Movimiento piquetero
4/6/2026
En 10 indagatorias, el Polo Obrero respondió a las acusaciones de Casanello y Pollicita

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Imagen: archivo.
En estas dos semanas, el juzgado de Pollicita y Casanello avanzó en indagatorias contra 10 compañeras y compañeros del Polo Obrero. Se trata de delegadas y delegados de los comedores de Bajo Flores y La Carbonilla. Las indagatorias mostraron la gravedad de la persecución contra el movimiento piquetero y la doble vara de la Justicia: persiguen a las delegadas de los comedores del Bajo Flores mientras no son capaces de llamar a indagatoria a Adorni.
Las compañeras y compañeros del Polo Obrero estuvieron a la altura de las circunstancias. En sus declaraciones, Gloria, Lucca, Blanca, Delia, Leslie y Silvia mostraron la verdadera realidad de los barrios en los que milita el Polo Obrero. Fueron a dar testimonio de la realidad social terrible de los barrios y de cómo las organizaciones juegan un rol insustituible para miles de familias empobrecidas.
Relataron, por ejemplo, lo que es tener siete hermanos a cargo, vivir en el barrio 1-11-14 y ser discriminado por ser un pibe trans que no puede conseguir trabajo, y lo que es, en ese cuadro, poder volcarse a organizarse en un comedor para ayudar colectivamente a los vecinos a salir adelante. O la situación de compañeras víctimas de violencia de género, que tuvieron en el Polo Obrero una ayuda indispensable pero que tuvieron que volver a vivir con los violentos por no poder pagar un alquiler. Relataron cómo en la organización encontraron una contención que no existe en ningún otro lado.
Los compañeros fueron contundentes, también, en explicar que el propio proceso ya es en sí mismo una condena. Una condena que se ve en que, teniendo, por ejemplo, dos familiares discapacitadas a cargo, no se puedan acercar a los comedores para pedir un plato de comida por decisión judicial. O en no poder viajar, también por decisión judicial, a sus países de origen para visitar a sus familiares, cuando estos sufren enfermedades y necesitan la presencia de sus hijos.

Nuestro planteo frente a las acusaciones de extorsión y coacción
En su declaración, Ezequiel y Laura desarmaron la acusación de la fiscalía. El fiscal sostiene que el Polo montó un esquema de coacción y extorsión amenazando a los compañeros con que si no se movilizaban se les quitaba su plan. Las compañeras mostraron que era al revés: que la responsabilidad por la falta de trabajo, en primer lugar, y por la falta de acceso a la asistencia social, es enteramente del Estado. Fue el Estado el que armó un programa que no era universal y, frente a esto, las organizaciones se movilizaron para arrancar la organización de cupos. Fue el Estado el que limitó permanentemente la entrega de mercadería a los comedores populares, hasta tal punto que se realizaron acampes hasta arrancar un cronograma de entrega de alimentos. Solo una voluntad de perseguir puede considerar que la convocatoria a movilizarse por esos objetivos era un acto de coacción.
Como explicaron los compañeros, el Polo Obrero, junto a todo el movimiento piquetero, fue un factor decisivo, con su lucha, para acceder a estas conquistas. Explicaron que entre 2020 y 2024, con las movilizaciones, se logró apenas mantener las entregas de alimentos en todo el país. Mostraron además el rol de los técnicos del Polo Obrero para defender la continuidad del cobro de los programas de cada uno de los compañeros. Pudieron explicar cómo se consiguieron ampliaciones de cupos de programas sociales para llegar a los sectores más empobrecidos de los barrios.
Pero también denunciaron que esta asistencia social era solamente un parche en un mar de pobreza que no para de crecer. Por eso los reclamos se expandían. Esto explica esta causa y la persecución del gobierno de Milei: fueron una forma de quebrar la lucha de los barrios más postergados del país por sus reivindicaciones.
Finalmente, los compañeros explicaron que, hoy, el movimiento piquetero está luchando para defender estas conquistas contra un gobierno que pretende dar 950.000 despidos del programa Potenciar Trabajo, y cómo seguimos defendiendo los comedores populares mientras el gobierno dejó directamente de entregar alimentos para los mismos.
Con esta convicción, el Polo Obrero está enfrentando esta persecución política. Estamos orgullosos de cada una de las compañeras y compañeros, y te llamamos a seguir peleando para derrotar este intento de quebrar la lucha de los barrios más empobrecidos de todo el país.




