Mujer
1/6/2026
Este 3J, ganemos las calles al grito de justicia por Agostina
Un nuevo femicidio conmueve al país en la previa del Ni Una Menos.

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Justicia por Agostina.
Estamos en vísperas de un nuevo 3 de junio, que es el aniversario de aquella enorme gesta popular por el Ni Una Menos, con un país entero conmovido primero con la búsqueda de Agostina Vega –una chiquita de 14 años que había desaparecido el sábado 23 de mayo- y luego con la trágica noticia de la aparición de su cuerpo sin vida, descuartizado, en el barrio Ampliación Ferreyra de Córdoba. Ese mismo día tuvimos que asistir, azorados, a lo que fue un verdadero bochorno: la conferencia de prensa que dieron el fiscal Raúl Garzón y el ministro de Justicia de la provincia del gobernador Llaryora, Juan Pablo Quinteros, que no abrió la boca pero fue parte de este espectáculo ruinoso cuyo único objetivo fue poner en curso un operativo de impunidad y de encubrimiento de la trama de poder que hay por detrás, que en buena medida explica la pésima actuación de todos los poderes del Estado desde el momento en que Agostina desapareció.
La desaparición fue ese sábado por la noche; sin embargo, a la mamá no le tomaron la denuncia en la comisaría en primera instancia. A esa comisaría del barrio Juan Pablo II se movilizaron familiares, vecinos y amigos después de la conferencia de prensa, el sábado 30 por la noche, y fueron brutalmente reprimidos. La policía, con balas de goma y gases lacrimógenos, apuntó contra mujeres familiares que estaban con sus hijitos. Había estallado la bronca después de semejante conferencia, en una lucha por justicia por Agostina. Luego de que se le negara la toma de la denuncia, el domingo siguiente generó gran repercusión mediática el testimonio clave del remisero, que daba cuenta de que había llevado la noche anterior a Agostina hacia la casa donde vive Claudio Barrelier, que es, finalmente, el principal sospechoso que está detenido.
Pero, aunque se conocen esas pruebas, para Barrelier no hubo allanamiento ni detención. No habrá ningún tipo de medida hasta el miércoles. La familia denuncia que incluso cuando se radicó la denuncia –bastante tarde, recién el lunes 25- no se aplicaron de inmediato ni los protocolos que corresponden a este tipo de casos para tomar todas las medidas de búsqueda ni la Alerta Sofía. Este retraso en el accionar es un condimento que alimenta la bronca que sentimos todos hoy, que no tenemos más a Agostina, que tenía 14 años. Y cuando uno ve lo que hay detrás, tenemos que el imputado y principal sospechoso, Barrelier, no es un don nadie, sino un puntero del PJ, militante de las 62 Organizaciones Peronistas que comanda el actual concejal Ricardo Moreno, que es un abogado de narcos y criminales muy conocidos. Moreno también fue el abogado personal de Barrelier, quien tiene un prontuario en materia de violencia de género –una de las últimas causas corresponde a una denuncia de 2025 por parte de una mujer que huyó desde la misma casa donde se ve en imágenes a Agostina, denunciando haber sido secuestrada semidesnuda y un intento de violación.
El concejal Moreno es el que lo defiende personalmente y logra que salga bajo fianza, y también el que le consiguió un cargo en la municipalidad de Córdoba –Barrelier es empleado municipal desde la época de la intendencia de Llaryora, que hoy es gobernador. Hace un día renunció el otro abogado de Barrelier, Sánchez de Bianco, yerno de Moreno. Tanta disposición para la protección es lo que explica el pésimo accionar de la justicia, la policía –que está alimentando la bronca- y, por supuesto, la complicidad del poder político. En esta conferencia de prensa bochornosa tuvimos que escuchar al fiscal diciendo que estaban investigando, lo cual muestra que no están actuando como corresponde; ahora le quieren dar un premio al perro que encontró el cadáver. Esto, después de que hemos visto que la actuación en las primeras horas es decisiva para este tipo de casos. Han actuado garantizando la impunidad y, lejos de revertir lo que fue el desenlace fatal, fueron un eslabón partícipe de que la noticia sea esta. El fiscal, en la misma línea que Milei, nunca habló de femicidio, solo de homicidio. Milei quiere eliminar la figura legal del femicidio. Por todo esto estamos reclamando la destitución tanto del fiscal Raúl Garzón como del ministro Quinteros.
Les invito, de paso, a seguir en las redes a nuestras compañeras Soledad Díaz García y Cintia Frencia, que estuvieron participando de las movilizaciones y están informando sistemáticamente sobre el tema. Se está elaborando un proyecto para presentar a través de la banca que Cintia tiene como concejal en Córdoba, para exigir la destitución de estos funcionarios.
Lo de Agostina duele, era una chiquita de 14 años. En 2015, el grito era por Chiara Páez, una jovencita de similar edad que sufrió un femicidio brutal. El mismo fin de semana en que se conoció el femicidio de Agostina se supo el de Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en la localidad de El Dorado, provincia de Misiones; su cuerpo fue hallado en una construcción abandonada. Duele porque es Dulce, es Agostina, fue Chiara; son muchísimas mujeres y niñas las que son víctimas de este verdadero flagelo de los femicidios y la violencia. Esto ocurre cuando tenemos un presidente que se la pasa negando que exista la violencia contra las mujeres y diversidades, que es un cultivador del odio contra las diversidades y las mujeres, y del odio que sustenta la violencia de género. La respuesta contra estas atrocidades tiene que ser masiva. Para este 3 de junio se están preparando movilizaciones en todo el país. Por supuesto que la bandera del reclamo de justicia por Agostina Vega tiene que sentirse. A su familia, a su mamá, hay que abrazarlas con la lucha en las calles. Desde el Plenario de Trabajadoras estamos impulsando muy activamente la participación en estas movilizaciones, y queremos utilizar este espacio para convocar a todo el pueblo a rebelarse contra esta barbarie.
Una última cuestión. Muchos señalan que no se puede decir que Barrelier era del peronismo, porque de alguna manera estos problemas involucran a toda la sociedad y no hay ninguna fuerza política que pueda decir que está exenta de tener integrantes varones que apliquen violencia de género e incluso lleguen a cometer un femicidio. Pero el problema es cómo actúa esa fuerza política y si el Estado protege a miembros de las fuerzas políticas. Todavía no sabemos en qué momento fue asesinada Agostina, o sea si una acción más pronta de la justicia hubiese evitado el crimen; pero más allá de ese hecho, lo importante es ver que hay una protección, una mora de la justicia para actuar que termina favoreciendo finalmente este tipo de crímenes.
Otros dicen que no hay que politizar el caso. Al revés, hay que politizarlo. El gobierno nacional, con los discursos y la política que tiene, derrama hacia abajo toda la violencia y contribuye a reproducir una ideología machista, patriarcal y misógina entre la población.
Todo esto es lo que quiso señalar nuestro movimiento de lucha en aquel 2015, cuando levantábamos la consigna “Ni una menos, el Estado es responsable”. Porque esto no opera en el vacío: las distintas instituciones del aparato del Estado –el Poder Judicial, la policía, el poder político-, lejos de ser una herramienta al servicio de los derechos de las mujeres y las diversidades, son agentes muy comprometidos con la violencia contra las mujeres, lo que se ve en estos casos con la promoción de la impunidad y el desamparo a las mujeres víctimas.
Este miércoles movilicemos con todo en todo el país. Acá vamos a tener una concentración en Congreso, a las cinco de la tarde.



