Grabois se compromete a bancar el ajuste de Massa

El dirigente de Patria Grande salió a declarar que adoptará una postura menos “confrontativa” con el gobierno.

Juan Grabois.

Juan Grabois salió a declarar que adoptará una postura menos “confrontativa” con el gobierno, dada la cercanía de los comicios. No es nada casual que salga a decir esto en un contexto en que el Ministerio de Desarrollo Social viene despedir a 160 mil trabajadores del Potenciar Trabajo y las organizaciones sociales denuncian recortes en los alimentos a los comedores. Para cerrar filas más enfáticamente con Pérsico y el resto de la Utep, que acompaña estos recortes desde sus sillones de funcionarios, atacó también a la Unidad Piquetera y a quienes salen a la calle a luchar contra los ataques del gobierno hacia los que menos tienen.

El dirigente de Patria Grande, que amenazaba con irse del Frente de Todos si no le daban siquiera el “Salario Básico Universal” de indigencia y finalmente se tragó sus palabras, ahora pide mayor unidad en el oficialismo. Es un compromiso explícito para bancar al plan Massa, cuando el gobierno acelera el ajuste a los sectores más vulnerados para pagarle al FMI. También agregó: “No hay que hacer un tango. Quedan diez meses de gobierno”, subestimando los reclamos de aquellos que día a día padecen el hambre en sus hogares producto de las políticas oficiales.

En contraste, Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, agrupación que integra la Unidad Piquetera, denunció, en una revista radial, el recorte en los alimentos a los comedores populares por parte del Estado. “De 21 productos llegan 7 y, de 40 mil kilos totales, 10 mil kilos (25%) es maíz pisingallo para pochoclos”, aseguró Belliboni.

Grabois también arremetió contra estos sectores opositores que salen a la calle a enfrentar el ajuste, a quienes les endilgó promover una situación de “caos” y “saqueo” como la que atraviesan Perú o Ruanda. Para Grabois, la población que sale a luchar contra el hambre y la miseria tiene la culpa del “caos” en el país, no el gobierno que la promueve. A su vez, eludió responsabilizar a Cristina Kirchner, uno de los principales respaldos y armadora de todo este andamiaje antiobrero y antipopular.

Para justificar su posición, el dirigente de la Utep sostuvo que cuando mira la foto de Patricia Bullrich o la de Mauricio Macri se le va el enojo con el gobierno, dejando entrever que la defensa de la coalición oficial sería en contraposición al avance de la derecha. También agregó “el Frente de Todos es una “delimitación válida de la nueva derecha continental”, en la que incluyó al expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, y a la jefa de Estado de Perú, Dina Boluarte.

Quiere encubrir que la “extrema derecha” se desarrolla en el continente explotando el fracaso de experiencias nacionalistas en desarrollar a los países y mejorar las condiciones de la población trabajadora, y con ello el hartazgo por la crisis a la que nos han llevado los políticos capitalistas. Claro, lo hacen para postular un salida sobre la base de una confrontación directa contra las masas, pero precisamente por eso, ante un cuadro de rebeliones populares, el imperialismo se apoya hoy en las variantes políticas de contención, como muestra especialmente el caso de Lula.

Más aún, hoy no existe una delimitación de fondo entre la agenda del gobierno -con el mejor alumno del FMI y agente del Departamento de Estado yanqui en el Ministerio de Economía- y la oposición derechista de Bullrich, sino que fundamentalmente difieren en las vías y los modos para llevarla adelante.

Esta adaptación por parte de Grabois se contrasta con la posición de la Unidad Piquetera, que sale a la calle constantemente a luchar contra los ataques del gobierno hacia los más pobres y denunciar a todos los políticos capitalistas, para que se vayan, porque han fracasado en resolver las necesidades populares.