11/03/2021

La Matanza: una Secretaría de Mujeres y Diversidades vaciada

Sobre los motivos de renuncia de la directora de políticas LGBTI+.

En La Matanza ningún plan concreto se ha puesto en pie para mitigar con eficacia las múltiples violencias que las mujeres y las diversidades sexuales y de género atraviesan cotidianamente. Los motivos de renuncia difundidos en un comunicado de la extitular de la dirección de políticas LGBTI+, Florencia Guimaraes (parte de Furia Trava y del PC), sirven para ejemplificar el rol que lleva adelante la cartera municipal en el territorio junto con sus políticas y, por otra parte, para pensar qué soluciones debe imponer el movimiento de mujeres y diversidades para la materialización de sus demandas.

El rol de la Secretaría

Según Guimaraes en una radio local su renuncia se debe a que la desvincularon hace tres meses de manera no oficial luego de hacer públicas situaciones de violencia que sufrió. Además, señaló ser tildada por la Secretaría de «opositora» al gobierno, entendiendo su desvinculación como una «persecución política». Estas actitudes, que involucrarían a la secretaria Liliana Hendel, se enmarcan de manera coherente con la verdadera preocupación que dio nacimiento al organismo, que no era la de resolver las problemáticas de género en el distrito sino, como hemos dicho, la de integrar a varias luchadoras populares a las áreas creadas y destinar los recursos a reforzar el aparato del Estado con el fin de liquidar la lucha del movimiento de mujeres y diversidades. Fiel al rol que vino a cumplir, la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad demuestra que trabaja sólo con quienes se alineen a los ejes trazados por el poder político.

Secretaría vacía

El comunicado de la exdirectora dejó ver un organismo vaciado, operando sobre la base de la precarización de sus trabajadores, incluso sin garantizarles siquiera los protocolos sanitarios. Mención aparte merece el señalamiento sobre la ausencia de recursos estructurales y un presupuesto no definido. Todos esos elementos encajan con el balance de las actividades del primer trimestre de vida de la Secretaría, en donde lo único que vimos en acción fueron interminables propagandas al gobierno a través de ciclos de charlas cerradas. Actividades que representan ningún costo para el municipio y se traducen en un nulo impacto en la realidad matancera.

El rol de cooptación de la Secretaría y el empeño en iniciativas que no cambian nada van de la mano de la militancia del “cambio de paradigma” y la “deconstrucción” individual como solución a la violencia de género y los crímenes de odio. Este eje defendido desde el Estado nacional, provincial y municipal desliga de responsabilidad a los gobiernos ante la falta de recursos que él mismo debe poner para brindar soluciones. Recursos que no pretende ofrecer porque está comprometido con el FMI, los bonistas privados, los capitalistas, antes que con las diversidades, las mujeres y la clase trabajadora en general. Por eso gritamos que el Estado es responsable de lo que está ocurriendo.

Esta orientación política no se borra con un aumento presupuestario o una emergencia. Sólo la organización de las mujeres y diversidades puede reclamarlo para sí y aplicarlo como corresponde, bajo su tutela, en un Consejo Autónomo de Mujeres y Diversidades. Aclarar esto es importante, porque el motivo que expone el comunicado de Guimaraes para explicar la inacción de la Secretaría durante todo este tiempo apunta a la voluntad individual, a la ética incluso, de quienes integran el espacio y cuya solución sería igual de individual y en el mismo marco estatal: que otro organismo sancione determinados actos cometidos en el espacio. Muy lejos está esa idea de convertir a la Secretaría en representante del colectivo LGBTI+ y las mujeres. La solución es no aumentar la integración a un Estado que demuestra ser contrario a nuestros intereses.

Consejo Autónomo de mujeres y diversidades sexuales o de género

Desde el PdT llamamos, en medio del desencanto con las políticas de género y diversidad sexual, a reflexionar sobre el rol de cooptación y las nulas soluciones que la Secretaría matancera y el Ministerio de las Mujeres ponen en marcha, y en consecuencia a romper con un gobierno que privilegia llevar adelante un ajuste brutal por sobre nuestras vidas. El Estado es responsable. La independencia política de los partidos aliados al clero y al FMI es clave para avanzar en las demandas que gritamos. Así lo han demostrado todas las conquistas que arrancamos. Vayamos por un Consejo Autónomo de Mujeres y Diversidades que ponga en pie todas nuestras reivindicaciones.