Mujer

18/5/2023

Victoria Villarruel y Milei, militantes del aborto clandestino y de coartarle la libertad a las mujeres

"Vos con la casta, nosotras con las mujeres", la cruzó Vanina Biasi, precandidata a jefa de gobierno por el Partido Obrero en el FIT-U.

Victoria Villarruel y Milei.

Victoria Villarruel, diputada nacional por la Libertad Avanza y candidata a vicepresidenta de Javier Milei, se despachó contra los derechos de las mujeres diciendo: “soy una profunda defensora de la vida, creo que es una ley (por la Ley del Aborto) que ha sido nefasta para la República Argentina. Yo, si estuviera en mis posibilidades, por supuesto, creo que debe ser derogada”. Así, queda claro que esta gente de defensora de la libertad solo tiene el slogan, porque buscan quitarle el derecho a miles de mujeres y personas gestantes de decidir sobre su cuerpo.

En ese sentido Vanina Biasi, precandidata a jefa de gobierno por el Partido Obrero en el FIT-U la Ciudad de Buenos Aires, le contestó: “No vas a poder, esta lucha no solo se la ganamos a los que gobernaron siempre contra el derecho al aborto, también la ganamos en las calles. Vos con la casta siempre, nosotras con las mujeres en las calles!”

En la misma entrevista la candidata también agregó: “no estoy de acuerdo con considerar a las mujeres como víctimas. La violencia no tiene género”. Así, arremete directamente contra las mujeres que padecen violencia en sus hogares, desconociendo el sometimiento económico, psicológico y físico del que son víctimas por perpetuarse relaciones opresivas de género dentro del capitalismo, como complemento de un régimen social de explotación.

Allí la mujer es mano de obra barata para los empleos más precarizados en su mayoría cargan con las tareas domésticas no retribuidas, cuando no quedan relegadas a ellas a costa de una dependencia económica; una condición que la vice de Milei y compañía pugnan por seguir sosteniendo. En cambio, los socialistas luchamos por la socialización de las tareas domesticas, una condicion elemental para avanzar en una mayor libertad de las mujeres.

También dijo: “estamos en la moda de auto percibirnos como queremos”, desconociendo la lucha de todo el colectivo travesti-trans, cuya expectativa de vida se ubica en los 35 años por las condiciones de vida paupérrimas a las que lo arrastran todos los gobiernos. Estas personas carecen de acceso al mercado laboral, por lo que la gran mayoría acaba prostituyéndose y siendo víctima de innumerables situaciones de violencia, acoso y discriminación; ; que en mucho casos terminan en crímenes de odio.

La política misógina y anti derechos también se ratifica en la plataforma electoral que presentó Milei. Allí, se presenta un cúmulo de medidas oscurantistas como “la defensa del niño desde la concepción”, es decir derogar la Ley del Aborto que el movimiento de mujeres y disidencias le ha arrancado a la iglesia y a la “casta” política, luego de un sinfín de estadísticas de muertes por abortos clandestinos. Es la muestra de que a fin de cuentas Milei defiende los mismos intereses que dice combatir y no la libertad en ninguna de sus formas.

El mismo programa estipula quitarle la obligatoriedad a la Educación Sexual Integral (ESI) de las escuelas, para que la instrucción quede en manos de las familias. Esto se enmarca en una política de impulsar la privatización de la educación, lo cual refuerza la injerencia de la iglesia o de la educación confesional que sostiene concepciones oscurantistas, un método de regimentación contrario a cualquier tipo de formación en pos de la libertad y de la construcción de cualquier juicio crítico.

A su vez, plantea privatizar la salud pública, lo que probablemente dejaría millones de mujeres sin acceso a anticonceptivos, que son las que van a buscarlos de manera gratuita al hospital por no poder pagarlos o los reciben de parte de las obras sociales. Esto engrosaría los embarazos no deseados y por lo tanto empuja a la clandestinidad y al riesgo de mutilaciones o de muerte a todas las mujeres que elijan interrumpir un embarazo. Sería el broche final del ajuste que hoy esgrime el gobierno nacional sobre ese presupuesto para pagarle al FMI.

Lejos de que la libertad avance, lo que estos reaccionarios proponen es un retroceso enorme en materia de derechos y libertades, y un reforzamiento de la regimentación estatal de la mujeres, que está en sintonía con la doctrina oscurantista de la Iglesia. Se valen del fracaso de todos los gobiernos capitalistas en resolver las demandas del movimiento, incluso con la existencia de un Ministerio de Mujer y Género que resultó ser un fraude, para atacarlo. Nos nos van a doblegar. Los trabajadores debemos echar a todos los políticos capitalistas con la movilización popular.