04/08/2021

Alimentos: anuncian aumentos de hasta el 9% donde más escalan los precios

El gobierno endeuda a los pobres y enriquece a las patronales.

El gobierno acaba de anunciar el acuerdo con las patronales de la alimentación para aumentar hasta un 9% los precios de alimentos y productos de consumo masivo. La política de “regulación de precios” es una fachada para aumentos sistemáticos contra el deterioro de los salarios.

El acuerdo arribado por la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Paula Español, y las patronales fija nuevos precios para una gama de productos de primera necesidad para el bimestre agosto-septiembre, lo que vuelve a darle impulso a una inflación alimentaria que se encuentra sobre la media de los precios.

Según un relevamiento de la asociación Consumidores Libres, en CABA, los precios de los alimentos llevan acumulados una suba del 33,07%, con picos de 40,93% para las carnes. Se trata de cifras por encima del promedio de la inflación acumulada que, sumado julio, podría estar en el 29% (25,3% en junio).

Por esta vía, el gobierno da cuenta del fracaso de su política de contención de precios, con programas como Precios Cuidados o Súper Cerca, que funcionan como la fachada para una política confiscatoria contra los trabajadores. Recordemos que no hace mucho que desde el oficialismo desmantelaron el programa Precios Máximo, cediendo a la presión de las patronales.

Los precios de los alimentos y productos de primera necesidad crecen más elevadamente que otros insumos y productos, perjudicando particularmente a los sectores más vulnerables, para quienes los ingresos aportados por la asistencia social (Tarjeta Alimentar, AUH, etc.), e incluso los salarios, disminuyen mes a mes.

Sin las cifras oficiales de la inflación del mes de julio, las consultoras privadas prevén que esta podría ubicarse en los 3 puntos y los alimentos, por arriba, en 3,3%. Así no hay billetera que aguante los embates permanentes de la inflación, con paritarias que se actualizan por detrás de los precios y que consagran una pérdida del poder adquisitivo que promedia un 5% y varía según el gremio que se trate.

La idea del gobierno de llegar a las elecciones con un esquema controlado le estalla todos los días frente a la cara cuando no puede comulgar la orientación ajustadora y liberalizadora que reclaman el FMI y las patronales con las necesidades populares, el salario y la defensa de los ingresos de los trabajadores.

El gobierno promueve planes de endeudamiento para comprar electrodomésticos o productos de línea blanca, pero la población trabajadora ya se encuentra endeudada para pagar las obligaciones alimentarias y elementales del día a día.

La única forma de combatir realmente la escalada de los precios es con la apertura de los libros de las empresas de la alimentación y de bienes de consumo masivo y la intervención de toda la cadena de formación de precios, bajo control de los trabajadores. Y la recomposición general de los salarios con paritarias que llevan los ingresos obreros a cubrir la canasta familiar y el salario mínimo y el seguro universal al desocupado por arriba de la canasta básica.

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