Libertades democráticas
8/4/2026
La Lof Cayunao resiste en defensa de las nacientes del Río Chubut
El juicio se realizó vía Zoom.
En la ciudad de Furiloche (Bariloche) comenzó hoy el juicio a la lamgen Soledad Cayunao y a su compañero Pablo Perret, acusados de usurpar un territorio en las nacientes del Río Chubut, donde han habitado junto a su familia desde hace años.
Hugo Alberto Barabucci, un expolista, empresario y criador de caballos de polo de Santa Fe, querella a integrantes de la Lof Cayunao por supuesta usurpación de tierras junto al río Alto Chubut. Barabucci -la cara visible de magnates emiratíes-, desarrolló un coto de caza mayor en una zona que es históricamente utilizada como tierras de pastoreo por las comunidades locales.
Se ha abierto la participación al juicio vía Zoom a medios, organizaciones y a la comunidad. Desde allí acompañamos la lucha de Soledad y la comunidad en la defensa de los territorios y las nacientes del Río Chubut, en el Paraje Arroyo Las Minas, Alto Chubut, provincia de Río Negro.
Si bien el conflicto por el cual se ha llevado a juicio a los integrantes de la Lof Cayunao es del año 2021, cuando se produjeron los primeros cruces y las disputas entre la comunidad y los peones que trabajan para Barabucci (quienes realizaban tareas de alambrado en zonas que históricamente se usaban para pastoreo de los animales de los Cayunao), las transferencias de esas tierras -en un principio fiscales- a privados datan del año 2008. Fue el exgobernador de Río Negro, Miguel Ángel Saiz, quien ese año le vendió unas 15.000 hectáreas al que era intendente de El Maitén, Miguel Guajardo, y a un tal Uberfil Carrillanca, empleado del reconocido agente inmobiliario Nicolás Van Ditmar (testaferro de Joe Lewis), generando el primer conflicto territorial con la comunidad Kom Kiñé Mú (reconocida legalmente desde el 2004). Fue al año siguiente que esas mismas tierras fueron transferidas a Marcelo Mindlin (dueño de Pampa Energía), quien comenzó a alambrar para armar un coto de caza de ciervos en el lugar. Finalmente, en el año 2017 se produce la transferencia de esas tierras (y otras 4.000 hectáreas más) a Barabucci, este empresario argentino vinculado al polo que mantiene vínculos comerciales comprobados con magnates emiratíes.
Casualmente, fue en 2017 que el expresidente Mauricio Macri, junto con una comitiva de la cual formaba parte Alberto Weretilneck, viajó a Dubái para reunirse con empresarios árabes en busca de “relaciones inteligentes que generen beneficios mutuos”.

Utilizando prácticamente los mismos métodos que Joseph Lewis para quedarse con Lago Escondido, por medio de la conformación de sociedades anónimas y testaferros argentinos, estos multimillonarios emiratíes han logrado acaparar miles de hectáreas en zonas de alto valor natural y estratégico en la zona andina norpatagónica.
Existe todo un andamiaje de estudios jurídicos y abogados que arman las sociedades y operan con los agentes inmobiliarios en la transferencia de tierras de manera fraudulenta a capitales privados.
Ignacio Petrocchi Massuh es uno de los abogados que en varias oportunidades intervino en la conformación de sociedades anónimas con las que desde 2017 capitales de la realeza árabe compran tierras rurales en la zona andina. Al mismo tiempo y en la misma zona lo hace la realeza de Qatar, teniendo ambos algunos operadores de Bariloche en común.
Petrocchi Massuh conformó -entre otras sociedades- a Manzil S.A, con la que intervino en varias contrataciones en la zona andina. En 2019 aparecen los emiratíes como controladores del paquete accionario de Manzil y junto a Barabucci formaron Gengis Real Estate S.A, con la cual operaron para hacerse del lote de 19.000 hectáreas que generó el conflicto con los Cayunao (ver "La cacería de las tierras rurales", en El Cohete a la Luna, 21/4/19).
Una vez más se percibe la complicidad judicial entre el Estado y los intereses de grandes capitalistas a la hora de dirimir situaciones vinculadas al conflicto de intereses que se genera a partir de la expansión de los territorios privatizados (y sus negociados millonarios) afectando directamente la vida de las comunidades originarias y pobladores rurales de la región, quienes llevan muchos años y varias generaciones ocupando el territorio. En este caso en particular, el Alto Río Chubut y sus nacientes.
En el día de hoy, Barabucci declaró haber adquirido este lote, el 600/250 q-ue está en disputa-, mediante una “donación” del gobierno de los Emiratos Árabes Unidos (2 millones de dólares). A confesión de parte, relevo de pruebas. Llamativamente, sin que estos le pidieran algo a cambio, esta donación fue parte de lo que Barabucci confirmó en su declaración.
Literalmente Barabucci declaró que los emiratíes le regalaron 19.000 hectáreas en la Patagonia. Tierras que en su momento fueron del Estado -y que están en zona de seguridad de fronteras- terminan en manos de un empresario que tiene vínculos financieros con magnates extranjeros.
Durante el transcurso de esta primera jornada del juicio se ponen en evidencia los diferentes posicionamientos en relación a los bienes comunes. Un “propietario” que visita la zona como máximo dos veces al año según sus propias palabras, que tiene de administrador al señor Andrés Saint Antonin, alias “Cané”; desarrolla en ese lugar un coto de caza y criadero de ciervos desde que adquirió estas tierras y dos fracciones más "a partir de la donación", como ya mencionamos, del gobierno de los Emiratos Árabes Unidos.

Resulta un tanto ingenuo creer que de tres fracciones de tierra, muy extensa y diversa (ambiental y geológicamente), el énfasis del señor Barabucci y sus aportantes solo esté puesto en el lote que abarca parte de las nacientes del Río Chubut. Y que ello sea solo por una cuestión de elección para pasar sus últimos años, como así lo expresó el terrateniente.
Tanto la justicia de la provincia gobernada por Alberto Weretilneck como el gobierno de Milei no han dado cuenta de un accionar que se ajuste al derecho internacional. El convenio 169 de la OIT es claro respecto del reconocimiento a las comunidades originarias con su modo de vida y costumbres, y sobre la consulta de manera libre, previa e informada sobre asuntos que se vinculen con los territorios que habitan.
En esta instancia judicial nuevamente se intenta juzgar a las comunidades empleando normas que desconocen usos y costumbres de los pueblos preexistentes al Estado Argentino y su vinculación con la naturaleza, los bienes comunes y su espiritualidad.
Hoy estamos en vísperas del tratamiento de la modificación de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados y ya pudimos presenciar el modo en que se ha silenciado a las comunidades y a quienes hemos querido alzar nuestra voz en defensa de los territorios.
Por eso hoy acompañamos a Soledad Cayunao y la defensa que sostiene valientemente hace años del río y sus nacientes. Nos manifestamos en contra de la criminalización de la protesta de las comunidades mapuche-tehuelche; exigimos la absolución de Soledad y Pablo, el respeto de su lucha en defensa de la naciente del Río y las áreas periglaciares, y acompañamos en este momento visibilizando su lucha y la de la comunidad.
¡Fuera terratenientes de la cordillera! ¡Basta de persecución y judicialización a las comunidades originarias por parte del gobierno de Weretilneck y Milei!



