Políticas
2/1/2026
Espionaje para todos: Milei refuerza la Side contra los trabajadores y las libertades democráticas
Habilitación de detenciones, persecusión y vía libre para los servicios de inteligencia.

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Javier Milei.
El gobierno nacional aprovechó las dispersión general que producen las fiestas para colar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que amplía y reorganiza las facultades de la Side, profundizando el espionaje a opositores políticos y de toda índole, extendiendo el secretismo de las operaciones de inteligencia, excluyendo al Congreso de los controles, coordinando el espionaje del Estado contra los trabajadores e incluso habilitando la detención de personas sin orden judicial. Un paquete de medidas que refuerzan el espionaje estatal y de la camarilla gobernante contra los trabajadores y la libertad de expresión en general, en las vísperas del tratamiento de la reforma laboral antiobrera y de fuertes ataques al pueblo en el cuadro de la crisis.
El DNU publicado el mismísimo 31 de diciembre del 2025, cuando culminaba el año y más de un millón de usuarios y sus familias padecía un apagón eléctrico en medio de una intensa ola de calor, avanza en el reforzamiento del espionaje y la inteligencia contra los trabajadores, en manos del séquito presidencial de Javier Milei, continuando la línea emprendida con la reorganización de la actual Side, la provisión de fondos “excepcionales” -con los $100 millones de fondos reservados cuando se supone que “no hay plata”- y los informes acerca del espionaje contra dirigentes políticos opositores y movilizaciones contra el gobierno.
De aplicarse las reformas introducidas por el gobierno nacional, la Side estaría facultada para requerir información a otros organismos del Estado -que a su vez actuarían como pequeñas dependencias del espionaje estatal- y/o suministrarle información a los mismos, en una coordinación más aceitadas dirigida por los servicios de inteligencia con propósitos discrecionales.
Esto se da de la mano de una mayor oscuridad y secretismo sobre las operaciones y tareas de inteligencia, que estarían sustraídas de todo control civil, incluso del ejercido por el Congreso de la Nación, convirtiéndose en un terreno abierto de operaciones contra activistas y dirigentes opositores, agregando que el DNU define como “riesgos” a activistas, opositores y periodistas.
La Side se propone actuar como coordinadora de acciones y tareas provinciales y en CABA, en interacción con distintos organismos del Estado y colaboración con organismos de inteligencia extranjeros en actividades contra el “terrorismo” y tareas discrecionales.
Entre las nuevas facultades que se le otorgarían a los servicios de inteligencia estaría la posibilidad de detener personas sin orden judicial, en supuestos delitos de flagrancia -algo difícil de chequear cuando quien emplea la fuerza es un organismo plenipotenciario-, algo que se suma al proyecto oficial de reforma del Código Penal, suprimiendo todo tipo de libertades democráticas y ampliando las facultades represivas y punitivistas del Estado contra la población trabajadora.
El decreto tambien profundiza la orientación de ciberespionaje contra los trabajadores, con un gobierno que se ha caracterizado por valerse de los recursos cibernéticos -granjas de trolls, operaciones en redes sociales, etc- para montar fake news y campañas de desprestigio contra referentes y activistas opositores, o en defensa de los funcionarios gubernamentales comprometidos con las coimas, desfalcos e incluso estafas presidenciales.
El gobierno nacional siquiera ha intentado encuadrar esta batería de reformas propias de un Estado policial en el marco de campaña alguna que se encuentre emprendiendo -o que diga emprender- contra el “terrorismo”, el narcotráfico, el crimen organizado o las “amenazas extranjeras”, sino que directamente va al grano del reforzamiento represivo del Estado, cuando su agenda principal se enfoca en hacer pasar las reformas antiobreras en el Congreso de la Nación, imponiendo el miedo en las calles y en la población. Más aún, los promotores de este reforzamiento de los servicios son los mismos que facilitan el lavado de dinero del narco y el delito organizado.
Milei busca reforzar el espionaje sobre la población utilizando los servicios de inteligencia en su provecho político personal y los recursos del Estado, para perseguir y atormentar a quienes se opongan a los planes de ajuste oficiales y a quienes se levanten contra las políticas de un gobierno entregado al capital financiero y al imperialismo.
Rechacemos este reforzamiento represivo y al gobierno que lo emplea para condenar a millones de trabajadores a una mayor explotación y miseria.




