Políticas
21/8/2026
A “La Neuquinidad” la argentinización de la tierra le duró menos de una quincena
La demagogia de corto vuelo del gobierno de Neuquén.
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El pasado 19 de agosto, fuerzas de Gendarmería Nacional y de Operaciones Especiales de la policía de Neuquén desalojaron una parcela de tierra bajo custodia de la comunidad Quintriqueo, en Neuquén, en una causa promovida por una familia belga, dedicada a los negocios inmobiliarios. Se trata de tierras ubicadas en la zona de Villa La Angostura, uno de los más exclusivos centros de turismo al sur de la provincia.
Está claro que la policía neuquina ha actuado bajo la directa dirección política del gobierno. El mismo que hace apenas unos días presentó un proyecto para que la tierra fiscal de la provincia no sea “extranjerizada”. Aunque sí puede venderse a grandes capitales extranjeros siempre y cuando constituyan una sociedad con sede en el país.
Para “La Neuquinidad” tampoco hay límites cuando se trata de tierras fiscales, pero del Estado nacional. Un grupo empresario, nacional o extranjero, que exhibe títulos desde hace apenas unos años, es considerado el real titular de un predio, por sobre el reclamo de comunidades que habitan la zona desde hace siglos. Porque el reclamo de la comunidad mapuche desalojada se inicia cuando los empresarios denunciantes alambraron el acceso a las tierras de invernada de la comunidad.
Hacia el final del verano, los crianceros o las comunidades mapuches llevan su ganado en busca de los pastos de las zonas de mayor altitud (veranada), pero cuando se inicia la época de las nevadas, los bajan a tierras de menor altura o valles cordilleranos (invernada). Esto es así desde tiempos ancestrales y es una necesidad vital para la supervivencia de los piños de chivas o ganado durante el duro invierno andino.
Pero para la casta judicial y el gobierno de “La Neuquinidad” un límite artificial como un alambrado es prueba suficiente de potestad propietaria. Borran de un plumazo que “En 2004, el Plan de Gestión del Parque Nacional Nahuel Huapi reconoció la preexistencia de la Lof Kinxikew y su asentamiento en la zona desde antes de 1902” (El Extremo Sur de la Patagonia 19/8/2026).
Se trata de hectáreas de bosques nativos, ubicadas dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, en zona de lagos y ambicionada por la especulación inmobiliaria.
Derrotada la ley, se impone a garrotazos
Este desalojo es un acto de provocación contra la movilización nacional que el 6 de agosto pasado hizo retirar parte del proyecto mileísta en el Senado. Pero es la reafirmación que el desalojo en defensa del capital está habilitado como siempre.
Pruebas al canto. Los propietarios del hotel Correntoso compraron hace unos años la Estancia Lago Totoral S.A. a través de la cual adquirieron las tierras que hoy hicieron desalojar. El propietario del hotel, un empresario inmobiliario, formó con Bahía del Manzano SA, nuevos negocios sobre la ribera del lago y “con las compras de tierras del 2024 armó un corredor propio en unos 45 kilómetros aproximadamente, con Totoral en el extremo oeste y el lote 42 en conflicto en el este” (Resumen Latinoamericano, 11/8/2026). Este lote 42 es el que acaba de ser desalojado.
Por su puesto ni la familia belga que inició el litigio judicial, ni el propietario actual, han residido en el predio que han impulsado expropiar.
Para “La Neuquinidad” esto encaja perfectamente con su proyecto de “argentinización” de las tierras fiscales: porque en este caso el propietario es una persona jurídica radicada en el país. En algunos edictos publicados en el Boletín Oficial de la Nación, este empresario nacional fija su domicilio en CABA.
En las puertas de la Casa de Gobierno, comunidades mapuche acompañadas de organizaciones, entre ellas el Partido Obrero a través del diputado César Parra, hicieron una dura denuncia de este atropello. Y lo hicieron en el mismo lugar de donde fueron desalojados de un acampe hace unos meses.
Con esta actuación de “La Neuquinidad” y el anuncio que votará a favor el proyecto del BCRA y de la eliminación de las Paso del mileísmo, cualquier demagogia “neuquinizante” choca contra los hechos.
Por la recuperación de todas las tierras reclamadas por las comunidades mapuches, ni un metro cuadrado para la especulación inmobiliaria. Toda la tierra para quien la trabaja y reside en ella.




