Lanús

Grindetti quiere la “caja” de los planes sociales y mayor precarización laboral

Quiere que los beneficiarios hagan tareas municipales fuera de convenio y con salarios aún más bajos.

Néstor Grindetti, intendente de Lanús.

Néstor Grindetti, el intendente de Lanús de Juntos por el Cambio, reiteró su “idea” de disponer de quienes tienen planes sociales para que sean trabajadores ultraprecarizados del municipio. Lo hizo en ocasión del ataque de CFK a las organizaciones piqueteras, quien esgrimió el mismo planteo.

Grindetti pide que las partidas de Nación sean giradas a los municipios. Quiere hacer caja y transformarse él mismo en el intermediador de los planes sociales.

El Polo Obrero y la Unidad Piquetera, por el contrario, defiende la universalización de los programas para que los reciba todo aquel que necesite, de manera directa, sin intermediación. Macri, el candidato presidencial de Grindetti, rechazó sistemáticamente tomar esas medidas durante su gobierno, al igual que Alberto Fernández y el ministro Zabaleta.

Grindetti quiere abaratar los salarios municipales 

El intendente de Lanús tiene un conflicto salarial en el distrito porque otorgó un aumento salarial del 51% en cuotas a los municipales, es decir, 20 puntos por debajo de la inflación proyectada en un 70% anual.

Además, muchos de los salarios municipales están por debajo de la línea de indigencia, hoy en $42 mil. Algo que se repite en las intendencias peronistas, como reivindica la intendenta camporista de Quilmes, Mayra Mendoza, involucrada en casos de corrupción por malversación de fondos de cooperativas de trabajo.

La precarización laboral es una política de Estado. Utilizar trabajadores que reciben $20 mil mensuales con el plan social para realizar tareas municipales es un fraude laboral, es decir, un delito que Grindetti promueve porque le permite hundir más aún los salarios de los municipales que sí están bajo convenio.

La lucha del movimiento piquetero por un seguro al desocupado pone un piso a la pérdida salarial, propia de la política fondomonetarista de los Fernández y que la derecha y las patronales reclaman profundizar.

Los trabajadores municipales tienen que estar en planta permanente, basta de contratos basura. El salario municipal no puede estar por debajo de los $100 mil que es el límite de la pobreza.

Basta de persecución a las organizaciones piqueteras y a los que luchan contra este ajuste hambreador.