Políticas
13/1/2026
Ante los interrogantes sobre el futuro de Vaca Muerta y las finanzas de la provincia
Las acciones militaristas de Trump reconfigura el ajedrez hidrocarburífero de toda América.
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Corresponsal.
La reciente designación de Pablo Conforte como secretario de Seguridad, un coronel que fue jefe del regimiento de montaña en Neuquén hasta hace pocas semanas, no es una medida poco medida del gobernador, sino todo lo contrario.
Las acciones militaristas de Trump en todo el planeta han abierto interrogantes sobre los proyectos de exportación masiva de hidrocarburos desde Vaca Muerta. Las amenazas muy concretas contra Colombia y México, dos países petroleros, y la incautación del petróleo venezolano, reconfiguran el ajedrez hidrocarburífero de toda América.
Este cuadro no ha impactado en una disparada del precio del barril (al contrario hace seis meses que baja) y la paridad cambiaria actual en nuestro país han aportado lo suyo. La provincia cerró el año 2025 con menos ingresos que los presupuestados. El gobernador de Neuquén, que hasta hace poco derramaba optimismo en el futuro, ha decidido poner sus barbas en remojo y optado por iniciar ya mismo una línea de recortes que ajusten fondos en Educación, Salud y a los sectores populares. El gobierno prepara el terreno para un año 2026 de choques si las burocracias sindicales son superadas por el belicoso movimiento obrero estatal neuquino.
Algunas voces y hechos que reafirman los interrogantes
La reversión del gasoducto norte, anunciado como la vía para exportar gas a Brasil y que debía ya estar inaugurado, tiene obras vitales paralizadas y, lo que es peor aún, según declaraciones del titular de Pampa Energía, Marcelo Midlin “del lado brasileño no aparece ningún comprador dispuesto a firmar contratos en firme por nueve meses al año, que es lo mínimo necesario para justificar la inversión en gasoductos…no hay racionalidad económica posible” (LPO, 10/1/2026). El medio agrega que Midilin “dijo en público lo que en privado muchos repiten: el negocio no cierra”.
Esto pone en pausa la construcción de la segunda mitad del gasoducto ex Néstor Kirchner (rebautizado Perito Moreno por Milei), que debía unir Saliquelló con San Jerónimo. Lo cual limita a su vez el aporte de gas neuquino para la producción creciente de energía para la megaminería del noroeste argentino ante el derrumbe de la producción de gas de Bolivia. Otro de los objetivos declarados para la construcción de ese gasoducto.
Los proyectos de GNL, excepto el de PAE-Golar, navegan en aguas de borrasca. Es que EE.UU está inundando el mercado de GNL, desde 2023 ha superado a Australia y Qatar y se apresta a dar un nuevo salto exportador.
Energy Report del 5/1/2026 informa que, según la EIA (Administración de Información Energética de Estados Unidos), en el año 2029 tan solo en EE.UU “entrarán en operación nuevas plantas que permitirán sumar aproximadamente 13,9 Bcf/d (NOTA: aproximadamente 54 MMm3/d)”.
En septiembre de este año EE.UU exportó más de 15.000 millones de pies cúbicos diarios (NOTA: 425 MMm3), obteniendo una suba del 25% respecto de septiembre de 2024 (Idem). La mitad de la producción de EE.UU se destina a Europa, fundamentalmente a Francia, Países Bajos y el Reino Unido. Este copamiento del abastecimiento de GNL a Europa por parte de EE.UU, echa sombras sobre el interés que pueda tener la ENI Italiana en financiar un proyecto con YPF S.A. en Argentina, luego que Petronas y Shell desertaron del mismo.
Otros países de América, como México y Canadá, aunque en un rango mucho menor, también ampliarán su capacidad de producir GNL.
Y en Asia uno de los países que más incrementó el consumo de GNL de EE.UU es la India, que es un destino proclamado por el proyecto de YPF S.A. O sea, los proyectos en nuestro país, se enfrentan a una competencia de mercados con EEUU y su belicista política energética utilizada como arma de saqueo y realineamiento político. Un realineamiento que para el caso de Argentina lo tiene sin la menor presión, por lo que no hay que esperar alguna concesión de EE.UU respecto al GNL, ni siquiera para las migajas.
Nada de esto escapa a las especulaciones de las perspectivas de Vaca Muerta que tiene el gobierno de Neuquén. Y todo indica que esas perspectivas dentro del núcleo oficial son de gran incertidumbre y llena de nubarrones.
El ajuste sobre el ajuste ha comenzado
No se había terminado de secar la tinta del acta que la conducción de Aten firmó con el gobierno a mediados de diciembre pasado cuando éste aplicó descuentos de días de paro, que según el acta iba a “revisar” para ser devueltos. Además, la semana pasada pagó el adicional por presentismo desconociendo el punto más favorable para la docencia de ese acta firmada el pasado 18 de diciembre. Hace tres días el CPE (Consejo Provincial de Educación) acaba de instrumentar un mecanismo para dejar fuera del acceso al transporte escolar gratuito a miles de familias.
Un comentarista radial que recibe información del núcleo de “La Neuquinidad”, le preguntó en una entrevista al secretario general de ATE que pasaría si el gobierno desconoce la actualización trimestral de salarios que firmó el pasado diciembre con los sindicatos estatales. Una cuestión de fondo, pero que muestra que tipo de variantes provienen del riñón oficial.
El EPAS (Ente Provincial de Agua y Saneamiento) lanzó una campaña de presión mediática contra la población advirtiendo “que el problema no es la producción, sino el uso excesivo y el impacto en la distribución” del agua domiciliaria. (Noticiasnqn, 7/1/2026).
Esto dicho en el preciso momento que la provincia atraviesa una sequía y temperaturas récord, en un ambiente y clima propio de los desiertos. Hace tiempo que el Epas tiene entre sus planes la instalación masiva de medidores domiciliarios para facturar según el consumo, lo cual será un robo a mano armada porque el uso del agua en una zona desértica no se ajusta a los promedios de consumo en general. Pero el Epas insiste que “según datos oficiales, los sistemas de agua potable de la provincia producen en promedio unos 800 litros por habitante por día, cuando las normas sanitarias nacionales e internacionales establecen un consumo adecuado de 300 litros diarios por persona. Si bien el volumen producido sería suficiente para cubrir las necesidades básicas de la población, el uso excesivo y el derroche hacen que el recurso no alcance de manera equitativa”, y advirtió sobre “la necesidad de tomar conciencia sobre el uso responsable del agua”. (Idem).
Tanto cuidado del uso del agua cuando se trata de los vecinos no lo aplicó el gobierno provincial que acaba de avalar la reprivatización del uso de los ríos Limay y Neuquén por la nuevas concesiones de las centrales y represas hidroeléctricas. Tampoco le preocupó cuando, desde que recién asumiera La Neuquinidad, le entregó el manejo del Plan Maestro del Agua nada menos que a Mekorot, para la cual las barriadas populares neuquinas no se diferenciarán de su política respecto al recurso agua del pueblo palestino.
Hay que luchar por la rotura de cualquier acuerdo con Mekorot y por el control obrero de las centrales hidroeléctricas reprivatizadas. Sería la forma en que el agua, que abunda en ríos y lagos naturales y artificiales, se use al servicio de las necesidades populares.
Vivimos en un desierto rodeados de agua: cada familia debe poder consumir lo necesario para una vida sin restricciones.



