Políticas
6/7/2026
El "programa financiero" de Caputo: rescate del capital financiero, más deuda y más cara
Endeudamiento, privatizaciones y más ajuste para pagarle a los bonistas y el FMI.

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El ministro de Economía, Luis Caputo, dio una conferencia de prensa para explicar el "programa" con el que cumplirían los gigantescos vencimientos de deuda de 2026 y 2027, buscando llevar tranquilidad a los acreedores. Otra escenificación que busca bajar el riesgo país, por parte de un gobierno que ni siquiera haciendo alarde de entrega y con todo su equipo económico integrado por empleados del JP Morgan logra el regreso del Estado argentino al mercado de crédito internacional.
Tanto es así que el propio Caputo, al jactarse de contar con ofertas de financiamiento, admitió que solo le prestarían a tasas impagables del 12,5% anual y por montos limitados. Así las cosas, mientras el ministro habla sobre la necesidad de reducir la dependencia de Wall Street, el plan oficial se reduce a rescates... de Wall Street y Washington, los cuales se van a pagar a costa de profundizar el ajuste y el remate de los activos del país.
Para el pago de 4.300 millones de dólares a bonistas privados este 9 de julio ya están las divisas disponibles. Lo que no dijo Caputo es que para cancelar esos vencimientos de bonos con una tasa del 4,5% endeudó al Tesoro a tasas que llegan al 8,5%. Es el endeudamiento más parasitario, que se usa para pagar vieja deuda al costo de capitalizar intereses casi duplicando la tasa. Gracias a esta política el peso de los intereses de deuda representó en junio el 13% de la ejecución presupuestaria nacional (más que la suma de lo destinado a educación, salud y ciencia).
Reincide entonces en lo hecho para cumplir con los vencimientos anteriores, que cubrió mediante repos (préstamos otorgados a cambio de garantías) de los grandes bancos de Wall Street con tasas similares y plazos cortos, por lo cual ahora renegocian 6.000 millones de dólares buscando estirar el pago para después de las elecciones presidenciales del año que viene. A eso le dicen menor dependencia del financiamiento externo.
El programa informado por Caputo para los siguientes vencimientos es refinanciar el capital de la deuda mediante la emisión de nueva deuda bajo legislación local, mientras que "los intereses se van a pagar con superávit fiscal". Esto significa que las cuentas de los especuladores son el destino final de cada peso que recortan al presupuesto de las universidades, los salarios estatales, los hospitales públicos y a los jubilados.
Peor aún, ese superávit es solo un dibujo contable, que resulta de esconder los intereses de las Lecap (porque se capitalizan, generando una dinámica de bola de nieve en que la deuda en pesos no para de crecer). Moraleja: la motosierra no tiene fin.
Los anuncios de Caputo sobre deuda, son lo contrario de las "seguridades macroeconómicas" que proclamó: los compromisos 2027 dependen de la perspectiva de reelección de Milei y su ajuste criminal. Seguirán las leyes entreguistas y los ataques a los trabajadores para pavimentar el…
— Néstor Pitrola (@nestorpitrola) July 6, 2026
Como el ajuste no alcanza, el esquema también contabiliza el remate de los activos del Estado, con el ingreso de 800 millones de dólares en privatizaciones durante 2026 y otros 1.500 millones en 2027. Como pasó en enero, cuando la venta del complejo hidroeléctrico de Neuquén se fugó en menos de una semana para pagarle a los bonistas, ahora se sumaría la entrega de infraestructura estratégica como los trenes de carga y centrales termoeléctricas, además de Aysa. Un verdadero vaciamiento del país.
Toda la ingeniería financiera se apoya en el rescate del capital financiero: en el anuncio de garantías de crédito del Banco Mundial y BID, los desembolsos del FMI y la posible activación del swap con el Tesoro de Estados Unidos. La dependencia del imperialismo es absoluta.
La búsqueda por despejar preocupaciones sobre la capacidad de pago de la deuda externa es una nueva manifestación de su carácter fraudulento, que cuanto más se paga más crece, hipotecándonos para refinanciar deuda que fue renegociada una y otra vez -lo cual incrimina a todos los gobiernos peronistas de las últimas décadas. Es incompatible el pago de esta usura con las necesidades del pueblo trabajador.
La idea de un "blindaje" de los pagos de deuda puede terminar como en 2001: multiplicando la deuda sin evitar el default. La única salida real a este ciclo de saqueo eterno es el repudio de la deuda externa fraudulenta y la ruptura con el FMI, junto con la nacionalización de la banca y el comercio exterior bajo control de los trabajadores para reorganizar la economía del país sobre nuevas bases. Que el fracaso de Milei lo paguen los capitalistas.




