas para absorber esta crítica por izquierda.

Los compañeros de Comunistas no se han quedado quietos luego de lo sucedido. Están reorganizando sus fuerzas, elaborando una plataforma de reivindicaciones populares y abriendo un debate con organizaciones de izquierda en función de la necesidad de enfrentar el curso de restauración capitalista que avanza en la isla promovida por el propio gobierno y sus consecuencias sobre los trabajadores. Son la expresión más consciente de un conjunto de organizaciones estudiantiles, portales y organizaciones culturales que se identifican como una izquierda crítica del régimen cubano.

Discutir con estos compañeros ha sido verdaderamente emocionante. Enfrentan el desafío de recuperar el marxismo como conocimiento vivo, en un país donde se ha retirado de circulación hasta la versión estalinizada de marxismo-leninismo, para favorecer una propaganda y simbología nacionalista y patriotera en la cual ni se habla ya de socialismo. La literatura marxista que logramos ingresar, pese al hostigamiento del personal de aduana, suma al rescate de las ideas de Marx, Lenin y Trotsky que está en marcha.

Enfrentan el desafío de organizar reclamos laborales en donde trabajan, donde no hay derecho de huelga ni de verdadera organización sindical, donde se permite a los empresarios contratar y despedir de palabra y no existen contratos laborales ni condiciones garantizadas. Se proponen también avanzar en la organización independiente de sus lugares de estudio, contra la regimentación de la vida política e intelectual de los estudiantes. Se ha discutido reclamar el cierre del sistema de MLC que agrava el desabastecimiento y la dolarización de la economía. Se ha discutido cómo rechazar el cierre de empresas estatales que lleva adelante la burocracia, levantando la bandera del control obrero y la apertura de las cuentas para evidenciar las maniobras vaciadoras.

Hemos contribuido desde el Partido Obrero con la convicción de que estas tareas en Cuba suponen la realización de una nueva revolución, a la vez política y social, contra la burocracia, la burguesía y la creciente presencia de capital imperialista en Cuba. Estos planteos han sido bien recibidos y son parte de la deliberación en curso en la organización.

Hemos cumplido con nuestra tarea como internacionalistas, dando nuestro aporte a la elaboración de un programa que parta de la libre organización política y sindical de los trabajadores para pelear por cada necesidad inmediata en el camino de establecer un verdadero gobierno de trabajadores que frustre la restauración capitalista en marcha en la isla. Hemos recibido también el apoyo por la persecución a los trabajadores argentinos César Arakaki, Daniel Ruiz y Sebastián Romero y el enorme entusiasmo por el reciente apoyo electoral que recibió el Frente de Izquierda en Argentina. Ha habido acuerdo en trabajar en común por una nueva Conferencia Latinoamericana y de Estados Unidos de la izquierda revolucionaria, como la que convocó el FIT-U en el 2020.

¡Por un verdadero gobierno de los trabajadores en Cuba!

¡No a la restauración capitalista!

¡Abajo el bloqueo yanki a Cuba y toda operación imperialista en la isla!

Por la unidad socialista de América Latina