Libertades democráticas
16/2/2023
LANÚS
La Bonaerense detiene a diputada del FDT que intentó impedir abuso policial a un menor
Kicillof y Berni avalan a la Bonaerense con el silencio.

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Natalia Zaracho.
La diputada nacional Natalia Zaracho, del Frente de Todos, fue detenida y agredida este miércoles por policías de la Bonaerense en el distrito de Lanús, luego de intervenir frente a un caso de abuso policial contra un menor de edad. En el operativo, también fue detenida una mujer que acompañaba a la diputada.
Como denuncia Zaracho, un agente de la Bonaerense pateó la cabeza del menor, que ya estaba reducido en el piso por otros policías, bajo la sospecha de robo de una moto. Zaracho fue empujada y tirada al piso por un policía para evitar su intervención, y luego detenida y trasladada a la comisaría 5ta. Una concentración en la puerta de la comisaría exigió su liberación.
Este repudiable suceso de abuso policial no sorprende viniendo de una fuerza policial que tiene cientos de denuncias de abuso e incluso casos de gatillo fácil. La Bonaerense de Berni y Kicillof ejerce estos apremios principalmente contra la juventud de los barrios. Del operativo también participó personal que depende del municipio de Lanús que gobierna Néstor Grindetti, del PRO. Grindetti y su Secretario de Seguridad, Diego Kravetz, tienen antecedentes de este tipo, como la represión realizada al interior de un comedor en 2017, que dejó como saldo niños lastimados y detenidos.
El caso suscitó un cruce entre Kravetz y Grabois, que pertenece a la fuerza política de Zaracho, donde quedó encubierta por ambos, notablemente, la responsabilidad política de Sergio Berni y del gobernador Kicillof.
Kravetz, que está de campaña electoral por la intendencia del distrito, explota entre sus ejes principales una supuesta lucha contra la inseguridad y el narcotráfico, apoyándose en la misma policía Bonaerense metida hasta los tuétanos en el crimen organizado y el narcotráfico. En línea con Bullrich, utiliza la lucha contra la inseguridad como cobertura para avanzar en la militarización y persecución policial en los barrios, en el marco de un ajuste brutal contra los trabajadores.
Por su parte, Grabois no puede denunciar las responsabilidades políticas de estos abusos permanentes de la Bonaerense porque esto iría contra la reelección de su candidato a gobernador, Kicillof, jefe político de esta fuerza policial descompuesta.
El silencio de Kicillof y Berni en este abuso policial contra una diputada de su misma fuerza es un aval de fondo a estas actuaciones. Los dirigentes del kirchnerismo local, como Julián Álvarez, tampoco han dicho una palabra.
El peronismo, que está jugado a fondo en imponer el ajuste que dicta el FMI y un programa antiobrero que podría ser el del macrismo, necesita de las fuerzas policiales del abuso y el gatillo fácil frente a una posible respuesta popular de lucha contra este ajuste.
https://prensaobrera.com/politicas/un-barco-que-se-hunde

