23/04/2021

“Ni Larreta ni Fernández garantizan que haya Wifi y conectividad en los barrios”

Testimonios de la juventud que marchó al Ministerio de Educación de CABA por dispositivos, internet y becas.

Durante la mañana de este viernes 23 una importante cantidad de jóvenes concentraron ante el Ministerio de Educación de la Nación, para luego dirigirse al Rectorado de la Universidad de Buenos Aires y culminar la jornada en el Ministerio de Educación de CABA, con los reclamos de dispositivos y conectividad para la cursada virtual y acceso a las becas para todos los estudiantes, de los distintos niveles educativos.

La jornada reunió a jóvenes de distintas escuelas secundarias, institutos terciarios y facultades, principalmente de la Ciudad de Buenos Aires, y a la juventud piquetera de las principales barriadas de la Ciudad, quienes estudian en los distintos niveles y se ven particularmente afectados por la falta de inversión del Estado en recursos para garantizar la continuidad educativa.

Gianna, de la Juventud del Polo Obrero, denunció: “Estamos en una situación muy crítica en los barrios (…) en los comedores el hambre crece en todos los barrios y el gobierno viene ajustando los alimentos que llegan a los comedores y los alimentos que llegan a todos los colegios en formato de viandas escolares y bolsones”. También señaló que el gobierno de la Ciudad viene recortando las partidas destinadas al Plan Sarmiento, lo que conlleva que los chicos de los barrios vulnerables no puedan acceder a una netbook o a cualquier dispositivo de confección.

Estos son, en gran medida, los reclamos que la juventud piquetera introdujo, recientemente, en el Ministerio de Educación de Nación, cuando protagonizó una ocupación de las instalaciones, ante la falta de respuesta de los funcionarios nacionales a una crisis tan acuciante.

Horacio Rodríguez Larreta, al frente del gobierno de la Ciudad, intenta forzar el regreso a clases presenciales en medio de un salto en los contagios, en plena pandemia, como una solución “barata” (y peligrosa) que lo exima de responsabilidad ante de desinversión en insumos para la cursada virtual y la deserción de miles de chicos a falta de recursos.

Es lo que manifestó Tatiana, presidenta del Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires y de la UJS, al señalar que Larreta “no garantiza ninguna condición para poder cursar. No solo en términos de protocolos de higiene , para no exponer a la comunidad educativa, sino también no garantizando ni dispositivos para poder conectarnos”. En su intervención reforzó la convocatoria al paro estudiantil en apoyo a los docentes de CABA y para desarrollar los reclamos por computadoras, internet y becas.

Samuel, estudiante de la Facultad de Medicina de la UBA, relató la precariedad de los “protocolos sanitarios” que se aplican en las instituciones educativas de la Ciudad, las cuales consisten en algunos dispensadores de alcohol en gel, termómetros que no funcionan e indicaciones sobre el distanciamiento. “En muchos colegios hay chicos contagiados e igual siguen las clases y no suspenden”, denunció.

“Ni Larreta ni Fernández, a nivel nacional, o Nicolás Trotta (ministro de Educación nacional), tampoco garantizan en los barrios que haya Wifi y conectividad, que es algo que reclamamos como fundamental para que la educación se garantice”, agregó.

Camila, de la UJS Terciarios, encuadró los reclamos por recursos a la Ciudad y a Nación  en el marco de la falta de Wifi, computadoras y la parálisis de las becas Ciudad. “La única preocupación del gobierno de la Ciudad respecto a los institutos terciarios es en abrir la Unicaba, esa universidad que viene a privatizar y desmantelar todos los institutos de formación docente”, señaló.

Esta nueva movilización expresó los reclamos urgentes por parte de la juventud de los barrios y estudiantil, que se refleja en el crecimiento de las necesidades ante una crisis social y económica que se acentúa camino al pacto del gobierno nacional con el FMI. La pelea por dispositivos para conectarse, internet, aumento y universalización de las becas -y su compatibilidad con los programas sociales- y el fin de la presencialidad hasta que se extienda la vacunación y existan garantías sanitarias está a la primer orden del día.