Libertades democráticas
2/1/2026
Otro asesinato de la Policía de la Ciudad, que no debe quedar impune
Murió Víctor Vargas, baleado el domingo 28 en Constitución, y quedó detenido el asesino de Gabriel González en Villa 20.

Seguir
Gatillo fácil.
La Policía de la Ciudad volvió a estar en el centro de la escena por nuevos casos de gatillo fácil. En las últimas horas murió Víctor Vargas, el hombre que había sido baleado por un efectivo policial en el barrio de Constitución. En paralelo, quedó detenido el oficial que asesinó a Juan Gabriel, vecino de Villa 20, durante un operativo policial en la tarde de Navidad. Dos hechos que exponen una vez más la violencia sistemática de las fuerzas de seguridad contra la población trabajadora.
El caso de Constitución ocurrió el domingo pasado, cerca de las 14, en el cruce de las calles Salta y Constitución, cuando personal de la Comisaría Vecinal 1C intervino en un altercado en la vía pública. En ese contexto, un agente efectuó disparos con su arma reglamentaria e hirió a Vargas con tres impactos de bala. La víctima fue trasladada al Hospital Ramos Mejía, donde permaneció internada hasta que se confirmó su fallecimiento. Si bien el arma del efectivo fue secuestrada, hasta el momento no se habría iniciado una investigación formal por homicidio, lo que generó fuertes cuestionamientos por encubrimiento y motivó una movilización en el barrio denunciando el amparo político y judicial.
Por su parte, el crimen de Juan Gabriel en Villa 20 ocurrió el 25 de diciembre, cuando efectivos de la División de Unidad Táctica de Pacificación y de la Comisaría 8A acudieron a un domicilio tras un llamado al 911. Según la investigación y los videos que se viralizaron, el oficial primero Miño avanzó sobre la víctima y abrió fuego a corta distancia, apuntándole directamente al pecho. La autopsia confirmó que el hombre de 45 años murió como consecuencia de las heridas en tórax y abdomen y de una hemorragia interna y externa. Juan Gabriel era ajeno al conflicto y se involucró al creer que los policías buscaban a su hijo.
Tras el asesinato de Juan Gabriel, familiares, vecinos y organizaciones realizaron un corte de calle en Villa 20 para exigir justicia y denunciar el gatillo fácil de la Policía de la Ciudad. La protesta se inscribió en una serie de acciones que buscan evitar el encubrimiento del crimen. En ese marco, en los últimos días se llevó adelante una audiencia pública en la que se reclamó el castigo a los responsables materiales y políticos del asesinato y se volvió a denunciar la violencia sistemática de las fuerzas de seguridad en los barrios populares.
Tras un allanamiento realizado por la DDI San Martín, Miño fue detenido y quedó a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°20, acusado de homicidio agravado. También es investigada la oficial Vanesa Valentini, quien habría efectuado seis disparos durante el operativo. La Policía de la Ciudad tuvo que pasar a disponibilidad a siete agentes involucrados y buscó lavarse las manos con un comunicado cínico en el que afirmó que “si algún efectivo actúa fuera de la ley deberá afrontar las consecuencias”, cuando estos crímenes son amparados por las cúpulas policiales, al servicio de la política represiva de los gobiernos.
Estos crímenes se inscriben en una política sistemática de violencia estatal: la Policía de la Ciudad de Buenos Aires es señalada como la fuerza más letal del país contra la población civil, con un promedio de más de 20 asesinatos por año. Lejos de tratarse de hechos aislados, el asesinato de Juan Gabriel González en Villa 20 y la muerte de Víctor Vargas en Constitución forman parte de una metodología represiva amparada por el gobierno porteño, que desde la creación de esta fuerza acumula al menos 168 víctimas de gatillo fácil y más de 200 muertes bajo distintas modalidades criminales, según datos de organismos de derechos humanos como Correpi.
Esto además forma parte de la política represiva impulsada por el gobierno nacional que garantiza impunidad a las fuerzas de seguridad y criminaliza a los sectores populares, y que Jorge Macri aplica en la Ciudad. Frente a esto, se impone el reclamo de justicia por Víctor Vargas y Juan Gabriel, el castigo a los responsables materiales y políticos y el fin del gatillo fácil en la Ciudad.



