Políticas
12/8/2026
El PTS rompe el Frente de Izquierda en Bariloche
Defendamos al FIT-U y la lucha de los obreros de Fate.
En el día de hoy concluyó el plazo de presentación de alianzas para las elecciones de convencionales constituyentes en el municipio de Bariloche, que se realizarán el próximo 1° de noviembre. Para la militancia de izquierda y los luchadores de todo el país, el dato más distintivo del cierre de presentación de alianzas en el municipio rionegrino es que el FIT-U no se presentará como tal. El Partido Obrero compartirá una alianza con los compañeros de Izquierda Socialista.
Aunque es cierto que existen algunos pocos antecedentes en los que los partidos integrantes del FIT-U no hemos logrado presentaciones unitarias, esta ocasión tiene un contenido diferente. En Bariloche, se venían realizando reuniones con vías a la presentación de la lista del Frente de Izquierda. En estas reuniones, el PTS planteó que estaba en contra de establecer la rotación de la banca si se accede a la constituyente. Esta posición, ya preocupante, apuntaba a hegemonizar la banca obtenida, con diferentes argumentos. Sin embargo, el debate sobre el punto no llegó a concluirse. El PTS se retiró de las reuniones de mesa para acordar la lista con el argumento de que están en contra de realizar cualquier tipo de acuerdo con el Partido Obrero “si el PO no repudia a los dirigentes del Sutna” (sic). Créase o no, el PTS le reclama al Partido Obrero que repudie a los dirigentes de la lucha de Fate, la mayor gesta obrera que ha tenido lugar en nuestro país en lo que va del gobierno de Milei.
Las actitudes y exigencias absurdas del PTS -nos referimos a su ruptura del Frente de Izquierda en Bariloche por una polémica sobre Fate, a su reclamo de que el PO repudie a una vanguardia obrera en lucha, y a su anuncio de que “congelará” al FIT-U hasta nuevo aviso- ponen en evidencia otro problema. La “cuestión Fate” no es más que un taparrabos para avanzar en una línea rupturista del Frente de Izquierda. Pues no podemos abstraernos de hechos y declaraciones que anteceden a esta ruptura.
Recordemos que: 1) el PTS decidió realizar un acto en soledad el pasado 1° de Mayo, mientras el PO, IS y el MST hicimos un acto unitario en Plaza de Mayo; 2) el PTS ha rechazado sistemáticamente la realización de comités unitarios del FIT-U, tal como lo hemos planteado reiteradamente IS y el PO; 3) la dirigente del PTS y miembro de la mesa nacional del FIT-U Laura Liff planteó abiertamente, en el Foro de Debate del Frente de Izquierda, que “el FIT-U no alcanza, es una respuesta rutinaria y sin ambición” y que, por ende, las convocatorias del PTS a comités apuntan a la construcción de “un partido de la nueva clase trabajadora”, al cual no están invitados los militantes de los otros partidos del FIT-U; 4) el PTS ha lanzado unilateralmente la convocatoria a una “marcha de la bronca”, sin que la iniciativa haya sido siquiera puesta a debate en la mesa del FIT-U.
Como se ve, la ruptura en Bariloche no es un “rayo en cielo sereno”. Habrá que ver, de todas formas, hasta dónde quiere llevar el PTS esta orientación. De nuestra parte, adelantamos nuestro rechazo a la ruptura del FIT-U, ya que lo defendemos como un campo político necesario para seguir luchando por la independencia política de los trabajadores.

Las acusaciones contra el Sutna y el PO
El PTS pretende presentar a los dirigentes del Sutna y a los activistas de la lista Negra, que se encuentran al frente de la lucha de los obreros de Fate, como una patota. No solo eso, también acusan al Partido Obrero de promover esta situación. Se trata de una campaña difamatoria -nada menos que contra una vanguardia obrera que desde hace seis meses lidera la ocupación de una de las principales fábricas del país- que pasa por alto una política divisionista y faccional en el desarrollo del conflicto por parte del mismísimo PTS.
Las tensiones que tuvieron lugar entre activistas del Sutna y militantes del PTS, en una ocasión, y con tres miembros del Suteba Tigre (pertenecientes a Militancia Socialista, al PRC y al PTS), en otra ocasión, no pueden ser valoradas al margen de la política desenvuelta por el PTS y el PRC en el propio conflicto de Fate. Sucede que, desde el día uno del conflicto, las acciones del PTS y el PRC -y de todo el sector autodenominado “Trabajadores de Fate en lucha”- han ido en contra de las orientaciones resueltas por el Sutna y sus asambleas y se han combinado con ataques e insultos permanentes hacia la dirección del sindicato.
En un resumen somero de estas actitudes podemos mencionar: 1) la paralelización de la comisión de mujeres y familiares desde el mismísimo 18 de febrero, es decir, desde el día uno de la ocupación; 2) la constitución de un fondo de lucha paralelo contra la votación de la asamblea de fábrica, presentado como el fondo de los “Trabajadores de Fate en lucha”, 3) la difusión de un flyer convocando a un festival organizado por el Sutna, que no mencionaba al sindicato, se atribuía la organización del mismo y ponía el alias del fondo de lucha paralelo; 4) la realización de un corte de la Panamericana que no fue resuelto por el colectivo obrero, que concluyó con una caravana hasta las puertas de la fábrica al canto de “se va a acabar la burocracia sindical”; 5) los ataques e insultos a Alejandro Crespo, a toda la lista Negra y al dirigente del PO Juan Pablo Rodríguez en diferentes ocasiones; 6) el intento de armar festivales paralelos a los que realiza el sindicato, y 7) la convocatoria a una clase pública en las puertas de Fate sin siquiera haber hablado con la dirección del Sutna.
Importa señalar que el bloque autodenominado “trabajadores de Fate en lucha” es una minoría ínfima de la fábrica. Además del PTS y el PRC, este bloque integra a elementos residuales de la Naranja, que fue a elecciones con el objetivo de “sacar al Partido Obrero y a Belliboni del Sutna” y “meter preso a Crespo”. La base de la Naranja fueron elementos vinculados a la vieja burocracia Violeta y su dirección se retiró de la lucha. Además, está el MST que integra un bloque propatronal en Pirelli, y el Nuevo MAS, con quien el PTS se juramentó no tener actividad alguna… excepto en Fate. Estos sectores, no llenaron dos autos en la caravana que se dirigió a La Plata para denunciar la complicidad de Kicillof con Madanes Quintanilla. El contraste entre el poco empeño en desarrollar la movilización contra el gobierno y el enorme empeño puesto al servicio de hostigar al único sindicato que se encuentra al frente de una ocupación de fábrica, en un país donde han cerrado 3.800 empresas industriales bajo el gobierno de Milei, es realmente sugestivo.
De más está decir que el Partido Obrero rechaza cualquier tipo de agresiones entre trabajadores y sectores combativos del movimiento obrero. Nuestra conducta ha sido siempre tratar de desescalar cualquier tensión entre trabajadores u organizaciones obreras y concentrar todos los esfuerzos en la lucha contra la patronal y el Estado capitalista. Así se lo transmitimos a la dirección del PTS y a la mesa del FIT-U. No solo eso, hemos propuesto un curso de acción para avanzar en esa dirección, hablando con las direcciones del Sutna y el Suteba Tigre para concertar una reunión de entendimiento que ponga las energías en la lucha unificada de los sectores combativos.
En la mesa del FIT-U del lunes 10/8, el PTS ha rechazado todo e insiste en que el PO “repudie al Sutna”. Pretender que, ante un eventual exabrupto cometido por un grupo de activistas obreros que ocupan su fábrica, hartos de soportar durante meses provocaciones y las tensiones propias de la situación crítica que atraviesan, se deba responder de la misma manera que ante la provocación de un militante libertario o fascista es un completo despropósito. ¡Con la orientación del PTS, el FIT-U en su conjunto se colocaría en un choque con la vanguardia de la principal lucha obrera del período! Se trata de un pedido que sorprende no solo por lo provocativo e inaceptable, sino porque es impropio de una corriente que se reclama obrera y socialista.
¿A dónde va el PTS?
Es significativo que ante el primer desafío electoral que afronta el Frente de Izquierda, luego de la emergencia de Myriam Bregman y el FIT-U en las encuestas, el PTS haya decidido romper la alianza. Toda la política del PTS -desde el rechazo a los comités unitarios, pasando por el faccionalismo contra una extraordinaria lucha obrera, el bloqueo a que se produzcan los debates del Foro, hasta la ruptura del FIT-U en Bariloche- conspira contra la explotación política revolucionaria del extraordinario fenómeno que está en marcha. Como ya señalamos más arriba, no está claro hasta qué punto el PTS pretende avanzar en esta orientación.
De nuestra parte, llamamos al PTS a cesar con el rupturismo y el faccionalismo, y volvemos a insistir en la necesidad de defender al Frente de Izquierda mediante el impulso de comités unitarios y de una asamblea nacional del FIT-U, así como de defender la lucha de los trabajadores de Fate y todas las luchas obreras y populares.






