01/05/2021
POLÉMICA

La izquierda, la lucha estudiantil y el movimiento piquetero

Una respuesta a nuestrxs compañerxs del PTS y el MST.

Al interior del movimiento estudiantil comenzó a darse un debate a raíz de la irrupción piquetera en los reclamos estudiantiles. Esta “irrupción” refiere al fenómeno nuevo donde un sector muy importante de la juventud ligada al movimiento piquetero impulsa una lucha reivindicativa (la pelea por la conectividad) por fuera de los “canales tradicionales” del movimiento estudiantil, o sea, los centros y federaciones que, en su inmensa mayoría, están en una fuerte parálisis.

Este movimiento protagonizó enormes movilizaciones en varias provincias del país con la Juventud del Polo Obrero y el Frente de Lucha Piquetero a la cabeza y el apoyo de numerosos centros de estudiantes  (CEV y CEFYB de la UBA, CEAVI y CEDAM de la UNA, Romero Brest, Lenguas Vivas y Juan B Justo de terciarios de CABA, CECYT de la UNSAM, etc.) destacándose la ocupación pacífica del Ministerio de Educación nacional. Destaca la participación del CEAVI ya que esto fue votado en una asamblea donde el grupo de Altamira -que dirige el centro- rechazó apoyar esta lucha.

Varias semanas y numerosos artículos en nuestro periódico después, lxs compañerxs de la Juventud del PTS (JPTS) han salido a responder a nuestra crítica sobre la actitud de hostilidad que un sector de la izquierda tiene sobre este proceso. El MST también respondió de forma similar.

La JPTS comienza su artículo planteando que este llamado “divide las luchas en curso y desconoce las instancias democráticas de decisión y las organizaciones de masas de les estudiantes, como los centros de estudiantes”. ¿Lxs 7.000 jóvenes que tomaron el Ministerio de Educación son divisionistas? ¿No son ellxs quienes están (junto con otros sectores) luchando en las calles? ¿No son la mayoría de los centros una traba en este momento más que instancias democráticas?

El PTS frente a la enorme lucha de la juventud piquetera que es, sin dudas, el fenómeno de lucha estudiantil más importante en vez de reforzar la pelea da un respuesta de aparato que muestra su ajenidad con las peleas y reclamos del movimiento estudiantil. Nos resulta interesante que quienes hacen un silencio cómplice en las comisiones de los centros de estudiantes donde propusimos apoyar esta lucha nos hablen que se ignoren los organismos correspondientes de discusión. Lxs compañerxs de la JPTS nos dan muestra de otro lamentable desprecio a la organización en los barrios. Al parecer, las cientos de asambleas en las que les jóvenes del barrio resuelven movilizar para conquistar reclamos que les resultan urgentes para poder estudiar no tienen la validez y representatividad suficiente para lxs compañerxs de la JPTS, quienes parecen sugerir que esperen la resolución de los centros y federaciones de la UCR o el PJ. No le vamos a pedir permiso a la Fuba del PJ-kirchnerismo y el macrismo.

Continúan diciendo que “ese llamado a la unidad resulta en realidad un engaño ya que dicha iniciativa desconoce las resoluciones impulsadas por el Encuentro de Trabajadores para movilizarse en unidad este 27”. Este “encuentro”, del cual ya hemos hablando en la página de Prensa Obrera no es otra cosa que un acto virtual que lanzaron el PTS y el MST y que fue rechazado por el conjunto de las organizaciones que conforman el Plenario del Sindicalismo Combativo (que ellxs integran). La convocatoria al 27 ya había sido votada por el Sutna, AGD, Ademys y Sutebas multicolor y refrendada por el PSC posteriormente. El planteo del PTS aquí es paralizante ya que contrapone cosas que no lo son, la UJS y el Polo Obrero estuvieron presentes el 27 que fue una jornada de lucha del sindicalismo combativo y el movimiento piquetero y también en la ocupación del ministerio ¿por qué el resto de la izquierda no? Nos preguntamos también cómo es que este llamado rechaza las resoluciones del encuentro del PTS y MST, ¿acaso alguna de ellas niega la pelea por la conectividad? Ni hablar que la ocupación pacífica del Ministerio fue anterior a ese encuentro (¿debía esperarlos?).

Continúan diciendo que “si realmente buscamos que el movimiento estudiantil juegue un rol protagónico levantando los reclamos de los sectores populares que hoy son expulsados de las universidades, terciarios y secundarios, el camino no es una acción impuesta sin planteársela a les estudiantes”. Lo que ignora esta declaración, o no quiere ver, es que los miles de jóvenes de los barrios populares, guste o no al PTS, son parte del movimiento estudiantil ya que se trata de miles de estudiantes secundarixs, terciarixs y universitarixs que salieron a las calles a pelear por lo que les corresponde porque los centros y federaciones no lo han hecho. Mientras el PTS, correctamente, llama a “dar la pelea con las conducciones peronistas y radicales de los centros de estudiantes”, en la directiva del CEFYL y otros tantos centros hicieron un silencio cómplice cuando se ocupó el Ministerio.

Por su parte el MST en un reciente artículo de su portal Periodismo de Izquierda donde analiza la situación del movimiento estudiantil afirma que “el Partido Obrero se percibe como los representantes del movimiento desocupado y se animan a reemplazar al movimiento estudiantil por el Polo Obrero. Luego de tomar el Ministerio de Educación unilateralmente, tomó la decisión de salir a atacar con mentiras a las organizaciones revolucionarias que hacemos vida en el movimiento estudiantil”.

Al igual que el PTS deciden ignorar a todas las organizaciones piqueteras (nucleadas o no en el FLP) y los centros de estudiantes que participaron de estas acciones de lucha. Luego cuando dicen que tomamos “unilateralmente” (¿a quién debían consultarle las organizaciones presentes?) el Ministerio no dicen, o no quieren decir, si se colocan en defensa de esta acción o la repudian, hasta ahora no se han pronunciado en ningún lado.

Cuando hablan de que el PO pretende “reemplazar al movimiento estudiantil con el Polo Obrero” desconocen también los distintos e incipientes procesos de lucha que tuvo este movimiento en el último tiempo (en particular en la UBA) en los cuales nuestra corriente jugó un papel importante y la izquierda, en su mayoría, fue ajena como los casos de Económicas, Psicología y Medicina de la UBA o la pelea del ingreso condicional del CBC. También por fuera de la UBA podemos destacar la pelea contra el ingreso restrictivo de la UNLa y medicina de la UNSa y UNT que tienen a la UJS reforzando estos procesos de lucha. Incluso en el plano electoral la UJS destaca como la corriente de izquierda más importante del movimiento estudiantil donde en pocas semanas son las elecciones de la UNA y quienes hacen fetichismo de los centros o acusan de querer “reemplazar” al movimiento no se presentan la UJS dará la pelea contra las agrupaciones de la gestión en la mitad de los departamentos.

Esta política, tenemos que reconocer, es coherente en el PTS. Es la misma que hace 20 años lxs llevó a automarginarse del proceso de recuperación de la Fuba que, casualmente, se dio de la mano del ascenso del movimiento piquetero en todo el país. Lo que sí es una novedad en el PTS es que, quienes no se cansan de hacer acciones de aparato buscando llevar a los centros a sus acciones mediáticas-partidarias, ahora hablen de imposturas inconsultas. El PTS que hace loas a la autoorganización no participa en aquello que no arma o dirige de antemano y cuando se escuda “en los centros de estudiantes” en realidad muestra una hostilidad pequeñoburguesa a un sector muy proletarizado del movimiento estudiantil que emerge a partir de una lucha muy concreta. La tarea de la izquierda es profundizar este proceso, no atacarlo.

Este fenómeno significa también la proletarización del movimiento estudiantil. La juventud como tal y particularmente lxs estudiantes no son una clase sino un sector etario que tiene sus reclamos concretos pero que se encuentra en disputa. Este proceso de convergencia de las luchas y reclamos de lxs estudiantes con el sector obrero más golpeado por la crisis representa la posibilidad de que el movimiento estudiantil se contagie de los métodos del movimiento piquetero.

En un momento en donde las tres corrientes señalamos que el movimiento estudiantil, a partir de sus direcciones mayoritariamente radicales y peronistas, ha ingresado en cierta quietud, ¿no es acaso la irrupción política de miles de jóvenes estudiantes de los barrios una oportunidad para desarrollar al movimiento estudiantil a partir de su ligazón con este proceso? Desde la UJS entendemos que nada mejor para poner sobre la mesa la necesidad de recuperar los centros de estudiantes que una experiencia de lucha concreta, como la que en este momento protagonizan las juventudes piqueteras. ¿O acaso el desarrollo de este movimiento no es el mayor factor de presión posible para poner de manifiesto el papel de complicidad de las direcciones actuales de la Fuba, la FUA y gran parte de los centros de estudiantes? Lxs protagonistas de las movilizaciones empiezan a convertirse en referentes de sus escuelas, institutos y universidades comenzando a poner en pie centros de estudiantes en lugares sin tradición de organización, acción muy valiosa desde donde se lo mire.

Sobre esta base desde la UJS no solo hemos resuelto apoyar a fondo esta lucha sino también vamos hasta el final para desarrollar esta perspectiva de pelea común con el movimiento piquetero. La pelea por la conectividad y las condiciones de cursada es una de las tareas del momento y convocamos al conjunto de lxs estudiantes en todos los barrios, escuelas, institutos y universidades a sumarse. Solo sobre esta base la izquierda se puede convertir en un canal del movimiento estudiantil frente a las políticas privatistas del gobierno, la oposición y las camarillas universitarias, recuperar los centros de estudiantes y federaciones y ponerlos a disposición de la defensa de la educación pública y del conjunto de las luchas populares.

También te puede interesar:

Las peleas de lxs futuros profesionales de la salud en este contexto.
Con cortes en simultáneo en distintos barrios y villas de CABA.
Según datos del gobierno, menos del 40% de la docencia cordobesa está vacunada.