Córdoba: sentencias menores a tres policías que torturaron a joven de 15 años

Tres policías que le practicaron torturas a un adolescente de 15 años fueron declarados culpables en el juicio que se realizó, tras un año y medio de espera. De ese modo, por la brutal agresión ocurrida en noviembre del 2019, los uniformados Gustavo Pereyra López, Jaqueline Chanquía y Miguel Chavero fueron declarados responsables, pero con cargos menores.

La cabo primero Jacqueline del Valle Chanquía, recibió una pena de cuatro años de prisión y ocho años de inhabilitación especial, mientras que al cabo primero Miguel Eduardo Chavero y al sargento ayudante Gustavo Ariel Pereyra López, los condenaron a tres años y siete meses de prisión y siete años y dos meses de inhabilitación especial, según informó La Voz.

En el expediente de la causa a cargo de la fiscal de Río Tercero Paula Bruera se detalla lo que la madre denunció a días de sucedido el aberrante hecho. En el mencionado escrito se afirma que “la imputada Chanquia, abusando de su función y con la intención de generar un daño en el cuerpo o salud, le propinó puntapiés en las costillas y estómago al joven, quedando el mismo tendido en el suelo”.

“A continuación, Chavero incorpora a J.L.C. tomándolo para ello de los cabellos y lo traslada hacia la orilla del río, obligándolo a arrodillarse y le mete la cabeza abajo del agua por unos 15 o 20 segundos, repitiendo la acción una vez más, mientras le manifestaba: ‘Tenes sed, ya vas a poder respirar’, ‘dale dale pendejo, ya te quedas sin aire” se cuenta en el expediente, en el que se agrega: ” acto seguido, Gustavo Ariel Pereyra López, aprovechando la situación de indefensión, lo llevó nuevamente hacia la orilla del río, lo arrojó arriba de una planta y abusando de su función y con la intención de generar un daño en el cuerpo o salud golpeó con un puntapié la zona de las costillas derechas”.

Seguidamente Chavero, le manifestó a J.L.C: “Vos no te vas, mientras le exhibía manipulando en su mano el arma reglamentaria, manifestándole ‘mirá lo que tengo acá’, gatillando dos veces hacia el suelo, sin que saliera ningún disparo”.

Las brutales torturas quedaron sentadas en el juicio y marcan un accionar organizado y de muerte de las fuerzas represivas del Estado contra la juventud.

Al respecto de las condenas la madre del joven indicó: “más allá de que hace un año y medio que están presos, no me parece muy justa la sentencia”. A su vez la mujer señaló en a La Voz que, si los uniformados no hubieran tenido que relevar el cierre de otro bar, a las 5, a su hijo lo hubieran matado. “Estaba todo desfigurado”.

La sentencia a estos tres policías lejos está de terminar con una orientación criminal de las fuerzas represivas contra la juventud y el pueblo trabajador, la justicia adicta y cómplice del poder político tiene como primera carta una puerta giratoria, con penas menores y libertad a la policía de los abusos y el gatillo fácil. Esto en el caso de que los asesinos tengan un juicio.

La lucha por el desmantelamiento de las fuerzas represivas y la elección y revocabilidad popular de los jueces y fiscales es una salida para hacer efectiva una consigna planteada por familiares y amigos de victimas del aparato policial: basta de abuso policial, gatillo fácil nunca más.

 

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