Un plenario y acto del Polo Obrero celebraron 20 años de lucha

"La clase obrera es una sola".

Foto: Fede Imas @ojoobrerofotografia

Este domingo 20 se llevó a cabo en Parque Lezama un plenario de fin de año del Polo Obrero, en el marco del 20° aniversario de la organización, que se cumplió este mes. Participaron cientos de compañeras y compañeros de distintos puntos del país, algunos de ellos vía Zoom. Tras el plenario, que contó con una intervención de cierre de Eduardo Belliboni, dirigente nacional del Polo Obrero y del Partido Obrero, hubo un acto en que dirigieron la palabra compañeras y compañeros del sindicalismo combativo, de otras organizaciones piqueteras y del PO.

En la jornada se entregó el diploma a compañeras y compañeros de las cuadrillas, luego del cumplimiento de más de seis meses de formación en los cursos correspondientes. Y se cerró a puro festival, con la presencia de bandas como Las Manos de Filippi.

Néstor Pitrola, dirigente del Partido Obrero y uno de los fundadores del Polo Obrero, comenzó su intervención haciendo un repaso por los orígenes del movimiento piquetero, en los años ’90. “Los obreros petroleros de Salta, de Neuquén, y de otros puntos del país; los ferroviarios, los siderúrgicos, que eran despedidos en masa en tiempos de las privatizaciones de Menem, se empezaron a organizar. Llevaron sus métodos, la asamblea, la elección de delegados, la movilización, al movimiento de los desocupados. Esos obreros habían sido entregados por la burocracia sindical y se habían organizado después por trabajo genuino o por un subsidio al desocupado. Nunca lucharon por planes sociales, estos fueron un invento de la clase capitalista y los distintos gobiernos para contener una situación de la que son responsables. El movimiento piquetero nació reclamando trabajo genuino o un subsidio al desocupado. Y se producía un intercambio extraordinario entre ocupados y desocupados. El trabajador desocupado le otorgó a la clase obrera el método del corte de ruta, porque ya no podían hacer huelgas, habían quedado desocupados, como pasa ahora con millones de trabajadores. Esos ‘métodos piqueteros’, de los que habla la canción de Las Manos de Filippi, se fueron metiendo abajo de la piel de toda la clase obrera y de todas las clases explotadas en la Argentina”.

Al respecto, Pitrola apuntó: “hoy en Chubut hay una enorme lucha del pueblo contra la megaminería, luchando en defensa del agua, del medio ambiente, contra la depredación capitalista; y ese pueblo de Chubut corta rutas, hace piquetes, y enfrenta a la policía con los métodos del movimiento piquetero. Lo mismo pasó en Mendoza. Este gobierno de los Fernández y los Massa debutó aprobándole al gobierno macrista mendocino una ley de megaminería en Mendoza y una pueblada los hizo retroceder. La Argentina se ha hecho piquetera, compañeras y compañeros del Polo Obrero. Este es un saldo extraordinario de estos 20 años de lucha. Como dijo la líder de una ocupación obrera, yo era ‘grisinera’ y ahora soy piquetera. Era la dirigente de la fábrica Grisinópoli, cooperativa de gestión obrera hasta el día de hoy, que salió a luchar con los piqueteros, y el Polo Obrero jugó un gran papel en esa lucha, plasmada en una enorme película documental del mismo nombre. Es absolutamente multifacética esta fusión política-metodológica de ocupados y desocupados”.

Mencionó el vínculo del Polo Obrero con importantes luchas obreras (Lavalán, Brukman, Zanon y el subte) y su participación en la lucha por la tierra, incluyendo a la emblemática toma de Guernica.

También dijo que “cuando el kirchnerismo se jacta de habernos transformado al movimiento de desocupados y a su historia gloriosa de lucha en ‘organizaciones sociales’, nosotros le respondemos: somos orgullos de llamarnos piqueteros y el Polo Obrero ha sido fundador del Frente de Lucha Piquetero que está luchando en estos días en la Argentina”. Y añadió que “a ese movimiento piquetero lo hemos visto siempre como una parte integral de la clase obrera. No participamos de la teoría de los ‘excluidos’ e ‘incluidos’. El que labura hoy puede ser desocupado mañana, y el que es desocupado se organiza por trabajo genuino. Para nosotros, la clase obrera es una sola, y estamos orgullosos de integrar sindicatos clasistas que se reivindican piqueteros”.

Valorando el alcance del movimiento de desocupados, Pitrola sostuvo que “otro aspecto fundamental ha sido que desde los comienzos, el movimiento piquetero y el Polo Obrero en particular, le disputa en los barrios el control a los punteros y punteras de los partidos capitalistas ,en particular del PJ”. En tal sentido, recordó el quiebre del aparato asistencial de las “manzaneras” del duhaldismo, a fines de los ’90 en la provincia de Buenos Aires, que buscaba regimentar a los explotados.

También se refirió a dos importantes acontecimientos históricos, el Argentinazo y los hechos de Puente Pueyrredón, un año más tarde. “En diciembre de 2001 el pueblo dijo basta y puso a Argentina en una ola de rebeliones populares en América Latina contra los regímenes entreguistas a los yanquis, al capital financiero. Y se vino a demostrar en esa experiencia el entreguismo de la alternancia argentina entre radicales y peronistas. El pueblo agarró las cacerolas el 19 y salió masivamente y el 20 bajaban los jóvenes desde todo el Gran Buenos Aires a la Capital para tomar la Plaza de Mayo”. Criticó la ausencia de la CCC y la CTA en esa jornada del 20 (“después del cacerolazo vieron que podía caer el gobierno y prefirieron defenderlo, en vez de defender a la clase obrera”) y lo contrastó con la actitud del Polo Obrero, que luchó en las calles hasta la caída de De la Rúa.

En cuanto a la masacre de Puente Pueyrredón, en que fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, Pitrola caracterizó que “el gobierno se jugó a ahogar en sangre al movimiento piquetero. [Pero] en la tarde del Puente Pueyrredón convocamos a movilizarnos al otro día, cuando estábamos aún atendiendo los heridos [NdR: se refiere a la movilización del 27, con decenas de miles de compañeros]. Y el que terminó fue el gobierno de Duhalde, no el movimiento piquetero. Duhalde se tuvo que ir y el Polo Obrero hoy cumple 20 años de existencia”, celebró.

Finalmente, en relación a los últimos años, Pitrola dijo que “en 2017 ya advertimos que Macri iba a llevar el país a la quiebra y con ello vendrían millones de desocupados y que la historia volvería a llamar a la puerta al Polo Obrero para transformarse como a comienzos de siglo en una organización de masas para organizar a la parte desocupada de la clase obrera. Qué acierto tuvimos: Macri quebraría el país y dejaría millones de desocupados que salir a organizar. Y qué acierto tuvimos cuando en el XXVI Congreso del Partido Obrero discutíamos que el peronismo venía a seguir gobernando de la mano del FMI. Este plenario, este Polo Obrero que se expresa de Jujuy a Tierra del Fuego, desde Salta hasta Santa Cruz, está llamado a seguirse desarrollando y politizar a lo más combativo de la clase obrera argentina, que es el movimiento de desocupados, que orgullosamente es para nosotros el movimiento piquetero”.

Guillermo Kane, quien también fue dirigente del Polo Obrero, marcó en su intervención el contraste entre las organizaciones de desocupados que se integraron al gobierno de Alberto Fernández y el Polo Obrero. “Nunca hubo tantos funcionarios surgidos del movimiento piquetero. Cada organización de esas, cuando se suma al gobierno, renuncia a la pelea por defender a las reivindicaciones. Ese abandono explica el crecimiento explosivo del Polo Obrero”, dijo. Defendió el frente único como método, que ha sido aplicado sistemáticamente, para golpear juntos al Estado en la lucha por las reivindicaciones.

Daniel Aguirre, del Movimiento Argentina Rebelde (MAR), integrante del Frente de Lucha Piquetero, indicó en su saludo que “somos parte de un frente de unidad en las calles contra los gobiernos y planes de miseria que quieren aplicar”. Y agregó que “la salida más allá de la lucha por las reivindicaciones inmediatas, [es] por una sociedad en que haya una vida que merezca ser vivida, por una Argentina socialista”.

Silvia Saravia, de Barrios de Pie-Libres del Sur, dijo que “hemos logrado mucho a pesar de nuestras diferencias” y añadió que “no vamos a dejar que los poderosos se apropien de lo que nos pertenece”.

Mónica Sulle, del Movimiento Teresa Vive, valoró la lucha común de las organizaciones piqueteras y dijo que “estamos del lado de la clase que lucha por cambiar la sociedad, por enfrentar a los gobiernos patronales y poder construir un sistema de igualdad donde se terminen los patrones y podamos construir una sociedad socialista”.

También se escucharon los saludos enviados por referentes del MTR 12 de Abril, del movimiento Torre (parte del Bloque Piquetero Nacional), y el FDU, que no pudieron estar presentes.

Ileana Celotto, que habló en nombre de la Coordinadora Sindical Clasista, comenzó reivindicando la jornada de lucha común del viernes 18 de ocupados y desocupados. También indicó que “durante estos 20 años hemos tenido que discutir y debatir en defensa de la unidad de ocupados y desocupados, frente a muchos otros que no la veían y despreciaron la organización de esos desocupados y la realización de acciones conjuntas”.

Finalmente, dijo que “los que militamos en el Partido Obrero, en las organizaciones sindicales, les prometemos que siempre defenderemos la unidad de clase, de ocupados y desocupados. Somos la misma fuerza que enfrentamos el poder de la burguesía y el capitalismo”.

Vanina Biasi, dirigente del Plenario de Trabajadoras y el PO, se refirió al femicidio de Florencia Romano, cuyo caso, dijo, muestra que la inseguridad y la violencia vienen directamente desde el gobierno. “Esta tribuna la queremos para exigir la renuncia del ministro de seguridad de Mendoza [Raúl Levrino], y del jefe de policía [Roberto Munives], que tienen una tradición de persecución a las organizaciones que luchamos por el pan. El llamado al 911 de Florencia no fue respondido, la denuncia fue descartada. Por responsabilidad de la policía que dirige [el gobernador Rodolfo] Suárez es que murió Florencia”, denunció.

Por otro lado, cuestionó severamente al gobierno nacional, que “se pretende defensor de las mujeres” y estableció un techo salarial de 20 mil pesos para las trabajadoras de casas particulares. “La problemática de la mujer, si no está comprendida al problema de clase, no puede ser abordada adecuadamente”, concluyó. Y llamó a movilizarse para lograr la aprobación del aborto legal, que el 29 será tratado en el Senado.

Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, dijo que “este año hemos visto un Polo Obrero en pie en todo momento. Y desde el clasismo, desde el movimiento antiburocrático y los sindicatos, nos tocó estar codo a codo en las calles para que los intereses de los trabajadores estén en la agenda política por la presión enorme de las movilizaciones y acciones”. Resaltó la importancia de la unidad de ocupados y desocupados, a través de distintos plenarios, lo que “nos trajo mucha más fuerza”, y en particular recordó el apoyo del Polo Obrero a la lucha de los obreros de Fate contra el procedimiento preventivo de crisis.

Romina Del Plá cerró el acto y definió que ser piquetero es “un compromiso programático, de vida y de lucha por poner en pie un gobierno de trabajadores”, por lo que reivindicó ese legado, frente a la crítica de los enemigos de clase. Valoró la “total independencia respecto a los gobiernos y del Estado” y llamó a participar del acto del Frente de Izquierda-Unidad del martes 22, frente al Congreso, en defensa de las jubilaciones.

 

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