07/08/2020

Ante el fracaso de una gestión capitalista, desarrollemos una salida obrera a la crisis

Declaración política del Partido Obrero Neuquén.
Por Corresponsal Partido Obrero Neuquén

El llamado del gobierno del MPN a conformar un Consejo Plural para discutir la pospandemia constituye la versión neuquina del «pacto social» que promueve Alberto Fernández. Con ese pacto, el Estado y la clase capitalista, con el concurso de las burocracias sindicales, buscan maniatar a los trabajadores ante los ataques contra sus derechos y conquistas. El intento del MPN con el Consejo Plural busca, además, que toda la oposición deje sus huellas en la profundización del ajuste. Una oposición patronal que ya es cómplice con el MPN como lo demuestran los votos a los presupuestos de ajuste y los endeudamientos.

La propuesta de una «salida» mancomunada a la crisis, conciliando los intereses de los trabajadores y los intereses capitalistas, es una utopía reaccionaria; pues la única «salida» que encuentra la clase capitalista a su propia crisis es desarrollar una fuerte ofensiva contra la clase obrera, vía despidos, destrucción de los convenios colectivos, reformas jubilatorias, destrucción del sistema sanitario y educativo.

El desprecio por la vida de los sectores populares ya está demostrado en que el gobierno, por presión de los grupos capitalistas, ha liberado la cuarentena para el 95 % de las actividades económicas, justo en el momento de mayor contagio, sin criterios sanitarios, sin testeos masivos y periódicos en lugares de trabajo y sin fortalecer el sistema de salud.

Los responsables de una provincia devastada

El desembarco de la pandemia a Neuquén ha sacado a relucir que la provincia que detenta una de las mayores reservas hidrocarburíferas del continente se encuentra devastada.

En Neuquén, la pobreza entre la niñez y la adolescencia asciende al 50%, el 40% de los trabajadores se encuentra precarizado, la desocupación alcanza el 10 %, el déficit habitacional llega a 80 mil viviendas y más de 25 mil familias no tienen acceso al gas natural, justamente en la provincia que se encuentra sentada en un gigantesco reservorio.

El calamitoso cuadro social en el que la pandemia encuentra a la provincia es la consecuencia directa de la gestión capitalista del Estado y la orientación social de los recursos provinciales. El MPN arrodilló a la provincia a los intereses de las petroleras, de los usureros del capital financiero y de los especuladores inmobiliarios. El partido provincial no puede aducir ninguna “herencia recibida”, porque se trata de la fuerza política que ha gobernado Neuquén ininterrumpidamente a lo largo de seis décadas.

En el período anterior, el apoyo cerrado del MPN a la política de dolarización de los precios del petróleo y el gas que impulsó el macrismo, en aras de apuntalar la producción hidrocarburífera, fue la base sobre la cual se dispararon los tarifazos, que impactaron especialmente sobre la población trabajadora y agudizaron un proceso de desindustrialización de la provincia. Como parte de ese proceso se anota el desmantelamiento de la Piap, de Renasa, de Petrolera Argentina, de Maykop, de Minarco y de Trindent.

Más atrás, las grandes promesas y proyectos del MPN se revelaron como un fracaso. Desde El Chocón, que finalmente nunca sirvió para irrigar un millón de hectáreas e impulsar un desarrollo agropecuario de la provincia, pasando por el “plan 2020” de «Don Felipe Sapag», que prometía un 2020 con un enorme desarrollo de la fruticultura, la horticultura, la agroindustria y la forestación de 200.000 hectáreas; siguiendo por la privatización de YPF en los ’90, el vaciamiento operado por Repsol y la reprivatización de YPF con el acuerdo vil firmado con Chevron, que concluyen hoy en un nuevo derrumbe de la explotación petrolera.

En Neuquén, desde hace un cuarto de siglo a esta parte, la tajada del león de la explotación hidrocarburífera es apropiada por los monopolios petroleros internacionales. Los escasos recursos que el Estado provincial capta de esa explotación y la deuda que la provincia toma en el mercado financiero se vuelcan a sostener, en lo fundamental, un esquema de subsidios y exenciones impositivas que benefician al gran capital que opera en la provincia y financian el déficit fiscal.

Bajo este mecanismo parasitario, la deuda pública provincial se ha tornado impagable. El gobierno ha debido «reperfilarla», admitiendo el ingreso de la provincia a una cesación de pagos, que redundará en un mayor incremento de la deuda provincial. Postrado ante las exigencias del capital financiero, el gobierno provincial se apresta a renegociar la deuda, una vez que el gobierno nacional ya se ha sometido a los preceptos de los BlackRock y Cía. La contrapartida de esta orientación es el incumplimiento del gobierno del MPN con el pago de los aumentos salariales a docentes y estatales y el pago en cuotas del aguinaldo.

El arreglo de la deuda pública nacional es vista por el gobierno emepenista como un paso en la reactivación de Vaca Muerta. Pero el repunte en la producción de gas no convencional operada en el mes de junio y julio no logra superar los niveles de producción que existían en el mes de marzo. La reactivación de Vaca Muerta se encuentra condicionada, por un lado, por la crisis y el cuadro de sobreproducción petrolera internacional, y por el otro, por la capacidad que las patronales y el gobierno tengan de imponerles a los obreros petroleros una nueva reforma del convenio colectivo. Los trabajadores ya están soportando los avatares de la crisis con miles de suspensiones (17.000) fuertes rebajas salariales y una mayor superexplotacion. Todo esto con la complicidad de la burocracia que dirige Guillermo Pereyra.

Asistimos, de conjunto, al fracaso rotundo de toda la gestión capitalista de la provincia que ha sido capitaneada por el MPN a lo largo de 60 años.

Este fracaso no exime de responsabilidad a la oposición patronal. Es que esta ha sido cómplice de la orientación oficial, votándole todos los presupuestos de ajuste y los endeudamientos. La incapacidad de montar una alternativa al MPN está dictada por defender los mismos intereses sociales. Es que allí donde gobierna defiende la precarizacion laboral, el ajuste y la primarización de la economía. José Rioseco, quien se presentó como lo opuesto, basa su gobierno en las reservas del mangrullo.

Asimismo, es ilustrativo que la tentativa de la centroizquierda neuquina de montar un partido apoyándose en CTA y como variante policlasista, terminó como colectora y parte del gabinete del oficialismo

La burocracia y la lucha del clasismo

La etapa de ajuste y ofensiva sobre los trabajadores ha contado con la completa complicidad de la burocracia sindical, tanto la CGT como la CTA, siempre ligadas a variantes patronales, el PJ una y por ejemplo la Alianza la otra. Y hoy utilizando a la cuarentena como método de contención y de regimentación. Es que en cada acción de lucha, el gobierno neuquino impulsó la amenaza de acciones penales por las protestas. No se trata de un episodio atado a la cuarentena, sino a una historia de represión que guarda el partido provincial. Fue el MPN, el partido que asesinó a nuestro compañero Carlos Fuentealba, reprimió luchas docentes y populares, tomas de tierras y desalojó a los obreros de MAM. Ahora, el Estado neuquino mantiene la amenaza de remate contra Cerámica Neuquén.

En oposición a ello, nuestra provincia fue conmovida por enormes luchas. La de los mineros, los cuales irrumpieron con los métodos de la clase obrera para obtener parte de sus reclamos, soportando la intimidación y espionaje de la gendarmería nacional. La de las trabajadoras de Clínica Cutral Co que luchan por sus salarios y los puestos de trabajo contra una patronal asociada al gabinete provincial. O, los trabajadores/as salud que están en primera línea de combate contra la pandemia y luchan contra el recorte del aguinaldo, condiciones de trabajo y el pase a planta de los precarizados.

Los y las trabajadoras de la educación desenvuelven un rico proceso de lucha a costa de una burocracia que ha sacrificado el salario y el aguinaldo por su tregua con el gobierno del MPN y su sometimiento al gobierno nacional. La oposición combativa, con sus plenarios e iniciativas, está abriendo un curso de expresión de los trabajadores en diferentes localidades y escuelas. Guagliardo cuenta con menos recursos de contención y está planteado asestarle un golpe a la política ajustadora. Tribuna Docente y el Partido Obrero se juegan por entero por esta orientación porque implicaría mejores condiciones para otros sectores en lucha.

Como señalamos, el proceso de destrucción de puestos de trabajo y cierre de empresas tiene como contrapartida el ejemplo de los obreros y obreras ceramistas. Es que a pesar del ahogo financiero, la falta de acceso al crédito para la renovación tecnológica, asistencia estatal para el pago de los servicios, la experiencia obrera ha logrado mantener los puestos de trabajo. La lucha contra el remate de Cerámica Neuquén debe ser una causa popular ya que su cierre representaría una masacre laboral y social. Apoyamos con todo una salida de fondo expresada en la estatización de toda la industria ceramista bajo control obrero, colocando esa producción a un plan de reactivación de la obra pública y la vivienda.

La lucha de los movimientos piqueteros ha logrado ponerle un freno al desguace de la ayuda social que desarrolla el gobierno. Es que después de movilizaciones, acampes y cortes de ruta se conquistaron programas sociales y asistencia para comedores y merenderos. Esta lucha sigue con el planteo de trabajo genuino y obra pública.

La valiente pelea de Expreso Argentino es un caso testigo. Ya que el proceso de suspensiones y rebajas de salarios es enfrentado por 12 trabajadores, quedando de manifiesto el papel cómplice del Ministerio de Trabajo y la burocracia sindical, en este caso de camioneros, con las patronales explotadoras. También se reflejó en el descomunal proceso de organización de la juventud del reparto y precarizada que viene de impulsar paros nacionales e internacionales.

Así también, la batalla del movimiento de mujeres quienes han mantenido una movilización constante contra los femicidios y la lucha por el aborto legal.

Todos estos procesos de lucha, concentrados en la Multisectorial contra el Ajuste y el Plenario Sindical Combativo, son la expresión de un frente único que debemos desenvolver y que tendrá una instancia de enorme importancia en el plenario regional que se realizará en el mes de septiembre para Neuquén y Río Negro.

Por lo tanto, a la convocatoria del consejo plural de Gutiérrez le oponemos un programa de salida en función de afectar las bases capitalistas, como parte de la reorganización del país sobre nuevas sociales, saber:

• Nacionalización de la industria energética bajo control de los trabajadores.

• Ocupación de toda fábrica que cierre o despida. Rechazo a la reforma laboral de YPF y de los convenios colectivos. Apertura de los libros contables de las empresas que manifiesten preventivos de crisis que cierran y despiden.

• Estatización bajo control obrero de las fábricas ceramistas. Plan de reactivación tecnológica y garantía salarial de convenio. No al remate de Cerámica Neuquén.

• Desconocimiento de la deuda y al cúmulo de intereses usureros, para destinar esos fondos a la vivienda popular, aumento salarial, obras públicas y desarrollo de la industria.

• Establecer impuestos a las grandes fortunas y la renta capitalista, en el orden nacional y en la provincia, planteo expresado en el proyecto presentado por nuestra compañera Patricia Jure, legisladora del Frente de Izquierda.

• Plan de Viviendas populares. Primera etapa de un plan anual de construcción de 10.000 viviendas y urbanización de asentamientos precarios y barrios populares, para terminar con el hacinamiento en los mismos y reducir los niveles de exposición a la transmisión del Covid-19 y otras enfermedades, por parte las miles de familias trabajadoras que viven en condiciones de hacinamiento o déficit habitacional.

• Aplicación del aumento acordado por IPC, pago del aguinaldo en forma íntegro, rechazo a la reforma jubilatoria. Defensa del 82% móvil. Salario mínimo de cuarentena de $40.000 para los sectores desocupados o monotributistas.

• Desarrollar una investigación a través de auditorías obreras y técnicas, votadas en asamblea de lugares de trabajo, sobre la deuda, intereses y destinos. Muchos de ellos vinculados a la obra pública de la cual es beneficiaria la empresa CN Sapag, fuertemente vinculada al MPN y al Estado provincial.

Respecto a la pandemia Covid-19:

• Centralización del sistema de salud, a través de un comando único con participación de los trabajadores y que tenga por objeto instrumentar la adquisición de material sanitario, equipamientos médicos y hospitalarios así como Equipos de Protección Personal (EPP) para el personal de salud.

• Testeos periódicos y masivos al personal de Salud. Compra y producción de alcohol en gel, jabones sanitizantes y mascarillas, para los servicios sanitarios y para uso de la comunidad en general Contratación de mayor cantidad de personal de la salud, profesionales médicos, enfermeros y kinesiólogos, con sus respectivas guardias y rotaciones, así como las respectivas bonificaciones remunerativas, entre otros.

Las medidas que aquí proponemos constituyen una respuesta histórica a una crisis histórica. Nuestra lucha es por la defensa de la clase obrera y que la crisis la paguen los capitalistas.

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