Mujer

4/6/2026

CÓRDOBA

Cintia Frencia pide la expulsión de Moreno y se agrava el encubrimiento del PJ

Alzó la voz en el recinto para exigir la expulsión y apeló a la movilización popular hasta que caigan todos los responsables, materiales, ideológicos y políticos del crimen de Agostina.

Cintia Frencia.

En la sesión de este miércoles, Cintia Frencia exigió la expulsión de Ricardo Moreno del Concejo Deliberante para que se investigue el alcance de sus implicancias en el femicidio de Agostina Vega.

La exigencia de que se abra el proceso de expulsión se realiza en oposición a las maniobras de rescate del PJ, que pretende apartarlo con un tecnicismo y sin una investigación a fondo que lleve a su expulsión. La estrategia oficial consiste en que el titular de la lista –el actual secretario de Políticas Públicas y Desarrollo Humano, Raúl La Caba- vuelva a ocupar su banca, y de esta manera preservar a Moreno de una investigación que puede destapar una olla de escándalos y descomposición superior a la que conocemos hasta ahora. Además, una separación en estos términos implicaría que, ante cualquier vacancia en la lista oficialista, Moreno podría volver a asumir la banca.

Por estas horas se agrava el empantanamiento del oficialismo. Después de una marcha por Ni Una Menos histórica, con más de cien mil personas en la calle y bajo la lluvia, donde resonó la exigencia clara y consistente de que se investigue a fondo al poder político involucrado hasta la médula en el crimen de Agostina, las posibilidades de maniobra se achican para el gobierno.

La resistencia a abrir el proceso de expulsión con la conformación de una comisión de investigación pone en evidencia la continuidad del encubrimiento político estatal. El PJ no baja a Moreno de la banca, sino que va a su rescate para preservar al resto de los funcionarios y negocios alcanzados. De otra manera no se explica por qué no quieren investigar y develar la verdad real detrás de un crimen que estremece a todo el país.

El concejal Moreno es una ficha clave en el armado del PJ: preside la agrupación barrial punteril “Las 62 Organizaciones Peronistas”, y es un abogado penalista de renombre conocido por la defensa legal de sectores vinculados a las redes del narco, la trata y el delito organizado. En los últimos días paseó por todos los medios de comunicación jactándose de haber hecho ingresar a la municipalidad de Córdoba a 500 empleados, entre los que se encontraba Claudio Barrelier. Este solo hecho es una confesión del delito de tráfico de influencia, violatorio de los procedimientos establecidos en el estatuto del empleado municipal para ingresar a trabajar –un hecho que además es moneda corriente y se hace con total impunidad a los ojos de todo el mundo.

Pero, además, Moreno, siendo concejal, ejerció personalmente la defensa legal de Barrelier en la causa por privación ilegítima de la libertad del año 2025, en la que una joven salió desnuda y maniatada de su domicilio asegurando que la intentaron violar. Obra en autos de esa causa la declaración de la joven, que asegura que Barrelier, amenazándola con un arma en la cabeza, le dijo: “Quedate calladita, que ahora van a venir los que tienen la plata y hay que mostrar confianza”. Está muy claro que hay algo más que la defensa legal de un violador o femicida cualquiera; detrás de Barrelier pueden existir negocios y vínculos delictivos vinculados a la política que no conocemos y es necesario develar.

Barrelier estuvo detenido apenas 20 días y salió en libertad después de que el propio Moreno pagara una fianza de 5 millones de pesos. Nunca se informó sobre estos antecedentes penales a la municipalidad, como era su deber, lo que constituye al menos una grave falta ética.

Pero por si hubiera alguna duda, en la causa de Agostina su estudio jurídico volvió a asumir la defensa de Barrelier, y solo se apartó después de que la crisis política les estalló en la cara. No es para menos: si no hubiera sido por este armado de encubrimiento y protección, que también involucra a la justicia, hoy tal vez Agostina estaría viva.

Todo este encubrimiento tiene su razón de ser en un padrinazgo político: Barrelier no es cualquier femicida, es un militante de las fuerzas políticas gobernantes que se codea con altos funcionarios. Las inoperancias a la hora de recepcionar las denuncias, activar protocolos u ordenar medidas no se quedan solo en inoperancias; detrás hay amparo político.

Por eso no alcanza con la separación, ni tampoco con una renuncia a la banca. No se puede ser testigo inmutable de semejante operativo de impunidad y encubrimiento que se llevó la vida de Agostina, y que expone a miles de mujeres, niñas y adolescentes a diario a verdaderas mafias en nuestra provincia. Hay que ir a fondo.

Desde la banca del Frente de Izquierda, Cintia Frencia alzó la voz para exigir la expulsión de Moreno, y apeló a dar continuidad a la movilización popular hasta que caigan todos los responsables –materiales, ideológicos y políticos. Por Ni Una Menos y por justicia por Agostina.

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