¿Qué pasa en la causa por Facundo Castro?

El reclamo popular por la aparición con vida de Facundo es fundamental para superar las maniobras de encubrimiento e impunidad.

Foto: Ojo Obrero

Este miércoles 22 fue allanada por segunda vez la subcomisaría de Mayor Buratovich. El allanamiento es importante porque busca elementos que puedan probar la presencia de Facundo en la comisaría donde se sospecha que fue trasladado luego de ser detenido alrededor de las 10 de la mañana por un retén policial en la entrada de la localidad, dato que la policía Bonaerense niega. El allanamiento fue pedido por la familia de Facundo y sus abogados y contó con la participación del perito presentado por ellos, Marcos Darío Herrero, adiestrador de perros, que participó en la búsqueda de Micaela Ortega (adolescente de 12 años asesinada en Bahía Blanca en 2016).

Trascendió también información que indicaba que dentro de la seccional policial de Mayor Buratovich los perros rastreadores habrían hallado la paleta de un cierre que se podría corresponder a la mochila Wilson de Facundo. Esto fue luego descartado.

La reconstrucción de los hechos que plantea la mamá de Facundo, Cristina, y sus abogados es que Facundo fue detenido a las 10 de mañana por primera vez en la entrada de Buratovich y trasladado a la comisaría. Luego, Facundo habría intentado seguir viaje hacia Bahía Blanca, pero habría sido parado por segunda vez, a las 15.30h, a 5 kilómetros de Buratovich por dos oficiales, cuando iba camino a Teniente Origone, el siguiente pueblo. La policía ocultó no solo el traslado a la subcomisaría sino la segunda detención, que se conoce gracias al testimonio de tres trabajadores esenciales que venían por la ruta el 30 de abril y vieron la situación. El relato de la policía sostiene que, en contraposición a lo que aseguran los testigos, una oficial mujer lo había llevado a Facundo hasta Origone en auto y allí un policía lo habría detenido, pedido los datos y dejado ir.

Las versiones de que Facundo pasó por Origone y siguió camino van en la misma línea que testimonios que aparecieron en la causa los últimos días, de testigos desconocidos y llenos de imprecisiones que sostienen la posibilidad de haber llevado a Facundo hasta Bahía Blanca. Los abogados y Cristina aseguran que son testimonios que apuntan a sacar a Facundo del lugar de los hechos (Mayor Buratovich) y comprometer en su desaparición a personas que no tienen nada que ver como su exnovia, Daiana, que informó haber sido amedrentada por la policía para involucrarla en la desaparición de Facundo o sostener que estaría vivo en Bahía Blanca.

Por estas desviaciones e intenciones de orientar la causa, la familia de Facundo había presentado el día de ayer (21 de julio) un pedido de recusación para separar al fiscal federal que atiende en la misma, Santiago Ulpiano Martínez, justificada en varios motivos. En primer lugar, por sostener que la declaración de la testigo que dice haber llevado a Facundo hasta Bahía Blanca fue “voluntaria” y verosímil cuando fue introducida por la policía sospechada (la información de esta testigo se filtró a un medio con conexiones con la policía y fue publicada en un muro de Facebook antes de ser informada formalmente y que la querella pudiera acceder a ella) y se contradice con el testimonio de los testigos que vieron a Facundo a las 15.30h cerca de Buratovich siendo subido a una camioneta policial blanca y negra. Además, acusan al Fiscal de no promover medidas por su cuenta y las solicitadas por la querella hacerlo de manera insuficiente. Por ejemplo, eso sucedió con los libros secuestrados en el primer allanamiento a la subcomisaría de Buratovich el 9 de julio, que estuvieron doce días en sobre cerrado y solo fueron abiertos por presión de la querella. En contraposición, las versiones que denuncian que son para desviar la investigación fueron promovidas. Y el Fiscal, además, aconsejó tomar contacto con la policía bonaerense y la hizo presente en la ejecución de medidas. Eso, además de mantenerlos adentro de la investigación, hizo que Cristina estuviera expuesta a su presencia. Cristina ya había sufrido amedrentamientos y presiones por parte de la policía, como sucedió en el rastrillaje del 19 de junio, cuando le impidieron entrar a Buratovich y le mintieron sobre haber llevado a Facundo hasta Teniente Origone. En esa misma situación le dijeron que Facundo tenía problemas de adicciones y era amigo de la policía. Finalmente, denuncian la complicidad del fiscal Martínez con personeros de la dictadura militar.

 

 

La causa está plagada de maniobras, que no terminan aquí. Los abogados advierten que los enormes rastrillajes realizados o despliegue de fuerzas de seguridad no sean utilizados como pantalla para introducir el cuerpo sin vida de Facundo en las zonas que están alrededor de Mayor Buratovich.

De las pericias a las pruebas secuestradas el día 9 de julio aún no se conocen los resultados, que deberán sumarse a las de los materiales secuestrados el día de hoy. La jueza también deberá expedirse sobre pedido de recusación del fiscal Martínez. El reclamo popular por la aparición de Facundo Castro es fundamental para superar las maniobras de encubrimiento por parte de la policía y el poder político.

Hace dos semanas, el ministro Berni dijo que no había pruebas para responsabilizar a la policía bonaerense, lo que fue desmentido por la familia de Facundo. Por este motivo, entre otros, Berni se tiene que ir. El aliento al accionar policial represivo viene desde arriba, cuando se avala desde el gobierno la mano dura y se ampara el gatillo fácil, se militarizan los barrios y villas y se responde con represión a los reclamos populares. El gobernador Kicillof es responsable de esa política y sus consecuencias, por permitir este accionar policial. La propuesta de realización de un plenario nacional antirrepresivo forma parte de la campaña por la aparición de Facundo Castro, unificando fuerzas a nivel nacional para reclamar de conjunto contra la represión y la impunidad policial.

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