Políticas
20/8/2026
EDITORIAL
El “riesgo Milei” alcanza a 40 millones de argentinos
Pongamos al Frente de Izquierda a la cabeza de la bronca.

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Caputo afirmó que "la economía se llevará puesta a la política", algo que puede resultar cierto, solo que, como están las cosas, se lleva puesto a Milei. Hay que recordar que van cuatro meses desde el comienzo de los "mejores 18 meses de la historia argentina", según el mismo declarante, y las cosas van decididamente barranca abajo. Y, para no soltar al "trader", desde su canchero "comprá campeón", no ya la banca, sino 1,5 millones de personas por mes atesoraron US$ 2.461 millones mensuales para cubrirse de una crisis que ven venir. Estas últimas "personas físicas" son del reducido 9,3% de la población que tienen capacidad de ahorro (Consultora Zentrix). No tenemos que explicar al lector que el otro 90% no llega a fin de mes en diferentes medidas, pero en un dominó en el que la mitad de los trabajadores formales está claramente debajo de la línea de pobreza ($1,3 millones mensuales o menos de eso). De ahí el tema que conmueve al país, que es el de los seis o siete millones de deudores morosos. Suficiente masa para canalizar una rebelión popular si encontraran un canal para ello. Por eso, un insospechable vocero del capital financiero como Willy Kohan ha dicho: "Recordemos que los ahorristas tiraron piedras a los bancos" en 2001, marcando responsabilidad también de los bancos. Indudablemente, no se trata de "una cuestión entre privados" (Milei dixit), sino de una de las manifestaciones más agudas y novedosas del fracaso de Milei y su régimen, y de la enorme crisis social que se agrava día a día. Milei se paseó por América Latina como cabeza de la ultraderecha; puede estar a la cabeza de su decadencia.
Implosión de la política económica
El salto en la inflación –que tenía que empezar en 0 en agosto- a 2,1% en julio ha sido apenas una razón parcial del drama de 40 millones de argentinos que viven de su trabajo, no del ajeno, porque bien medida sería de 2,5% y, según un estudio, desde la asunción de Milei la inflación general sería un 20% mayor. Una enormidad que explica que todas las encuestas, sin excepción, marquen como la mayor preocupación popular la economía y el desempleo, que crece a caballo del despido masivo cuando no del cierre de más y más empresas. Es la "transición", responden cada vez con voz más temblorosa las golpeadas usinas de la batalla cultural. Cabe preguntar: la transición ¿hacia dónde?
Veamos la evolución de los presuntos puntos fuertes del régimen de Milei. El riesgo país cerró el 19 de agosto en 517 puntos, ascendente desde hace un mes, lo que aleja completamente a la Argentina de los mercados de deuda para renovarla, porque se trata del diferencial entre la tasa internacional y la que paga el país. La tasa en EE.UU. trepó a 5,28%, nivel nunca visto desde la crisis de 2008, y la japonesa a 4,18%, lo que es un aumento sideral cuando Japón operó durante décadas a tasa cero e incluso negativa para enfrentar su deflación y estancamiento económico. La guerra de Medio Oriente está en el centro de esta crisis mundial, pero hay razones aún más profundas de sobreproducción y caída de las tasas de inversión que desatan, justamente, las guerras de monedas y comerciales. Argentina está siendo entregada atada de pies y manos, en medio de la presión de los bancos centrales imperialistas para evitar el derrumbe de sus monedas y bonos de enormes deudas soberanas propias. Las dificultades para otro rescate a lo Scott Bessent están a la vista.
Y recordemos que Georgieva del FMI dijo “no hará falta que prestemos dinero a la Argentina en 2027”, la manera diplomática de decirle a Caputo y Milei que no habrá más crédito adicional. La duda fue siempre si estarán los dólares para afrontar el 2027 con vencimientos de más de US$ 20.000 millones en ese año. Pero hoy la duda del FMI, de todo el capital financiero y de todo el círculo rojo, es si estarán los pesos en la economía para comprar esos dólares. O sea, si la actividad económica sigue cayendo como cae en la industria y el comercio, revienta el superávit fiscal que bien mirado ya no existe: se malversaron 1,3 billones del impuesto a los combustibles que tiene destino a obras en caminos que se caen a pedazos, otro tanto le deben a las universidades; otros US$ 5.000 millones anuales se dejarán de recaudar porque van al FAL, el fondo de despidos gratuitos con dinero de los jubilados. En tanto, los subsidios a la energía han subido un 74% en el año a pesar de los tarifazos que la gente no puede afrontar. El superávit fiscal está sostenido con contabilidad creativa y parate económico. Cae el consumo y cae la recaudación, mientras crece la importación de bienes terminados. La tasa de inversión del 16% es de desinversión, porque debajo del 20 consume el capital ya invertido y para una reactivación debería ser al menos del 25%. La última ronda de renovación de deuda consiguió solo el 34% de los fondos, si esos pesos van al dólar habrá más tensión cambiaria. Ya no se oye hablar a Milei del pedo de buzo, es más, se borró diez días misteriosamente.
Apuntemos que en lo que va del año las multinacionales giraron al exterior US$ 3.400 millones en dividendos; se la llevan. Hay ruido por arriba. El empresario Roberto Urquía, nada menos que un zar del complejo exportador aceitero, dijo: "El problema es que la gente cobra salarios que no le alcanzan para vivir y las empresas cierran porque no los pueden pagar". Notable síntesis de la crisis capitalista que no encuentra salida en los marcos capitalistas. La energía y el agro representan el 8% de la fuerza laboral. El tejido productivo y comercial se hunde. La reconversión del capitalismo nacional, planteada y apoyada por toda la burguesía hasta ahora, lleva un rumbo de padecimientos insoportables para la gran mayoría nacional.
Las familias endeudadas, una bomba social
El tema ganó la plana política. Los proyectos de la oposición apuntan a rescatar a los bancos, financieras y usureros varios como Galperín, que tienen tasas usurarias. Los bancos pagan el 22% –del que habló Milei- a un depósito de plazo fijo, pero cobran desde el 66% en los préstamos; y Mercado Pago llegó a cobrar el ya famoso 1.375%, un récord de robo a trabajadores que motivó la denuncia, ahora ampliada, de Gabriel Solano.
El Banco Central tuvo enorme responsabilidad en esto porque bajó los encajes (la parte inmovilizada de los depósitos) para inundar el mercado de plata en 2025, bajó las tasas y los bancos ametrallaron a gente desesperada que no llegaba ni llega a fin de mes con ofrecimientos de créditos. Luego de la corrida cambiaria previa a la derrota de la elección bonaerense, subieron los encajes por el pasaje de todo un sector al dólar, elevaron las tasas cinco o seis veces, y millones y millones quedaron engrampados en deudas para pagar deudas, hasta caer en la morosidad.
El gobierno tiene toda la responsabilidad porque prometió una recomposición del salario real que fue al revés: perdió sistemáticamente poder adquisitivo. Quienes perdieron el empleo, ni hablar. Y hasta las mimadas fuerzas de seguridad están a la cabeza de los estatales morosos: uno de cada cuatro militares y policías es moroso (Clarín, 14/8). El régimen no alimenta siquiera a los esbirros que manda a reprimir a los jubilados cada miércoles.
El gobierno está paralizado ante la crisis. La oposición peronista solo atina a proyectos para refinanciar las deudas, que son un rescate de los bancos: "proveer tiempo", dice Redrado, el ex del Banco Central. Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda hemos planteado la condonación de deudas a los trabajadores para que la crisis la paguen los usureros. La CGT, por su lado, convocó a marchar por el tema, pero difícilmente vayan más que ellos solos; no tienen autoridad moral para convocar a los deudores, cuando la burocracia sindical es responsable de firmar las paritarias a la baja, de no luchar contra los 27.000 cierres de empresas, contra el desguace en el Estado, contra el millón de despidos del Volver al Trabajo y de aislar a los que luchan, como Fate, los docentes o el movimiento piquetero. El planteo del plan de lucha hasta la huelga general es de carácter estratégico; empalma con el "Fuera Milei" porque significa organizar la fuerza social de los trabajadores para movilizarla hasta derrotar al gobierno.
Milei, Macri, la crisis del peronismo y el Papa
Que Milei se haya sostenido en este cuadro económico y social y después de la crisis de Adorni refleja que el establishment valora el repago de la deuda, la reforma esclavista y el ajuste criminal. Su enorme debilitamiento no es capitalizado porque no hay un programa de salida que no sea el de la Patagonia petrolera, la cordillera minera y la pampa húmeda más concentrada. Karina y cía discuten aliarse con el PRO con la reelección de Milei como eje, pero el tironeo con los gobernadores, cuya liga está en los inestables acuerdos que saltaron con la ley de tierras, complica el paquete de leyes propuesto.
Por su parte, hasta que un sector de la burguesía cambie de rumbo, el peronismo solo discute cómo presentarse en 2027. No atina siquiera a un programa decididamente devaluacionista, porque sería explosivo. Tampoco quieren espantar a los Madanes o los Rocca, cuestionando aspectos centrales como la reforma laboral o el esquema minero y petrolero; son socios de esas políticas. La reunión de cinco horas de los capitostes del peronismo solo discutió defender las Paso. Eso ante la opinión pública. Por abajo empezaron una negociación con Milei para un posible entendimiento en este punto.
De un lado y del otro, el gobierno y el peronismo disputan asociarse a la venida del Papa. Estratégico desembarco por la paz social cuando la caldera levanta presión.
Pongamos la izquierda al frente
El punto para el Frente de Izquierda, en ascenso en las encuestas, son las masas. La fuerte movilización por la ley de tierras alertó a los políticos capitalistas. Tiene que ser nuestro fuerte. Colocarnos como la referencia política y programática de las tendencias a la lucha y la movilización popular para que se vaya Milei. Es claro que falta un año para las elecciones nacionales y mucha agua pasará bajo el puente. Pero también que en abril se estará seguramente votando en la provincia de Santa Fe, en mayo en Tucumán con elecciones ya convocadas, seguramente en junio en Córdoba y así de corrido.
En nuestro XXX Congreso hemos propuesto una asamblea nacional del Frente de Izquierda y lanzamos directamente la formación de comités unitarios por el Frente de Izquierda. Hasta ahora, rechazados por el PTS de Myriam Bregman, que aparece muy bien ubicada en las encuestas. Los estamos desarrollando con Izquierda Socialista y todas las fuerzas dispuestas a hacerlos. El punto es colocar al Frente de Izquierda a la altura de la crisis, desenvolviendo la salida a los deudores, colocando nuestra salida anticapitalista de ruptura con el FMI y no pago de la deuda, de nacionalización de los recursos estratégicos, del comercio exterior y la banca, de reorganización económica bajo la dirección de los trabajadores, lo que plantea la lucha por el poder político. En los sindicatos hemos reunido a todos los sectores antiburocráticos en las listas para la elección de la CTA-A y para la dirección de Ctera; es el camino. La ruptura del PTS del FIT-U en Bariloche, el camino errado.
El debate iniciado de una marcha de la bronca en una reunión en Sociales que congregó a la izquierda es positivo, en la medida en que sea enderezado en este sentido: programa y lucha de clases. Transformarnos en la referencia política de la lucha de Fate, de los paros docentes en las provincias, de la docencia universitaria en paro, de todo el pueblo explotado. Mostrando que para enfrentar a Milei tenemos que delimitarnos a fondo del recambio peronista que hace puro colaboracionismo con sus gobernadores del ajuste, con la burocracia sindical en todas sus alas, con sus diputados y senadores. Tenemos que llevar la bronca hacia un rumbo antagónico al de la burguesía: el del gobierno de los trabajadores y la izquierda.




