Políticas

8/2/2024

Ley Ómnibus: ¿la relación de Llaryora con Milei en un punto de quiebre?

La base material de los desacuerdos.

Collage.

Martín Llaryora fue uno de los gobernadores apuntados por Milei por la caída de la Ley Ómnibus. La semana pasada, el gobernador cordobés apoyó la aprobación en general del proyecto y dejó en claro que “sin el apoyo del gobierno de la provincia de Córdoba, esta ley no podría tal vez estar siendo tratada”.

Luego de que el gobierno nacional retirara del proyecto el capítulo fiscal, Llaryora habría pedido que no se baje “todo” el paquete; declaró que había aspectos que sostenía, pidió por la aprobación de la norma y subrayó a la prensa: “hay que aportar gobernabilidad. La gente eligió este rumbo y nosotros tenemos que acompañar”.

Además, según trascendidos, el gobierno de Córdoba ya mantenía una negociación abierta por la caja de jubilaciones. En este punto, la llegada al Anses de Osvaldo Giordano, un depredador del sistema jubilatorio, es toda una garantía de las coincidencias en materia previsional. Por otra parte, también trascendió que el gobierno cordobés había acordado con el Ejecutivo nacional que las empresas estatales radicadas en la provincia no sean totalmente privatizadas. Fuera de eso, en esencia, el PJ cordobés apoyaba los demás aspectos de la norma.

Hay que decir que Llaryora también apoyaba el capítulo de seguridad, que incluía la criminalización del derecho a la protesta. De hecho, el gobernador es un adelantado en materia represiva, al punto de perseguir, reprimir y armar causas contra quienes rechazan el ajuste. En ese sentido, la causa contra el movimiento piquetero titulada “Berardo y otros” es un botón de muestra de la orientación represiva con la que gobierna en Córdoba.

¿Qué cambió para que ahora sea acusado de traidor? El gobierno de Córdoba buscaba la asistencia al déficit de la caja de jubilaciones y coparticipar el Impuesto País. Cabe recalcar que Martín Llaryora había protagonizado una cruzada para que no se le suban las retenciones al capital agroindustrial. Estos aspectos son la base material del desacuerdo.

Milei quiere hacerse de recursos para afrontar el pago de la deuda externa y continuar favoreciendo una trasferencia de recursos para el capital financiero. Por eso, buscó aumentar las retenciones. Impedido de esta posibilidad, se abrazó al Impuesto País, que de ninguna manera quería coparticipar.

Llaryora anunció obras que favorecen a intereses capitalistas, y también necesita recursos para afrontar una deuda provincial en dólares que se aceleró al ritmo de la devaluación. Esta verdadera hipoteca daría otro salto si se realiza una nueva modificación en el tipo de cambio. Por eso el Ejecutivo provincial busca hacer caja, a la vez que pretende reperfilar los pagos. Sabe que la política económica conduce a una estanflación que redunda en una caída de la recaudación.

En cuanto a las jubilaciones, aumentó los aportes de estatales y docentes, y también incrementó las sumas para financiar la obra social provincial (Apross) y las jubilaciones. Hay que decir que en materia previsional Llaryora impuso la ley 10.694, que constituyó un fuerte ajuste jubilatorio y que mantiene una intervención en la caja provincial; a pesar de todo esto, el déficit de la caja aumenta, como resultado de una política tendiente a pagar menos salarios y jubilaciones y destinar recursos para favorecer a los capitalistas que dominan la provincia.

Sin un entendimiento con Milei, el gobierno provincial buscó obtener la coparticipación del Impuesto País; para ello no dudó en entablar negociaciones con la bancada de Unión por la Patria. Según diferentes versiones de prensa, Llaryora habría elegido como interlocutor a Máximo Kirchner, que no rechazó el convite.

Versiones publicadas en la prensa sostienen que los gobernadores de UP coincidían en apoyar el planteo de coparticipar el Impuesto País. Y que desde el mencionado bloque se plantearon más ítem para negociar. Así las cosas, la Ley Ómnibus no terminó de arrancar. No sin antes producir un acercamiento Llaryora-Kirchner.

Hay que tener en cuenta que el acercamiento de Llaryora al kirchnerismo no es nuevo. Cuando ocupó el cargo de intendente integró a su gestión a una parte sindical y a funcionarios que ocuparon altos cargos de gestión. Además, en la provincia sumó cuadros como Martín Gill. El “cordobesismo” fue integrando a la estructura de mayor desarrollo territorial y político, que respondía al Instituto Patria. De esta manera, la estructura K fue languideciendo.

Lo expuesto lleva a preguntar: ¿Qué papel va a jugar Llaryora en el rearmado del PJ? Es un secreto a voces que el PJ cordobés jugó con Milei, aportando al desarrollo de una fuerza raquítica en la provincia; en el balotaje estuvo aportando estructura para fiscalizar y llevar votantes. Pero un sector capitaneado por Natalia de la Sota jugó en el balotaje a favor de Sergio Massa, y hay quienes no esconden su deseo de regresar a un armado nacional del peronismo, claro que, siendo su cabeza; una aspiración de deseos que registra sucesivos fracasos. De momento, Juan Schiaretti permanece en silencio, aunque se anunció que tendrá una pronta salida mediática.

En relación a lo que queda del kirchnerismo en Córdoba, sus voceros políticos son ajenos a toda lucha contra el ajuste de Llaryora. Hay que tener en cuenta que si fueron capaces de ir detrás de Sergio Massa, no sería extraño que se terminen encolumnando detrás del gobierno de Llaryora.

Ahora que el gobierno nacional anunció la quita de subsidios al trasporte en el interior, lo que redundaría en una mayor suba del precio del boleto… ¿El titular del área de transporte, Franco Moguetta, proveniente del schiarettismo, seguirá en el cargo?

En conclusión, mientras los políticos capitalistas realizan declaraciones cruzadas, los une su objetivo principal de descargar la crisis sobre el pueblo trabajador. En ese sentido, no cabe dudas de que si Milei mandaba la reforma laboral en proyecto de ley de seguro hubiese contado con los votos de los diputados nacionales cordobesistas. Pero difieren alrededor de adónde destinar los recursos que le quitan al pueblo trabajador.

En oposición al ajuste de quienes gobiernan es necesario construir un canal de intervención independiente desde el campo de lxs trabajadores. En esa perspectiva, es muy oportuna la convocatoria de una Asamblea Nacional de trabajadores ocupadxs, y desocupadxs, asambleas populares, y el movimiento de la cultura. Esto se resuelve luchando.