Mujer
1/7/2026
Córdoba: femicidio de Natalia Delso, el Estado es responsable
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El pasado lunes 29 de Junio fue encontrado el cuerpo sin vida de Natalia Delso, de 38 años, madre de tres hijxs. En el mismo lugar yacía colgado su expareja Juan Galván, quien sería el autor de un nuevo caso de femicidio en la provincia de Córdoba, que sucedió en una vivienda sobre la calle Beiro en el barrio Urquiza de la ciudad de Morteros.
La principal hipótesis de investigación apunta a un femicidio seguido de suicidio, y nuevamente el agresor conocía previamente a la victima. Además, el asesino de Natalia ya tenía antecedentes por violencia de género, pasó años en la cárcel por lesiones graves calificadas y lesiones leves contra otra pareja -esa causa se inició en 2022.
Es decir que el femicida ya registraba antecedentes calificados en un contexto de violencia de género. Ahora, la investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Morteros en manos de Francisco Payges, buscando determinar con precisión cronológica cómo se desencadenaron los hechos; pero el Estado y su Justicia llegaron tarde.
Hay que decir que a la víctima la encontró un familiar junto a otro del victimario. La búsqueda fue iniciada al pasar las horas y al ver qué la víctima no regresaba ni respondía los llamados de su familia, fueron a la vivienda de Galván. Allí, intentaron comunicarse sin éxito, oyendo que los teléfonos sonaban dentro de la casa donde había música muy fuerte.
Además, encontraron que el femicida había montado una escena de encierro, asegurando puertas y ventanas desde el interior de la casa con cables y alambres para evitar cualquier tipo de auxilio o escape. Natalia habría sido asesinada producto de los golpes; y su femicida, Galván, se suicidó tras cometer el crimen.
Juan Galván habría sido liberado hace un año, luego de cumplir condena por delitos de lesiones graves y leves calificadas, también en un contexto de violencia de género.
Una vez más, las mujeres quedamos desamparadas, con nuestros violentos y femicidas libres, y el Estado es cómplice de no evitar este final anunciado. Galván, como Barrelier, fue denunciado por casos de violencia anteriores. Si la justicia no fuese tan laxa en los casos de violencia de género hoy no contaríamos las muertas cada 31 horas.
Este femicidio no es un caso aislado, es el resultado de una política de encubrimiento e impunidad que quedó al desnudo con el caso de Agostina Vega en particular. Pero que es el modus operandi del poder político y judicial cordobés, que tiene además en sus altos rangos violentos, violadores y misóginos.
El más claro ejemplo de esto son los cargos de la policía de la capital, donde van salvando a uno y otro violento, retirándolos del cargo sin que paguen ninguna pena por sus delitos. Es el caso del jefe de Seguridad Capital, Pablo Esquivel, denunciado por violencia de género y reemplazado por Maza, retirado del mismo cargo en 2024 por violencia, exhibicionismo y acoso.
A esta realidad se suma ahora con la evidencia recopilada de bares como Wachitas, Malibú, entre otros, el encubrimiento y participación de funcionarios en las redes de trata, cooptación y venta de mujeres en la noche cordobesa. Realidad que atraviesa nuestra provincia desde hace décadas, y que deja como resultado desaparecidas como es el caso de Delicia Mamani Mamani, que falta hace 7 meses y por la que no han movido un solo dedo en buscarla.
En este marco, estamos construyendo el 39° encuentro plurinacional de mujeres y diversidades, esta vez en nuestra provincia, que tendrá sin duda como eje principal de denuncia la descomposición y complicidad del PJ cordobés que apaña y deja libre a femicidas y violadores mientras las vidas que se van son las de nosotras. También denunciará el vaciamiento del Polo de la Mujer, cuyas trabajadores se encuentran en lucha contra la precarización laboral.
Una vez más, Ni Una Menos. El Estado es responsable. A las calles hasta que caiga todo este cerco de impunidad.





