Políticas
6/7/2026
El PTS debe rever su rechazo a los comités unitarios del Frente de Izquierda
La tarea es transformar la simpatía electoral por la izquierda en una gran fuerza organizada de militancia socialista.
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El foro de debate del Frente de Izquierda dejó en claro que la dirección del PTS rechaza el impulso de comités unitarios de todos los partidos del FIT-U. Es decir, rechaza sin más la propuesta esgrimida tanto por el PO como por IS en numerosas ocasiones y que ambos partidos ya estamos poniendo en marcha en numerosos lugares.
La importancia de la propuesta hecha por el PO e IS, de impulsar comités unitarios del FIT-U, es bastante evidente. Es que el giro a la izquierda que se opera entre amplios sectores de trabajadores y jóvenes -que se expresa en el ascenso en las encuestas del Frente de Izquierda en general y de Myriam Bregman en particular- nos coloca ante una oportunidad y una responsabilidad históricas. ¿Cuál es la mejor manera de aprovechar esta oportunidad? Con todos los partidos del FIT-U convocando unitariamente a sus nuevos seguidores y simpatizantes a organizarse.
El objetivo fundamental de los comités unitarios del FIT-U es muy transparente: transformar la simpatía electoral por la izquierda en una gran fuerza organizada de militancia socialista. Sucede que el actual giro tiene por base, por un lado, la experiencia fracasada del gobierno del Frente de Todos y, fundamentalmente, el papel colaboracionista de los gobernadores, legisladores y burócratas sindicales del peronismo con el gobierno de Milei. Por el otro, la independencia de la izquierda de todos los gobiernos capitalistas de las últimas décadas y, especialmente, su papel combativo en la lucha contra el gobierno libertario. Es este contraste lo que está llevando a amplios sectores de trabajadores y jóvenes a acercarse al Frente de Izquierda. De lo que se trata, por ende, es de fidelizar ese giro político imprimiéndole una orientación estratégica y combativa.
Laura Liff, una de las oradoras del PTS en el foro, justificó el rechazo de su partido a la propuesta del PO e IS. Señaló que ante el actual escenario “tenemos el desafío de construir un movimiento que supere la experiencia histórica del peronismo” y que para eso “el FIT-U no alcanza, es una respuesta rutinaria y sin ambición”. Y que, por ende, las convocatorias del PTS a comités son para la construcción de “un partido de la nueva clase trabajadora” al cual no están invitados los militantes de los partidos del FIT-U. Así, terminó por clarificarse que los comités “por un nuevo partido de la clase trabajadora” son, en realidad, comités para “hacer grande al PTS”.
Es curioso que el PTS incursione en esta orientación autoconstructiva en nombre, justamente, de aprender de las lecciones que nos dejó el derrotero de la izquierda en Argentina. Pues Laura Liff y la dirección del PTS deben recordar muy bien que la política de “hacer grande al MAS” —el partido del que el PTS surgió a fines de los ‘80- no terminó para nada bien. Sucede que el desarrollo de una fracción revolucionaria de la clase obrera, constituida en partido, no puede realizarse en colisión con los intereses generales de la clase. El partido revolucionario se erige como tal siendo la fracción más abnegada y más consecuente en la lucha por los intereses generales de la clase trabajadora. Es el principio rector que orienta toda la actividad política del Partido Obrero.
¿Cuál es hoy el interés general de la clase trabajadora? Que el proceso de ruptura de los trabajadores con el peronismo, que se expresa en el ascenso del FIT-U en las encuestas, se desarrolle lo más posible y se cristalice en un salto en la organización independiente de la clase obrera. ¿Y no es acaso evidente que una convocatoria unitaria del FIT-U sería la mejor arma para impulsar esa ruptura? ¿Quién puede negar que una convocatoria de los cuatro partidos del FIT-U sería muchísimo más convocante que las convocatorias solitarias del PTS? La convocatoria unitaria tendría en el actual escenario un plus adicional: contrastaría con las reyertas sin principios que afloran cotidianamente entre el cristinismo, el kicillofismo y otras fracciones del peronismo.
La orientación de la dirección del PTS resta a la izquierda potencialidad para explotar la inédita situación abierta. Su política autoconstructiva pone en riesgo la oportunidad histórica que se le presenta a la izquierda y representa, en consecuencia, un golpe a los intereses generales de la clase trabajadora.
Christian Castillo, en nombre de la dirección del PTS, le contrapropuso a los comités unitarios del FIT-U el impulso de “coordinadoras zonales”, para “preconfigurar los soviets”. Pero contraponer una cosa a la otra es un abordaje equivocado o un artilugio para evadir la propuesta del PO e IS. Sin oponernos per se a la propuesta de “coordinadoras” importa hacer los siguientes señalamientos. La propuesta del PTS desmerece las coordinaciones combativas y antiburocráticas que ya existen, como el “Plenario del Sindicalismo Combativo, los movimientos piqueteros independientes y organizaciones de jubilados en lucha”. ¿Por qué una nueva coordinación sería mejor o superadora de la coordinación ya existente? El PSC -contra lo que sostuvo Chipi Castillo en el foro- no es un mero “acuerdo de dirigentes”. Por el contrario, ha sido constituido en base a mandatos de base de los sindicatos combativos e impulsado numerosos encuentros de luchadores.
De acuerdo a las necesidades de la lucha de clases y de las posibilidades del activismo combativo, tenemos que evaluar la convocatoria por región o por sindicatos y lugares de trabajo para reunir a los activistas para desarrollar las luchas y enfrentar la ofensiva patronal y estatal. Pero insistimos: oponer estas coordinadoras a los comités unitarios del FIT-U es un error grosero que aleja al activismo de la intervención política y del programa de independencia de clase, en momentos donde se registra un ascenso de la izquierda en el campo electoral que debe ser transformada en militancia socialista.
La dirección del PTS está a tiempo de cambiar de orientación. Hay que poner todo al servicio de la causa de la clase obrera y el socialismo. Esa causa reclama hoy el impulso de comités unitarios del Frente de Izquierda y los Trabajadores - Unidad, es justamente lo que estamos poniendo en marcha los compañeros del PO e IS.




