Libertades democráticas
11/7/2024
Abajo el desmantelamiento de los Espacios de la Memoria
Texto de un trabajador despedido del Museo Sitio de Memoria Esma.
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Con profunda tristeza e indignación, me dirijo a ustedes para manifestar mi disconformidad con la reciente decisión de despedirme de mi puesto en el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (ex Esma), donde durante 16 años he trabajado con dedicación como parte del equipo de conservación.
A lo largo de estos años he tenido el privilegio de contribuir a la preservación y conservación de elementos históricos de inmenso valor, ayudando a mantener viva la memoria de nuestro pasado y honrando a las víctimas de la dictadura. Este trabajo no solo ha sido una vocación personal, sino una responsabilidad hacia la sociedad y las futuras generaciones. Además, hemos desempeñado un papel crucial en el hallazgo de pruebas materiales utilizadas en juicios de lesa humanidad, fundamentales para llevar a los responsables ante la Justicia y proporcionar un sentido de reparación a las víctimas y sus familias.
El despido, consecuencia directa de las actuales políticas de desmantelamiento del gobierno, no solo supone una pérdida personal, sino un ataque a la memoria colectiva y a los derechos humanos. Estas medidas reflejan una preocupante falta de respeto y reconocimiento hacia el valioso trabajo realizado en el Espacio para la Memoria y hacia el importante papel que desempeña en nuestra sociedad. Es alarmante que este gobierno, que reivindica la dictadura, esté desmantelando los espacios de memoria y otras instituciones clave.
Este despido no me afecta solo a mí, sino también a la mayoría de mis compañeros. Estas políticas de desmantelamiento están extendiéndose a otras instituciones estatales esenciales como el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) y el sistema de salud pública, incluyendo el Hospital Posadas. Este desmantelamiento de instituciones vitales es una amenaza para nuestra democracia y para el respeto de los derechos fundamentales, promoviendo el olvido y la desinformación.
Hago un llamado a la reflexión y a la acción para revertir estas políticas destructivas. Es imperativo reconocer y valorar el trabajo realizado en el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, y tomar medidas concretas para asegurar la continuidad de su misión. Un futuro justo y democrático no puede construirse sin reconocer y aprender de nuestro pasado.
Mi compromiso con la memoria y los derechos humanos permanece firme, y continuaré luchando por estas causas desde cualquier lugar en el que me encuentre.




